Educación

Sobrevivir el cáncer: Preguntas y respuestas con un experto de rehabilitación oncológica

Tocar la campana al final del tratamiento del cáncer es un momento de triunfo y júbilo para los pacientes y sus familias. Pero la experiencia no necesariamente termina ahí, cuando los pacientes pasan a una vida activa después del cáncer.

Asegurarse de que los pacientes tengan la mejor experiencia posible antes, durante y después de su tratamiento contra el cáncer es la preocupación principal del fisiatra Adrian Cristian, M.D., jefe de Rehabilitación del Cáncer en Miami Cancer Institute.


Fisiatra Adrian Cristian, M.D., jefe de Rehabilitación del Cáncer en Miami Cancer Institute.

El Dr. Cristian forma parte de una especialidad creciente llamada rehabilitación oncológica. Trabaja con Romer Bismonte Orada, D.O., como parte del Centro de Apoyo al Paciente de Miami Cancer Institute, que ofrece una amplia gama de servicios que incluyen atención integral de supervivencia, rehabilitación física y manejo del dolor, asesoramiento nutricional, apoyo de salud mental, y medicina integrativa, como  acupuntura, terapia de masaje, ejercicio y clases de bienestar.

“La identificación, intervención y vigilancia tempranas de cualquier reto en la supervivencia pueden maximizar la función de los pacientes”, dice el Dr. Cristian. “Esto es realmente subir a la cima de lo que la gente quiere: no sólo la longevidad, sino la calidad de vida”.

Aquí, el Dr. Cristian comparte sus ideas sobre la rehabilitación oncológica y sobre cómo guiar a los pacientes con cáncer para que vivan lo mejor posible.

¿Las deficiencias después del tratamiento del cáncer son simplemente un hecho de la vida?

“Muchos pacientes simplemente se sienten agradecidos de estar vivos después del tratamiento del cáncer, así que aceptan una nueva norma de cómo se mueven y cómo funcionan. Sin embargo, puede haber un impacto significativo en su capacidad para atender sus necesidades físicas, en su trabajo, en sus funciones vitales como cónyuges o cuidadores. Algunas personas aprenden a aceptarlo, pero no necesariamente debe ser así. Tenemos que educar a los pacientes, a sus familias y a sus proveedores sobre el papel de la rehabilitación y otras intervenciones”.

¿Puede compartir algunas estadísticas que ayuden a dar perspectiva?

“Se ha proyectado que para el 2030 habrá aproximadamente 22 millones de sobrevivientes de cáncer en los Estados Unidos. Es una cifra sorprendente. Representa el éxito de los programas actuales de detección precoz y tratamiento del cáncer. Al mismo tiempo, es muy común que los sobrevivientes de cáncer experimenten limitaciones en su capacidad para realizar una o más actividades de autocuidado”.

“Las limitaciones varían según el tipo de cáncer, el tratamiento del cáncer y el estadio del cáncer. No es raro que veamos a los pacientes meses o años después de su diagnóstico de cáncer, cuando ya llevan un tiempo viviendo con diversas limitaciones físicas. El objetivo es prevenir estas limitaciones en primer lugar, pero si no es posible, identificarlas y tratarlas lo antes posible”.

¿Por qué tantos pacientes de cáncer aceptan estas limitaciones?

“A veces, el último lugar en el que los pacientes quieren estar después de terminar su tratamiento es en un centro oncológico. Han pasado por una época muy difícil y quieren reanudar su vida. Pero lo que ocurre es que, al reincorporarse a esa vida, empiezan a toparse con las limitaciones físicas asociadas con el cáncer y con el tratamiento oncológico. Tal vez no puedan funcionar en el trabajo porque están fatigados por los tratamientos de radiación, o puede que tengan un trabajo que requiera que levanten mucho por encima de la cabeza y se den cuenta de que no pueden mover el hombro con eficacia. Tal vez tengan problemas de memoria a corto plazo o de multitarea”.

