Cuando la Columna Vertebral Envejece: Qué es Normal, Qué No lo Es y Cuando Buscar Ayuda
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Los cambios en la espalda y el cuello son una parte normal del envejecimiento. De hecho, muchos adultos presentan signos de degeneración de la columna vertebral en las imágenes diagnósticas en la mediana edad, incluso si no experimentan dolor u otros síntomas.
Sin embargo, el "envejecimiento normal" no significa que se que deba ignorar el dolor persistente, la dificultad para caminar, los problemas de equilibrio o los cambios en la fortaleza. Algunas condiciones de la columna pueden afectar gradualmente la movilidad, la independencia y la calidad de vida si no se detectan a tiempo.
"Para cuando muchos pacientes buscan una evaluación, ya han adaptado sus vidas en torno a síntomas neurológicos progresivos o limitaciones de movilidad", afirma Ronald Tolchin, D.O., médico especialista en el cuidado no quirúrgico de la columna, jefe de atención no quirúrgica de la columna y rehabilitación, y titular de la Cátedra Kalman Bass en Medicina del Dolor y Rehabilitación de Baptist Health Miami Neuroscience Institute. "La detección temprana crea oportunidades para preservar la funcionalidad antes de que se produzca un deterioro significativo".
Por Qué Cambia la Columna Vertebral con la Edad
La columna vertebral está compuesta por huesos, discos, articulaciones, ligamentos, músculos y nervios. Con el paso del tiempo, los discos situados entre los huesos de la columna pueden perder contenido de agua y altura. Las articulaciones pueden desarrollar artritis. Los ligamentos pueden engrosarse. Estos cambios pueden estrechar los espacios por donde se desplazan los nervios.
Para algunas personas, estos cambios provocan pocas algunas molestias o ninguna, señala el Dr. Tolchin. Para otras, pueden resultar en dolor de espalda, dolor de cuello, síntomas en las piernas, compresión nerviosa o cambios en la postura.
Factores de riesgo como el tabaquismo, el exceso de peso, el sedentarismo, las lesiones previas, la genética y ciertas actividades laborales pueden aumentar la probabilidad de que los problemas de la columna se vuelvan sintomáticos, añade.
Síntomas Que Pueden Indicar Estenosis Espinal
Según el Dr. Tolchin, una condición común relacionada con la edad es la estenosis espinal lumbar, la cual se produce cuando el canal espinal se estrecha en la zona baja de la espalda. Esto puede ejercer presión sobre los nervios que se extienden hacia los glúteos y las piernas.
Un signo clásico es el dolor en las piernas o los glúteos que empeora al estar de pie o al caminar, y que mejora al sentarse o al inclinarse hacia adelante. Algunas personas notan que se sienten mejor al apoyarse sobre un carrito de supermercado.
Otros síntomas pueden incluir una menor resistencia al caminar, sensación de pesadez en las piernas, entumecimiento, hormigueo o calambres, indica el Dr. Tolchin.
No se Deben Ignorar los Cambios en el Equilibrio o en las Manos
Los cambios en el cuello a veces pueden afectar la médula espinal, una condición conocida como mielopatía cervical degenerativa. Los síntomas pueden desarrollarse gradualmente, lo que hace que sea fácil confundirlos con el envejecimiento.
Las posibles señales de advertencia incluyen:
• Empeoramiento del equilibrio
• Tropiezos frecuentes
• Dificultad para abotonarse las camisas
• Cambios en la escritura
• Torpeza con las manos
• Debilidad
• Entumecimiento
• Dificultad progresiva para usar los brazos o las manos
Cualquier persona que presente problemas progresivos de equilibrio, debilidad en las manos o pérdida de coordinación debe ser evaluada por un médico, aconseja el Dr. Tolchin.
“Los pacientes pueden atribuir estos síntomas al envejecimiento normal durante años”, afirma el Dr. Tolchin. “Pero un diagnóstico tardío puede permitir que progrese una disfunción irreversible de la médula espinal”.
El Dolor de Espalda Repentino Puede Indicar una Fractura por Compresión
Las fracturas vertebrales por compresión son pequeñas roturas en los huesos de la columna vertebral. A menudo están relacionadas con la osteoporosis, una condición que debilita los huesos y aumenta la propensión a las fracturas.
Estas fracturas pueden ocurrir por causa de una caída, pero también pueden suceder durante actividades cotidianas como agacharse, levantar peso, toser o incluso darse la vuelta en la cama. Los síntomas de una fractura por compresión pueden incluir:
• Dolor de espalda repentino e intenso
• Dolor que empeora al estar de pie o caminar
• Pérdida de estatura o una postura más encorvada
“Estas fracturas suelen ser eventos centinela”, señala el Dr. Tolchin. “Deberían dar pie a una conversación más amplia sobre la salud ósea y la prevención de fracturas”. Estas fracturas pueden tratarse mediante el uso de un corsé ortopédico o un procedimiento quirúrgico llamado cifoplastia: la inyección de cemento óseo en el cuerpo vertebral.
Los adultos, especialmente las mujeres mayores y las personas con factores de riesgo conocidos de osteoporosis, deben consultar a su médico si es apropiado realizarse una prueba de densidad ósea.
