Venció un Tumor Cerebral de Grado 4. Ahora Ha Vuelto a Correr Maratones
lectura de 12 min
Tres años después de haber sido diagnosticada con una de las formas más agresivas de cáncer cerebral, Judi Califano sigue avanzando: a veces un tratamiento a la vez, a veces una milla a la vez.
Mucho antes de que el cáncer entrara en su vida, la ex Miss Myrtle Beach vivía lo que ella llama "una vida muy buena". Esposa, madre y residente desde hace mucho tiempo en el Sur de Florida, pasó años cuidando de su familia, sirviendo a través de su iglesia y manteniéndose activa y saludable. Incluso había comenzado a correr maratones y medios maratones.
Entonces, algo cambió.
"A decir verdad, pasé mucho tiempo sin pensar que estuviera experimentando ningún tipo de síntoma", recuerda la Sra. Califano. "He tenido migrañas toda mi vida — y déjeme decirle que no son para los débiles — así que simplemente pensé que los dolores de cabeza eran normales".
Un día, su esposo notó que ella actuaba de manera extraña. Resultó que había sufrido una convulsión.
"Fui al hospital", dice la Sra. Califano. "Pensaron que estaba sufriendo un infarto cerebral, pero resultó, después de que me hicieron una tomografía, que había un tumor".
(No dejes de verlo: Luego de recibir tratamiento para el glioblastoma, un tumor cerebral agresivo, Judi Califano sigue Adelante — un tratamiento a la vez, una milla a la vez — gracias al equipo de expertos de Baptist Health Herbert Wertheim Cancer Institute. Vídeo en inglés por Alex Calienes, Gort Productions.)
Un Tumor Cerebral Altamente Agresivo
Después de la cirugía, se confirmó el diagnóstico: un glioblastoma de grado 4, una forma altamente agresiva de cáncer cerebral.
"Fue un gran shock para todos, porque siempre he sido muy saludable, como de forma saludable, pero nunca se sabe cuándo te tocará a ti", dice ella.
Minesh Mehta, M.D., subdirector y jefe de oncología radioterápica de Baptist Health Herbert Wertheim Cancer Institute, afirma que el glioblastoma es una enfermedad que exige una atención urgente y altamente especializada. A menudo, los pacientes llegan después de que síntomas como convulsiones, dolores de cabeza, debilidad u otros cambios neurológicos conducen a la realización de estudios de imagen.
En el caso de la Sra. Califano, la cirugía extirpó el tumor visible. Pero con el glioblastoma, explica el Dr. Mehta, la cirugía es solo el comienzo.
"Aunque estos tumores se pueden extirpar fácilmente, por su propia naturaleza son infiltrantes", explica. “Dejan atrás raíces microscópicas, depósitos tumorales microscópicos. Por lo tanto, la cirugía por sí sola no constituye el estándar de atención para los glioblastomas — se requiere terapia adicional”.
Tristeza, No Miedo
La Sra. Califano recuerda con claridad la carga emocional del diagnóstico. Para ella, el dolor más profundo no fue el miedo por sí misma, sino la preocupación por las personas que ama.
“No sentí tanto miedo, porque no le temo a la muerte. Soy cristiana y tengo la firme convicción de que sé a dónde iré”, afirma. “Pero me sentí triste, y me sentí triste por mi familia”.
También pensó en todos los momentos especiales que podría perderse.
“Realmente pensé que no me quedaba mucho tiempo”, admite. “Sentí de verdad: ‘Wow, mis hijos... no podré verlos casarse ni tener hijos’. También pensé en muchísimas cosas que siempre habíamos hecho juntos. Y me dije: ‘Oh, nunca más podré volver a hacer eso’”.
Pero, ante la insistencia de su suegra, la determinación de la Sra. Califano comenzó a tomar forma.
“Ella me dijo: ‘Tienes que luchar, tienes que luchar’”, relata ella. “Y yo respondí: ‘Está bien, eso es lo que voy a hacer’”.
El Dr. Mehta recuerda esa determinación. Desde el principio, afirma, ella dejó claro que no permitiría que el diagnóstico definiera el resto de su vida.
“Ella había tomado la firme decisión de no ser alguien que se cruzara de brazos y dejara que el tumor tomara el control”, dice el Dr. Mehta.
La Elección de Una Atención Experta
La Sra. Califano se sometió a una cirugía para extirpar su tumor en otro hospital, más cercano a su hogar en Boca Ratón. Sin embargo, ahora necesitaría radioterapia y quimioterapia oral: los pilares fundamentales del tratamiento estándar para el glioblastoma. Su esposo, Jerry, estaba decidido a encontrar la mejor atención posible para un diagnóstico tan devastador.