“Las limitaciones no eran evidentes cuando estaban en tratamiento, pero ahora están de vuelta en su vida y se enfrentan a los desafíos diarios. Muchas veces, estas deficiencias físicas tardan en desarrollarse y pueden ser sutiles al principio, hasta que ocurre algo que las pone bajo atención médica; por ejemplo, una caída en una persona con las piernas debilitadas”.

¿Algún ejemplo de cosas que vea habitualmente?

“Hay algunos aspectos comunes: por ejemplo, la fatiga y la neuropatía, o el dolor de los nervios, entre los pacientes con cáncer que son tratados con ciertos agentes quimioterapéuticos. También hay limitaciones físicas muy específicas para ciertos tipos de cáncer. En los cánceres de cabeza y cuello, por ejemplo, los pacientes pueden desarrollar problemas para tragar, dificultad para abrir la boca, dolor de hombros y cuello, y restricción de movimientos. En la población con cáncer de seno, es muy común ver dolor en los hombros, hinchazón de los brazos y debilidad y dolor en las manos. En los pacientes con cáncer de próstata, algunos tratamientos pueden provocar problemas de equilibrio e hinchazón de las piernas”.

¿Cómo se abordan esos problemas?

“En Miami Cancer Institute, el tratamiento implica un enfoque holístico y multidisciplinar. Nuestros expertos en supervivencia entienden que los efectos secundarios pueden durar más allá del tratamiento del cáncer. Consultamos con los oncólogos médicos, quirúrgicos y de radioterapia y colaboramos con fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, patólogos del habla, nutricionistas, trabajadores sociales y psiquiatras, por nombrar sólo algunas disciplinas. Tenemos fisiólogos del ejercicio especializados en cáncer, masajistas especializados en pacientes con cáncer, maravillosos asistentes médicos y un acupunturista. Es un enfoque muy de equipo”.

¿Es típico adoptar un enfoque tan amplio?

“Es un enfoque y una filosofía de cómo pensar en el paciente. Los oncólogos se enfocan en las necesidades médicas, quirúrgicas y de radioterapia del paciente para salvarles la vida. Donde yo espero poder ayudar es en la evaluación de la capacidad física del paciente para tolerar esos tratamientos. ¿Cómo preparamos al paciente? ¿Cómo mantenemos a ese paciente durante y después de su tratamiento, para que pueda obtener los beneficios de la atención del cáncer? Una vez que han terminado esta batalla, ¿cómo podemos ayudarles a regresar a su vida?”.

¿Cómo se asegura de que los pacientes reciban el apoyo que necesitan?

“Durante el periodo de tratamiento activo, hacemos un seguimiento de los pacientes. Vemos cómo están funcionalmente: los tratamos con técnicas de control del dolor, intervenciones de rehabilitación, asesoramiento, educación. Les hacemos un seguimiento desde el postratamiento hasta la supervivencia, especialmente a aquellos que pueden correr el riesgo de padecer deficiencias físicas únicas, como los pacientes con cáncer de cabeza y cuello. Queremos asegurarnos de forma proactiva de que no desarrollen el tipo de limitaciones físicas que pueden afectar su calidad de vida”.

¿Todos los centros oncológicos cuentan con oncólogos rehabilitadores?

“No hay tantos médicos especialistas en la rehabilitación del cáncer a través del país, y normalmente se encuentran en instituciones más grandes o en centros académicos. En Miami Cancer Institute tenemos dos: el Dr. Romer Orada y yo. Tenemos la suerte de contar con un equipo de gran apoyo en el Centro de Apoyo al Paciente con cáncer dirigido por la Dra. Beatriz Currier. Ella y el liderazgo de Miami Cancer Institute han creado un entorno en el que puede prosperar este enfoque holístico de la atención al paciente”.

¿Cuál es el mensaje que quiere compartir con el público?

“El mensaje es que, mientras el cáncer y su tratamiento pueden causar limitaciones físicas, muchas de estas condiciones pueden tratarse; idealmente, e incluso prevenirse. Los pacientes pueden buscar intervenciones de rehabilitación de forma proactiva para las limitaciones que puedan encontrar, y no limitarse a aceptar que esa es su nueva normalidad”.

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