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Educación

Por Qué el Entrenamiento de Fortaleza es Medicina Esencial para los Adultos Mayores

Baptist Health Orthopedic Care

Para muchos adultos que se acercan a los 60 años, mantenerse saludables implica cumplir con los chequeos anuales, llevar una buena alimentación y caminar con regularidad.

Sin embargo, existe otro aspecto de un envejecimiento saludable que merece la misma atención: mantener la fuerza muscular.

A partir de la mediana edad, los adultos pierden gradualmente masa, fuerza y ??potencia muscular. Cuando este deterioro afecta la función física, puede diagnosticarse como sarcopenia, una condición que contribuye a la debilidad, a una marcha más lenta y a un mayor riesgo de caídas y fracturas.

Es por eso que los médicos consideran cada vez más el entrenamiento de fuerza como algo que va más allá de una simple tendencia de acondicionamiento físico. Para los adultos mayores, puede actuar como medicina preventiva al ayudar a proteger la movilidad, favorecer la salud de los huesos y las articulaciones, y preservar la capacidad de vivir de forma independiente.

"La musculatura no solo se trata de la apariencia física o el rendimiento deportivo", afirma María Kyriacou, M.D., doctora de atención primaria especializada en medicina deportiva de Baptist Health Orthopedic Care. "Se trata de mantener la fuerza y ??la reserva física suficientes para seguir activos e independientes, y así poder continuar haciendo las cosas que son importantes para usted".

"La musculatura no solo se trata de la apariencia física o el rendimiento deportivo. Se trata de mantener la fuerza y la reserva física suficientes para seguir activos e independientes, y así poder continuar haciendo las cosas que son importantes para usted.”
María Kyriacou, M.D., doctora de atención primaria especializada en medicina deportiva, Baptist Health Orthopedic Care

La Pérdida de Masa Muscular Puede Afectar la Vida Diaria 

Es posible que la pérdida de músculo asociada a la edad no sea evidente al principio. Una persona puede caminar con regularidad y aun así perder fortaleza, ya que caminar no desafía lo suficiente a todos los grupos musculares principales.

La Dra. Kyriacou señala que los pacientes suelen notar los cambios funcionales primero: la necesidad de apoyarse en los brazos para levantarse, evitar actividades exigentes o sentir menos estabilidad al moverse. No se debe aceptar la debilidad significativa como algo inevitable.

El ejercicio de resistencia regular puede frenar la pérdida muscular y ayudar a muchos adultos mayores a recuperar una fuerza significativa. Incluso las personas que nunca han levantado pesas pueden beneficiarse si los ejercicios se introducen gradualmente y se adaptan a sus capacidades. 

El National Institute on Aging indica que este deterioro suele acentuarse después de los 65 años en las mujeres y de los 70 años en los hombres.

El envejecimiento también afecta la potencia muscular, es decir, la capacidad de generar fuerza rápidamente al levantarse, pasar por encima de un obstáculo o recuperarse de un tropiezo. 

La Fortaleza Ayuda a Proteger la Independencia 

 La razón más importante para preservar la fuerza no es necesariamente mejorar el rendimiento en el gimnasio, sino proteger la capacidad de desenvolverse en la vida diaria. 
"El objetivo no es entrenar como un atleta de competencia", explica la Dra. Kyriacou. "Se trata de mantener la capacidad física necesaria para participar plenamente en la vida". 

Los músculos de las piernas, la cadera, la zona central del cuerpo y la espalda favorecen la movilidad, la postura y el equilibrio. La fuerza en los brazos, los hombros y las manos facilita actividades como levantar objetos, cargar peso y alcanzar cosas, lo que favorece el trabajo, los viajes, las aficiones y la vida independiente. 

La fortaleza también proporciona una reserva física durante las enfermedades, lesiones, cirugías o periodos de inactividad, situaciones en las que las personas mayores pueden perder condición física rápidamente. 

Jason Perry, M.D., médico de atención primaria especializado en medicina deportiva de Baptist Health Orthopedic Care, afirma que los planes de ejercicio deben adaptarse al estado de salud, las limitaciones y los objetivos de cada persona. Él recomienda establecer metas realistas que se ajusten a la vida diaria.

Este es un enfoque importante porque la constancia es más beneficiosa que una rutina exigente que se abandona al poco tiempo. Como dice el Dr. Perry: "Todo movimiento es importante". 

Reduciendo el Riesgo de Caídas 

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE. UU. (CDC), las caídas son la principal causa de lesiones entre los adultos de 65 años o más, y más de uno de cada cuatro sufre una caída cada año. 

La debilidad muscular y los problemas de equilibrio aumentan el riesgo de caídas. Aunque el entrenamiento de fortaleza no puede evitar todas las caídas, unos músculos más fuertes mejoran la estabilidad y la capacidad de recuperación ante un tropiezo.

Para muchas personas mayores, un programa eficaz de prevención de caídas debe incluir ejercicios tanto de resistencia como de equilibrio.