“Mi esposo estaba muy, muy, muy empeñado en asegurarse de que yo recibiera el mejor tratamiento que él pudiera conseguir para mí”, comenta la Sra. Califano. Finalmente, fue referida al Dr. Mehta, de Wertheim Cancer Institute.
El Dr. Mehta comprendió que ella y su familia buscaban opciones que fueran más allá de lo convencional.
“Sabíamos cuál era el estándar de atención terapéutica y sabíamos que podíamos ofrecerlo”, dice él. “Pero también sabíamos que teníamos que hacer algo que eso más por ella”.
Eso implicaba evaluar si ella podría reunir los requisitos para participar en un ensayo clínico o en un protocolo de tratamiento que complementara el enfoque estándar.
Treinta Días de Viajes para Recibir Tratamiento
El tratamiento de la Sra. Califano comenzó con radioterapia de intensidad modulada, una técnica avanzada que adapta la radiación a la zona objetivo, reduciendo al mismo tiempo la exposición innecesaria del tejido cerebral sano.
El plan requería 30 sesiones de tratamiento, de aproximadamente una hora cada una, lo que implicaba conducir desde Boca Ratón hasta Wertheim Cancer Institute todos los días laborables durante seis semanas.
“Lo peor no fueron los tratamientos en sí, sino tener que hacer el viaje de ida y vuelta”, dice la Sra. Califano. “Pero para eso cuento con mi maravilloso esposo, que es quien se encarga de conducir”.
El compromiso llamó la atención del Dr. Mehta.
“Venir hasta aquí para recibir sus tratamientos implicaba un trayecto largo y resultaba un inconveniente para ellos”, reconoce. “Pero esto era algo con lo que ella estaba dispuesta a comprometerse, ya que, desde el primer momento, mantuvo la firme determinación de luchar contra este tumor”.

Más Que Atención Médica
El tratamiento fue exigente, pero la Sra. Califano afirma que el personal de Wertheim Cancer Institute transformó la experiencia.
“No me aterra ir al hospital cuando vengo aquí, porque la gente es sencillamente maravillosa”, comenta. “Se preocupan de verdad. Casi espero con ilusión el momento de verlos, porque hacen que todo sea mucho más llevadero”.
Sus sesiones de radioterapia requerían el uso de una máscara de malla para mantener la cabeza inmovilizada, algo que, al principio, le resultó intimidante. Sin embargo, el equipo de radioterapia la ayudó a disipar ese temor.
La Sra. Califano señala que los efectos secundarios de la radioterapia no fueron tan severos. “Perdí algo de cabello en ambos lados de la cabeza, pero eso fue prácticamente todo”, dice.
Un Enfoque de Equipo
En Wertheim Cancer Institute, explica el Dr. Mehta, esa atención forma parte de un enfoque de equipo más amplio. El glioblastoma exige la colaboración entre oncólogos radioterapeutas, neurooncólogos, neurocirujanos, radiólogos, patólogos, especialistas en cuidados de apoyo y otros profesionales.
“Se trata, verdaderamente, de un trabajo en equipo”, afirma. “Se requiere la intervención de un neurocirujano experto, un neurooncólogo experto y un oncólogo radioterapeuta experto. Todos ellos participan de manera directa y estrecha en la atención de los pacientes. En el caso de Judi, contamos con un equipo así, y varios de mis colegas desempeñaron un papel extraordinario tanto en su recuperación como en su supervivencia continuada”.
Los Ensayos Clínicos son de Especial Importancia
Luego de completar sus ciclos de radioterapia y quimioterapia, la Sra. Califano se inscribió en un ensayo clínico basado en una estrategia de vacunación, diseñada para ayudar al sistema inmunitario a reconocer y combatir el cáncer.
Para los pacientes con glioblastoma, según el Dr. Mehta, los ensayos clínicos pueden tener una importancia crucial, debido a que las opciones de tratamiento estándar siguen siendo limitadas.
“Los ensayos clínicos constituyen una herramienta fundamental de la que disponemos para nuestros pacientes oncológicos, especialmente en el caso de enfermedades como el glioblastoma y otros tipos de cáncer sumamente agresivos”.
El ensayo al que se incorporó la Sra. Califano se enfocaba en una estrategia de vacunación dirigida a una molécula específica, asociada a la capacidad del glioblastoma para sobrevivir y resistir a los tratamientos terapéuticos. La idea, explica el Dr. Mehta, es estimular el sistema inmunológico para que pueda reconocer y atacar las células que expresan ese objetivo.
