Leucemia | Miami Cancer Institute | Baptist Health South Florida
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 Leucemia

La leucemia es un tipo de cáncer de los glóbulos blancos sanguíneos. Esta comienza en las células que forman las partes interiores esponjosas de los huesos, llamadas médula ósea. Normalmente las células sanguíneas son producidas de manera organizada y controlada. Cuando se desarrolla la leucemia, la médula ósea produce células anormales que no funcionan adecuadamente.

También afectan la capacidad de la médula ósea de producir glóbulos rojos y plaquetas, las células sanguíneas que ayudan a detener los sangramientos al coagular la sangre. La leucemia ocurre más a menudo en los adultos mayores de 55 años y es el tipo de cáncer más común en los niños menores de 15 años. Los médicos caracterizan la leucemia basado en el tipo de células sanguíneas implicadas y en cuán rápidamente se desarrolla la enfermedad y empeora (aguda o crónica). La leucemia aguda es un cáncer de crecimiento rápido que usualmente empeora rápidamente. La leucemia crónica es un cáncer que crece lentamente y que empeora gradualmente con el pasar del tiempo. Los síntomas y el tratamiento varían según el tipo de leucemia.

Existen cuatro tipos principales de leucemia:

  • Leucemia linfocítica aguda (LLA) comienza cuando demasiadas de las células madres se convierten en linfocitos, linfocitos B o linfocitos T, que son tipos de glóbulos blancos producidos por la médula ósea y por los órganos del sistema linfático, también conocidos como células leucémicas. Las células leucémicas aumentan rápidamente y no pueden combatir las infecciones. Los pacientes también pueden desarrollar anemia y problemas de sangramiento. Esta enfermedad requiere tratamiento lo antes posible. La LLA es más común en los niños que en los adultos.
  • Leucemia mielógena aguda (LMA) comienza cuando la médula ósea produce demasiadas células anormales llamadas blastos mieloides o mieloblastos, glóbulos rojos o plaquetas, y es la forma más común de leucemia aguda en los adultos. Eventualmente, estos blastos llenan la médula ósea, previniendo la producción de células saludables. Los blastos también pueden regarse a otras partes del cuerpo. Existen distintos subtipos de LMA basados en la diferencia de la células cancerosas y las células normales y cuán desarrolladas estén las células cuando el cáncer sea identificado. La LMA también es conocida como leucemia mieloide aguda, leucemia no linfocítica aguda, leucemia granulocítica aguda y leucemia mielocítica aguda.
  • Leucemia linfocítica crónica (LLC) comienza cuando demasiados linfocitos, un tipo de glóbulos blancos, se acumulan en la médula ósea. Esta se desarrolla más lentamente y es más común en los adultos mayores.
  • Leucemia mielógena crónica (LMC) comienza cuando la médula ósea produce demasiados glóbulos blancos cancerosos, llamados granulocitos. Esta se desarrolla más lentamente y es más común en los adultos mayores. Es la menos diagnosticada de todas las leucemias.

¿Qué causa la leucemia?

Los investigadores han identificado varios factores de riesgo asociados con la leucemia.

Estos incluyen:

  • La exposición a altos niveles de radiación
  • La exposición a ciertos químicos
  • Síndromes hereditarios incluyendo el síndrome de Down, el síndrome de Klinefelter, el síndrome de Bloom, la ataxia telangiectasia y la neurofibromatosis
  • Un historial familiar

¿Cuáles son los síntomas de la leucemia?

Los pacientes pueden experimentar los síntomas de leucemia de distintas maneras según el tipo de enfermedad que tengan.

Los síntomas más comunes son:

  • Más susceptibilidad a las infecciones y a las fiebres
  • Debilidad o cansancio
  • Escalofríos
  • Palidez
  • Falta de apetito
  • Pérdida de peso
  • Inflamación de los ganglios linfáticos, el hígado o el bazo
  • Encías inflamadas o sangrientas
  • Dolor en los huesos o en las articulaciones
  • Falta de aire
  • Sangramiento
  • Moretones
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Para diagnosticar la leucemia, su médico puede ordenar una serie de exámenes. Estos exámenes ayudarán a su equipo de atención de salud a obtener un entendimiento completo de su cáncer y a desarrollar un plan de tratamiento para combatir su enfermedad.

Los exámenes más comunes para la leucemia son:

  • Aspiración y/o biopsia de la médula ósea en la cual el médico obtiene una pequeña cantidad de líquido o de tejido de la médula ósea y examina las células anormales
  • Análisis de sangre para medir el tamaño, la cantidad y la madurez de las distintas células sanguíneas
  • Biopsia de los ganglios linfáticos en la cual el médico obtiene y evalúa el tejido o las células de los ganglios linfáticos.
  • Estudios por imágenes incluyendo imágenes de resonancia magnética (MRI), rayos-X, escanes por tomografía computarizada (CT) y ultrasonido
  • Punción lumbar en la cual el médico obtiene y evalúa el líquido cerebroespinal del canal espinal.
  • Inmunofenotipicación – una prueba de laboratorio que se utiliza para diagnosticar subtipos de LMA basados en el tipo de antígenos o marcadores en la superficie de la célula.
  • Citogenética – una prueba de laboratorio para mirar los cromosomas (hebras de ADN) de las células de muestras de sangre, médula ósea o ganglios linfáticos. Si se encuentran cromosomas anormales, la prueba puede identificar el tipo de leucemia. Por ejemplo, las personas con LMC tienen un cromosoma anormal llamado el cromosoma Filadelfia.
  • Transcripción inversa – una prueba de reacción en cadena de la polimerasa (RT-PCR) en la cual el médico obtiene una muestra de tejido utilizando químicos para diagnosticar ciertos tipos de LMA
  • Hibridación fluorescente in-situ (FISH por sus siglas en inglés) - una prueba de laboratorio utilizada para buscar ciertos cambios en los cromosomas

En el Miami Cancer Institute, nuestros especialistas usan las últimas investigaciones para tratar la leucemia. Nosotros entendemos que navegar el campo de la atención de salud puede ser abrumante y estamos para ayudarle. Nuestros médicos trabajan en equipo para personalizar sus tratamientos de acuerdo a su enfermedad y a sus necesidades médicas. Nos tomaremos el tiempo necesario para discutir sus opciones, los efectos secundarios y los resultados esperados.

Los tratamientos pueden incluir (solo o en combinación):

  • Radioterapia
  • Quimioterapia
  • Terapia enfocada, en la cual medicamentos específicos se enfocan en los tejidos anormales
  • Transfusiones de sangre
  • Terapia biológica (inmune)
  • Cirugía
  • Trasplante de médula ósea o de células madres
  • Medicamentos para controlar el dolor
  • Ensayos clínicos - Muchos ensayos clínicos están enfocados en tratamientos innovadores, para evaluar si un nuevo tratamiento es seguro, efectivo y posiblemente mejor que el tratamiento acostumbrado. Estos tipos de investigaciones evalúan nuevos medicamentos, distintas combinaciones de tratamientos existentes, nuevos enfoques para la radioterapia o la cirugía y nuevos métodos de tratamiento. Hable con su médico para determinar si participar en un ensayo clínico es apropiado para usted.
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