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 Cáncer de Displasia Cervical

El cáncer cervical o cáncer del cuello uterino es el cáncer que comienza en las células del cuello del útero. El cuello uterino es la parte inferior, más estrecha del útero que abre hacia la vagina. La mayoría de los cánceres cervicales comienzan en un área llamada la zona de transformación, donde la parte interior del cuello uterino más cercana al útero se une con la parte exterior del cuello uterino más cercana a la vagina.

El cáncer del cuello uterino usualmente crece lentamente a través de muchos años, pero también puede ocurrir en menos de un año. Antes de que el cáncer se desarrolle, aparecen células anormales en el cuello uterino – llamadas displasia o pre-cánceres. Estas células se pueden ver en una prueba de Papanicolaou y a menudo son extirpadas durante un procedimiento en el consultorio del médico. Tratar estas células anormales previene que se desarrolle el cáncer.

Según la American Cancer Society, alrededor de 12,900 nuevos casos de cáncer invasivo del cuello uterino serán diagnosticados en el 2015 y 4,100 mujeres morirán por causa de la enfermedad. La mayoría de los casos se encuentran en mujeres menores de 50 años. En los últimos 30 años, la tasa de muerte por cáncer cervical ha disminuido por más de un 50 por ciento. Esto es debido al aumento en el uso de la prueba de Papanicolaou, la cual detecta cambios en el cuello uterino antes de que el cáncer se desarrolle o se riegue.

Los dos tipos principales de cáncer del cuello uterino son:

  • Carcinoma de células escamosas - El carcinoma de células escamosas es el tipo más común de cáncer cervical y representa hasta nueve de cada diez diagnósticos. Estas células delgadas y planas casi siempre se desarrollan en la zona de transformación.
  • Adenocarcinoma - La mayoría del resto de los cánceres cervicales son adenocarcinomas. Estos se desarrollan en las células de la glándula productora de moco que recubre la parte interior del cuello uterino más cercana al útero.

Un pequeño número de cánceres cervicales tienen características de ambos, los cánceres de células escamosas y los adenocarcinomas. Estos son conocidos como carcinomas adenoescamosos o carcinomas mixtos.

¿Qué causa el cáncer cervical?

En años recientes, los investigadores han identificado varios factores de riesgo que aumentan las probabilidades de que una mujer pueda desarrollar cáncer del cuello uterino. Estos incluyen:

  • Infección del Virus del Papiloma Humano (VPH) - El factor de riesgo más importante para el cáncer cervical es la infección del VPH. VPH es un grupo de más de 150 virus relacionados, algunos de los cuales causan las verrugas genitales. VPH es el virus más común transmitido sexualmente en los Estados Unidos y es responsable por la mayoría de todos los casos de cáncer cervical. Las vacunas que protegen contra las infecciones con estos tipos de virus de VPH pueden reducir significativamente el riesgo para el cáncer cervical.
  • La infección del VIH
  • La exposición al dietilestilbestrol (DES)
  • Fumar
  • La infección de la clamidia
  • El uso a largo plazo de contraceptivos orales
  • Tener múltiples embarazos a término completo. Las investigaciones sugieren que las mujeres que han tenido tres o más embarazos a término completo tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer del cuello uterino
  • Tener menos de 17 años en el momento de su primer embarazo a término completo
  • Tener múltiples compañeros sexuales
  • Elecciones de estilo de vida incluyendo la dieta y fumar
  • Una historial familiar de cáncer cervical

¿Cuáles son los síntomas del cáncer cervical?

En sus primeras etapas, el cáncer cervical puede que no cause síntomas. Es por eso que los médicos recomiendan evaluaciones regulares del cuello uterino. Estas pruebas pueden ayudar a detectar el cáncer cervical en sus primeras etapas, cuando es más fácil de tratar.

Cuando sí ocurren síntomas, estos pueden incluir:

  • Dolor en la pelvis o en la bajo vientre
  • Flujo vaginal fuera de lo normal
  • Dolor o sangramiento después de las relaciones sexuales
  • Sangramiento entre menstruaciones
  • Sangramiento después de la menopausia
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Si su médico encuentra algo sospechoso durante una prueba de evaluación o usted experimenta síntomas de cáncer cervical, su médico probablemente ordenará una serie de exámenes de diagnóstico. Estos exámenes ayudarán a su equipo médico a obtener un entendimiento más completo de su cáncer.

Los exámenes más comunes para el cáncer cervical son:

  • Examen pélvico
  • Pruebas de Papanicolaou y de VPH, en las cuales el médico obtiene células del cuello uterino y la vagina para que puedan ser analizadas bajo un microscopio. Este procedimiento es realizado durante el examen pélvico.
  • Colposcopía, la cual le permite al médico ver el cuello uterino de cerca con una herramienta de magnificación.
  • La biopsia cervical, en la cual el médico extirpa tejido para ser analizado por un patólogo.
  • Legrado endocervical, en el cual el médico obtiene células o tejido del canal cervical usando un instrumento en forma de cuchara llamado una cureta. Este procedimiento a veces se realiza a la misma vez que la colposcopía.
  • Pruebas de imágenes – tales como placas de pecho o escanes por CT, MRI o PET pueden ser utilizadas para crear una imagen dentro de su cuerpo si su médico cree que su cáncer se ha regado.

En Miami Cancer Institute, entendemos que cada persona y cada cáncer es distinto. Su plan de tratamiento dependerá de muchos factores incluyendo la etapa de su enfermedad, su edad y su estado de salud en general. Su atención implicará a numerosos especialistas incluyendo médicos incluyendo oncólogos, cirujanos y expertos en radioterapia, así como también enfermeros, dietistas, terapistas y trabajadores sociales.

Su médico describirá sus opciones de tratamiento y los resultados esperados. Usted y su médico pueden colaborar juntos para desarrollar un plan que se ajuste a sus necesidades.

Los tratamientos pueden incluir (solos o en combinación):

  • Cirugía - Muchas pacientes con cáncer cervical son tratadas con cirugía para extirpar el tejido anormal. El procedimiento puede ser realizado por criocirugía, la cual destruye las células anormales al congelarlas; cirugía por láser, la cual quema las células anormales; o a través de una histerectomía o histerectomía radical.
  • Radioterapia (externa, braquiterapia y de protones). Uno de los avances más excitantes en la lucha contra ciertos tipos de cánceres de la vejiga es la terapia de protones​. Cuando el Proton Therapy Center abra pronto en Miami Cancer Institute, será el único centro de su clase en la región y uno de sólo 14 en los Estados Unidos. Este tipo de tratamiento de radioterapia avanzado no afecta los tejidos sanos y elimina muchos de los efectos secundarios de los tratamientos convencionales de radioterapia.
  • Quimioterapia – el uso de fármacos para destruir o disminuir el crecimiento de las células cancerosas. Usualmente los medicamentos son administrados dentro de una vena o por boca. Una vez que los fármacos entran dentro del sistema circulatorio, se esparcen por todo el cuerpo. La quimioterapia también puede ser administrada en combinación con la radioterapia (quimio radiación) para mejorar las probabilidades de supervivencia del paciente; sin embargo, administrarlas en conjunto puede aumentar el potencial para los efectos secundarios del tratamiento.
  • Terapias enfocadas en las cuales fármacos específicos se enfocan en los tejidos anormales.
  • Ensayos clínicos - Los investigadores están trabajando para desarrollar tratamientos nuevos y más efectivos para el cáncer cervical. Su equipo de atención de salud discutirá si un ensayo clínico es o no para usted.