“Por lo tanto, estas células inmunes toman el propio sistema inmunológico del cuerpo, lo utilizan y lo despliegan contra el tumor”, afirma. “Y esto, de tener éxito, mantendría al tumor controlado”.
Ofreciendo Esperanza a Pacientes con Cáncer Avanzado
La Sra. Califano dice que el ensayo clínico le ha devuelto la esperanza.
“Realmente tuve la bendición de ser elegida para participar en un ensayo clínico”, comenta. “Sé que, por el momento, no está ampliamente disponible para muchas personas, pero a mí me infunde una gran esperanza”.
Hoy en día, regresa cada uno o dos meses para recibir tratamiento y someterse a chequeos de seguimiento. Sus pruebas de imagen han seguido trayendo noticias alentadoras.
“Me siento bien”, dice la Sra. Califano. “Los médicos dicen que estoy bien. Él acaba de mostrarme mis imágenes y todo sigue limpio. Todo va de maravilla y sigo avanzando”.
Fe, Familia y la Fortaleza para Seguir Adelante
A través de su experiencia con el cáncer, la Sra. Califano afirma que su fe ha sido su ancla.
“No podría imaginarme atravesar mi trayectoria con el cáncer sin mi fe”, dice.
También halló fortaleza en el apoyo de su familia, sus amigos y un amplio círculo de personas que se pusieron en contacto con ella para brindarle aliento.
“Literalmente, miles de personas de todo el mundo se han comunicado conmigo a través de las redes sociales y otros medios para hacerme saber que están rezando por mí”, cuenta la Sra. Califano. “Esto lo ha significado todo para mí”.
Una Batalla Continua
El Dr. Mehta señala que la realidad del glioblastoma no desaparece simplemente cuando concluye el tratamiento inicial.
“El glioblastoma es una enfermedad que nunca se llega a olvidar”, dice. “Una vez que se recibe el diagnóstico, es una enfermedad que permanece contigo”.
Los pacientes deben seguir sometiéndose a resonancias magnéticas y a chequeos de seguimiento. También puede ser necesario tratar síntomas como convulsiones, dolores de cabeza, debilidad o dificultades en el habla. Para la Sra. Califano, las convulsiones y los dolores de cabeza formaron parte de ese proceso continuo.
“La recuperación es un acontecimiento diario”, afirma el Dr. Mehta. “Pero cada día que te alejas del diagnóstico del tumor es un día mejor, porque has avanzado un día más y te estás moviendo en la dirección correcta”.
Corriendo Hacia la Meta
Mucho antes de su diagnóstico, la Sra. Califano ya era corredora. Luego del tratamiento, retomó la actividad con un nuevo propósito.
“He corrido tres medios maratones desde mi diagnóstico y tengo pensado correr más”, afirma.
Su hijo, reportero de televisión en el Condado de Palm Beach, la animó a inscribirse en el medio maratón de Palm Beach y gestionó la difusión de su inspiradora historia.
“Le dije, ‘Está bien, sin presiones’”, cuenta ella riendo. Terminó la carrera y se encontró a su familia esperándola en la meta.
“Allí estaba toda mi familia, esperándome al final con flores y una entrevista en directo para la televisión”, relata la Sra. Califano. “Probablemente haya sido la sensación más estimulante que he experimentado desde que me diagnosticaron el cáncer”.
Correr se convirtió para ella en algo más que un simple ejercicio físico; se transformó en un símbolo de recuperación, determinación y esperanza.
“Me ofrece un objetivo para cuidar mi salud y, además, disfruto haciéndolo”, afirma. “Cuando salgo a correr, siento que el cáncer no podrá conmigo”.
Extrayendo Fuerza y Energía de sus Pacientes
Para el Dr. Mehta, ver que a la Sra. Califano le va bien ha sido una experiencia profundamente significativa. Le impresiona especialmente ver que ha retomado las carreras de larga distancia.
“Ella corre distancias muy largas, algo que yo, al día de hoy y sin tener ningún tumor, sería incapaz de hacer”, comenta el Dr. Mehta en tono de broma. “Y lo hace a pesar de tener un diagnóstico de tumor”.
Los momentos como ese, asegura, dejan una huella imborrable en los médicos.
“Cada vez que veo regresar a uno de mis pacientes, veo que se encuentra bien y que las pruebas de imagen muestran resultados positivos, se me dibuja una sonrisa en el rostro”, dice el Dr. Mehta. “Esas experiencias positivas nos infunden la fuerza y la energía necesarias para seguir adelante, volver al trabajo al día siguiente y continuar atendiendo al resto de los pacientes”.