"El entrenamiento de fortaleza desarrolla la potencia necesaria para mover y estabilizar el cuerpo, mientras que el entrenamiento de equilibrio ayuda al cuerpo a controlar su posición y a reaccionar ante los cambios del entorno", explica el Dr. Perry. 

Los ejercicios recomendados pueden incluir levantarse de una silla, subir escalones, elevar los talones y mantenerse sobre una pierna con apoyo. Las personas que han sufrido caídas o presentan una inestabilidad considerable pueden beneficiarse de la orientación de un profesional.

Beneficios para los Huesos y las Articulaciones 

El entrenamiento de fortaleza también favorece la salud ortopédica. Unos músculos más fuertes pueden estabilizar las articulaciones, mejorar la mecánica corporal y reducir la tensión en zonas dolorosas o afectadas por la artritis.

Los ejercicios de resistencia cuidadosamente seleccionados suelen formar parte del tratamiento no quirúrgico de la artritis, señala la Dra. Kyriacou. Estos deben fortalecer los músculos de soporte sin provocar dolores agudos ni agravar significativamente los síntomas.

El entrenamiento de resistencia también beneficia la salud de los huesos, aunque las personas con osteoporosis o fracturas previas deben tomar precauciones. Aunque no regenera el cartílago, puede mejorar la funcionalidad a pesar de padecer una enfermedad articular crónica.

El Entrenamiento de Fortaleza no Requiere Pesas Pesadas

La resistencia puede provenir del mismo peso corporal, las bandas elásticas, pesas de mano, máquinas, ejercicios acuáticos, levantarse de una silla, flexiones contra la pared o ejercicios de subida a un escalón.

La resistencia adecuada desafía a los músculos y, al mismo tiempo, permite mantener una buena técnica y control. Las directrices federales sobre actividad física recomiendan realizar actividades de fortalecimiento muscular que involucren a los principales grupos musculares al menos dos días a la semana. Los adultos mayores también deben incluir actividades aeróbicas y de equilibrio, según lo permitan su salud y sus capacidades.

"El entrenamiento de fortaleza desarrolla la potencia necesaria para mover y estabilizar el cuerpo, mientras que el entrenamiento de equilibrio ayuda al cuerpo a controlar su posición y a reaccionar ante los cambios del entorno.”
Jason Perry, M.D., médico de atención primaria especializado en medicina deportiva, Baptist Health Orthopedic Care


Un programa breve y constante puede ser más beneficioso que una rutina ambiciosa que provoque dolor o desánimo.

"El programa adecuado debe adaptarse a la situación actual de cada persona", afirma la Dra. Kyriacou. "Una persona saludable de 60 años y una persona frágil de 85 años pueden beneficiarse del entrenamiento de fortaleza, pero los ejercicios, la resistencia y el nivel de supervisión pueden ser muy diferentes". 

Cómo Empezar de Forma Segura 

Los adultos generalmente sanos pueden comenzar con una resistencia ligera. Aquellos con enfermedades crónicas, cirugías recientes, caídas recurrentes o dolor intenso deben buscar la orientación de un médico.

El Dr. Perry aconseja a las personas que han estado inactivas —o que presentan dolor en el pecho, dificultad inusual para respirar, mareos, hinchazón en las articulaciones, cojera o dolor al cargar peso— que busquen orientación profesional en lugar de ignorar los síntomas y seguir esforzándose. 

Al mismo tiempo, el miedo a las lesiones no debe convertirse en una razón para permanecer inactivo. "Los beneficios del ejercicio superan los riesgos", asegura el Dr. Perry. Si surgen problemas, estos pueden evaluarse y el plan de actividad puede modificarse.

El progreso debe ser gradual. Es posible sentir un dolor muscular leve y pasajero al comenzar un programa, pero el dolor agudo o que empeora, los mareos, las molestias en el pecho o la dificultad inusual para respirar son motivos para detenerse y consultar a un médico. 

Nunca es Demasiado Tarde para Empezar  

Los adultos mayores pueden mejorar su fuerza, funcionalidad y confianza incluso después de años de inactividad. Esta mejora puede traducirse en moverse con mayor comodidad, desenvolverse mejor al subir escaleras o sentirse más estables. 

Para los adultos que se acercan a los 60 años, el entrenamiento de fortaleza puede ser una de las inversiones más importantes para su salud futura.

"Cuanto antes consideren las personas la fuerza como una prioridad de salud para toda la vida, mayor será la reserva física con la que contarán más adelante", afirma la Dra. Kyriacou. 

Ella advierte que los adultos mayores que comienzan un régimen de ejercicios —cualquiera que sea el motivo— deben consultar a su médico para diseñar un programa de entrenamiento de fortaleza que sea seguro y eficaz. 

“Siempre es bueno someterse a las evaluaciones médicas y ortopédicas adecuadas antes de iniciar un régimen de ejercicios”, afirma. “Para mis pacientes mayores, esto es innegociable debido al mayor riesgo de fracturas por fragilidad asociadas a la osteoporosis”. 

Haga clic aquí para obtener más información sobre los servicios y especialistas disponibles en Baptist Health Orthopedic Care.

Atención ortopédica de confianza para que se mantenga en movimiento

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