El Tratamiento Suele Comenzar Sin Cirugía
Para muchos problemas de la columna vertebral relacionados con la edad, la atención no quirúrgica es el primer paso, afirma el Dr. Tolchin. El tratamiento puede incluir una variedad de estrategias que incluyen:
• Fisioterapia
• Ejercicio dirigido
• Manejo del peso
• Uso a corto plazo de medicamentos antiinflamatorios, cuando resulte apropiado
• Fortalecimiento de la musculatura central
• Entrenamiento del equilibrio
• Inyecciones cuidadosamente seleccionadas para el alivio temporal de los síntomas
El Dr. Tolchin enfatiza que el objetivo no consiste simplemente en reducir el dolor del paciente, sino en mantener su funcionalidad, independencia y calidad de vida, minimizando al mismo tiempo los riesgos asociados al tratamiento.
Los adultos mayores deben actuar con cautela respecto a los medicamentos que puedan aumentar el riesgo de caídas o provocar efectos secundarios, advierte. Por lo general, se evita el uso de opioides siempre que es posible y, en caso de utilizarse, su administración suele limitarse a situaciones de corta duración.
Hábitos Cotidianos que Favorecen la Salud de la Columna Vertebral
El movimiento saludable es una de las mejores formas de cuidar la columna vertebral a medida que envejecemos, señala el Dr. Tolchin.
“Caminar con regularidad, nadar, montar en bicicleta, realizar entrenamiento de fortaleza y hacer ejercicios de equilibrio pueden ayudar a mantener la movilidad y reducir el riesgo de caídas”, afirma.
Otros hábitos beneficiosos para la columna incluyen:
• Tomar descansos cuando se permanece sentado o de pie durante periodos prolongados.
• Mantener una buena postura al trabajar en un escritorio.
• Levantar objetos utilizando la fuerza de las piernas en lugar de girar la espalda.
• Mantener las cargas cerca del cuerpo al levantarlas.
• Mantener un peso saludable.
Los ejercicios para fortalecer la musculatura central (el tronco) también pueden ayudar a sostener la columna, explica el Dr. Tolchin; sin embargo, la rutina de ejercicios debe ser individualizada. Las personas que tienen dolor intenso, osteoporosis, síntomas neurológicos o que han sufrido una fractura reciente deben consultar a un especialista antes de iniciar una nueva rutina de ejercicios.

Cuándo se Puede Considerar la Cirugía
Antes de recomendar una intervención quirúrgica, los médicos evalúan la salud general del paciente, su grado de fragilidad, la calidad ósea, el estado nutricional, la presencia de otras condiciones de salud y los objetivos personales del paciente.
La decisión de operar no se basa únicamente en la edad. Algunos adultos mayores, incluyendo pacientes en sus ochenta, pueden beneficiarse de la cirugía cuando los síntomas son severos, progresivos o no mejoran con tratamientos no quirúrgicos.
“Ahora tenemos evidencia que demuestra que los pacientes mayores seleccionados adecuadamente — incluso los octogenarios — pueden experimentar mejoras significativas luego de someterse a una cirugía”, comenta el Dr. Tolchin.
En Conclusión
Los cambios en la espalda y el cuello son comunes con el paso de los años; no obstante, no deben ignorarse síntomas como la pérdida de movilidad, el deterioro del equilibrio, la torpeza en el uso de las manos, el dolor en las piernas al caminar o la aparición repentina de un dolor de espalda intenso. Una evaluación temprana puede ayudar a identificar los problemas antes de que estos resulten en una discapacidad a largo plazo.
“El futuro de la atención de la columna vertebral no consiste simplemente en tratar la degeneración una vez que ya se ha desarrollado una discapacidad”, afirma el Dr. Tolchin. “Se trata, más bien, de identificar los riesgos de manera temprana, preservar la movilidad y ayudar a los pacientes a mantener su independencia a medida que envejecen”.
Haz clic aquí para obtener más información sobre la atención no quirúrgica de la columna vertebral y el manejo del dolor en Baptist Health Miami Neuroscience Institute.
Proveedor destacado
Ronald Barton Tolchin, DO
El Dr. Ronald Tolchin, D.O., es director de atención no quirúrgica de la columna vertebral y rehabilitación de Baptist Health Miami Neuroscience Institute. Se especializa en medicina de rehabilitación, lumbalgia y trastornos de la columna vertebral.
El Dr. Tolchin cursó sus estudios de pregrado en University of Miami y obtuvo su título de doctor en medicina osteopática en Nova Southeastern University. Realizó el internado en Suncoast Hospital de Largo, Florida, y la residencia en University of Medicine and Dentistry de Nueva Jersey, donde fue jefe de residentes académicos.
Antes de incorporarse a Baptist Health, el Dr. Tolchin fue jefe de medicina física y rehabilitación en Miami VA Healthcare System. Es profesor asistente de medicina de rehabilitación clínica en la Facultad de Medicina Miller de University of Miami, donde ha impartido clases y orientado a residentes médicos, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales.
El Dr. Tolchin posee una certificación de la Junta de Especialidades en medicina física y rehabilitación, con una subespecialidad en medicina para lesiones de la médula espinal y medicina para el dolor. Asimismo, es socio honorario de la Junta Estadounidense de Medicina Física y Rehabilitación. El Dr. Tolchin ha participado en estudios clínicos sobre prótesis y el tratamiento de lesiones cerebrales relacionadas con combates. Sus investigaciones se han publicado extensamente en revistas médicas y ha presentado los resultados en numerosas reuniones nacionales de formación médica.
Atención neurológica especializada para la salud del cerebro y la columna vertebral
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