Siempre Avanzando
La Sra. Califano no tiene la menor duda de haber tomado la decisión correcta al buscar tratamiento en Wertheim Cancer Institute.
“Recorrí un largo camino desde Boca Ratón hasta aquí abajo para recibir mis tratamientos, y pasé por delante de muchos hospitales durante el trayecto”, comenta. “Pero este es, sin duda, el mejor hospital de la zona. No podría ni siquiera imaginarme ir a ningún otro lugar”.
Para aquellas personas que se enfrentan al mismo diagnóstico, su mensaje es directo.
“Si a alguien le diagnostican un glioblastoma, este es el lugar al que debe acudir”, afirma la Sra. Califano. “Al principio es algo aterrador. Pero, una vez aquí, te invade una sensación de esperanza al saber que estás en las mejores manos”.
Su trayectoria ha incluido cirugía, radioterapia, quimioterapia, un ensayo clínico, exámenes de seguimiento continuos e incontables millas: tanto en el camino hacia Miami como en las pistas de carrera que alguna vez temió no volver a ver jamás.
La Sra. Califano sabe que cruzar la línea de meta no significa que su travesía contra el cáncer haya terminado. Pero, tres años después del diagnóstico que lo cambió todo, ella sigue presente: por su familia, por su equipo médico, por su fe y por la próxima carrera.
“He cambiado mi dieta por completo. Mis hábitos de ejercicio son mucho más intensos que antes”, afirma. “Cuando corro, siento que Dios me ha bendecido nuevamente con salud. Siento que este cáncer no podrá detenerme”.
Haz clic aquí, para obtener más información sobre los servicios y especialistas disponibles en Baptist Health Herbert Wertheim Cancer Institute.
Proveedor destacado
Minesh P. Mehta, MD
El Dr. Minesh Mehta es un experto de renombre internacional en los campos de la oncología radioterápica, la terapia de protones y la investigación oncológica. Se desempeña como director adjunto y titular de la Cátedra Patrocinada en Oncología Radioterápica John and Mary Lou Dasburg de Baptist Health Herbert Wertheim Cancer Institute. Además, es jefe de Oncología Radioterápica en Baptist Health y director del Departamento de Ciencias Oncológicas de la Facultad de Medicina Herbert Wertheim de Florida International University.
Se graduó con los más altos honores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zambia. Realizó una residencia en University of Wisconsin donde posteriormente fue designado jefe del Departamento de Oncología Humana de la Facultad de Medicina.
Como parte de su labor de liderazgo, dirigió estudios de investigación, la creación de tecnologías y la ampliación del centro oncológico de University of Wisconsin. Asimismo, durante más de 15 años dirigió el programa de tumores cerebrales de esa institución, lo que le llevó a desempeñar un papel de liderazgo nacional en la investigación mediante estudios clínicos.
Ha diseñado y liderado numerosos estudios clínicos nacionales e internacionales, y ha recibido subvenciones de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) y del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), así como varias distinciones por su labor de investigación en el ámbito de los tumores cerebrales y del sistema nervioso central. Antes de incorporarse a Baptist Health, contribuyó a la puesta en marcha de Maryland Proton Treatment Center en Baltimore, del cual fue director médico.
El Dr. Mehta posee una certificación de la Junta Estadounidense de Radiología en oncología radioterápica y en neuroncología del Consejo Unido de Subespecialidades Neurológicas. Ha ocupado puestos de liderazgo en diversas organizaciones, entre ellas, American Board of Radiology (Junta Estadounidense de Radiología), FDA Radiological Devices Panel (Panel para Dispositivos Radiológicos de la FDA), American Society for Radiation Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Radioterápica), American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica) y Society of Neuro-Oncology (Sociedad de Neuroncología).
Como ávido investigador, aplica un modelo multidisciplinario e innovador a la atención individual y ayuda a todos sus pacientes a entender su diagnóstico, las opciones de tratamiento disponibles y los posibles estudios clínicos que podrían beneficiarles.
A la vanguardia en atención e investigación oncológicas
Artículos relacionados
Ver todos los artículos
Nuevas Directrices para la Detección del Cáncer de Seno: Lo que las Mujeres Deben Saber
26 de mayo de 2026
lectura de 4 min
La Baptist Health Foundation Anuncia una Histórica Donación de 100 Millones de Dólares por parte del Dr. Herbert Wertheim
20 de mayo de 2026
lectura de 4 min
Conociendo Su Riesgo: Cómo una Mamografía Detectó Su Cáncer de Seno en una Etapa Temprana
19 de mayo de 2026
lectura de 6 min