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Ciencia

De los Temblores a la Estabilidad: Cómo un Tratamiento No Invasivo Curó su Temblor de Toda la Vida

Baptist Health Marcus Neuroscience Institute

A primera hora de la mañana del 16 de junio, dentro de la sala de resonancia magnética de Marcus Neuroscience Institute, June Montagne sostenía un bolígrafo e intentaba dibujar un círculo.

 

Para la mayoría de las personas, habría sido una petición sencilla. Para la Sra. Montagne, de 68 años, cuyas manos habían temblado desde la infancia, era una prueba para ver si seis décadas de temblor esencial (TE) podían mitigarse sin incisiones, anestesia ni hospitalización.

 

Luego de cada sesión de tratamiento con ultrasonido focalizado, lo intentaba de nuevo: círculos, líneas, su firma. Y en cada ocasión, el papel revelaba la historia antes de que ella pudiera hacerlo.

 

“Es una sensación increíble. Es como un milagro”, afirma. “Pasar de temblar mucho a apenas temblar. Ahora estoy bastante firme”.

 

 

(No dejes de verlo: June Montagne, la centésima paciente con temblor esencial tratada con ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU) en Marcus Neuroscience Institute, afirma: “Es una sensación increíble. Es como un milagro, pasar de temblar mucho a apenas temblar ”. Video en inglés por Raphael Alvarez, Plum Productions.)

 

  

Su caso también marcó un hito para Marcus Neuroscience Institute — que forma parte de Baptist Health, ubicado en Boca Raton Regional Hospital — la Sra. Montagne fue la paciente número 100 tratada allí con ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU) para el TE, una condición neurológica que provoca temblores incontrolables, principalmente en las manos.

 

Seis Décadas de Temblores

La Sra. Montagne ha construido una vida extraordinaria en el mar. Como agente de alquiler de yates con sede en Boca Ratón y orgullosa miembro del Charter Yacht Brokers Association Hall of Fame, su pasión por el mar surgió mucho antes de establecerse en el Sur de Florida.

 

“Empecé a navegar en las costas de Sudáfrica cuando tenía veintitantos años”, recuerda. Con el tiempo, encontró trabajo como tripulante a bordo de un yate en Cape Town. “Cruzamos el océano en seis semanas y terminamos en el Caribe”.

 

La carrera de la Sra. Montagne se ha cimentado en la confianza, la conversación y la conexión: atendiendo a clientes, asistiendo a exhibiciones náuticas internacionales y viajando a Italia, Grecia, Turquía y otros lugares. Sin embargo, durante todo ese tiempo, cargaba con algo más: las repercusiones físicas, emocionales y sociales de su temblor esencial.

 

“Era una niña cuando descubrí que tenía temblor esencial”, recuerda. “Recuerdo muy bien estar en la consulta del médico, tendría unos 5 o 6 años. Me pidió que extendiera las manos y luego colocó una hoja de papel sobre ellas. Temblaba tanto que el papel simplemente se cayó”.

 

Cuatro generaciones de su familia han vivido con la misma condición.

 

“Mi padre tenía temblor esencial, y su padre también”, comenta ella. Su hijo, Jake, también muestra signos tempranos de temblor esencial.

 

Cuando la Vida Cotidiana se Convierte en una Lucha  

Para la Sra. Montagne, el temblor no era doloroso, pero estaba siempre presente, condicionando la forma en que se cepillaba los dientes, se maquillaba, sostenía un vaso, firmaba documentos y trabajaba con el teclado.

 

“Aprendes a compensar”, dice. “Apoyas el brazo en algún sitio; yo utilizaba varios apoyos para sobrellevar distintas situaciones”.

 

Su carrera profesional complicaba aún más el desafío. En un entorno empresarial basado en almuerzos, cenas y cócteles, una mano temblorosa podía atraer una atención no deseada.

 

“Tener un cóctel en la mano y no poder sostenerlo correctamente, o derramar una copa de vino sin querer, resulta embarazoso”, admite. “Sentía que siempre tenía que explicar por qué me temblaba la mano”.

 

“Escribía tan mal porque no podía controlar la mano izquierda que me agarraba al borde del teclado y tecleaba con el pulgar. El hecho de teclear con la mano izquierda afectaba realmente a mi velocidad y a mi productividad.”
June Montagne, paciente de temblor esencial, Marcus Neuroscience Institute, Boca Raton Regional Hospital

 

Trabajar con el ordenador también se convirtió en una batalla diaria.

 

“Escribía tan mal porque no podía controlar la mano izquierda que me agarraba al borde del teclado y tecleaba con el pulgar”, explica.

 

Incluso firmar las tarjetas de Navidad para sus clientes le dejaba sintiéndose avergonzada.  

 

“Tenía la letra de un niño”, comenta.  

 

En la última década, el temblor fue empeorando. A medida que le resultaba más difícil controlar la mano izquierda, condición empezó a afectar no solo a su confianza, sino también a su productividad.

 

“El hecho de teclear con la mano izquierda afectaba realmente a mi velocidad y a mi productividad”, afirma.

 

Etendiendo el Temblor Esencial  

El temblor esencial suele confundirse con la enfermedad de Parkinson, pero ambas condiciones son muy diferentes, señala Timothy Miller, M.D., director de neurocirugía funcional de Marcus Neuroscience Institute.

 

“Es muy importante identificar estas diferencias en la consulta, ya que sus tratamientos tienen formas muy distintas”, explica el Dr. Miller.

 

La enfermedad de Parkinson suele conllevar alteraciones en la marcha, lentitud de movimientos y cambios en la voz y la expresión facial. El temblor esencial, en cambio, provoca sobre todo temblores durante el movimiento, como al escribir, comer, beber o intentar alcanzar un objeto.

 

El temblor esencial se considera benigno en el sentido de que no pone en peligro la vida, explica el Dr. Miller. Sin embargo, para muchos pacientes, puede llegar a limitar su calidad de vida.

 

“El temblor esencial suele tener un componente hereditario, a diferencia de la enfermedad de Parkinson”, señala el Dr. Miller. “Establecer un diagnóstico preciso desde el principio es fundamental para determinar las opciones de tratamiento”.

 

En Marcus Neuroscience Institute, los pacientes son evaluados mediante un proceso multidisciplinario que abarca la neurocirugía funcional y la neurología especializada en trastornos del movimiento. El Dr. Miller colabora estrechamente con la neuróloga especialista en trastornos del movimiento Sameea Husain, D.O., para confirmar el diagnóstico y determinar si el paciente es candidato para recibir tratamiento con ultrasonido focalizado, medicamentos, estimulación cerebral profunda u otro enfoque terapéutico.

 

Un Tratamiento que Parecía un Milagro

Hace alrededor de cinco años, una amiga le envió a la Sra. Montagne un artículo sobre el HIFU como tratamiento para el temblor esencial.

 

“Fue como si mis oraciones hubieran sido escuchadas”, comenta.

 

Decidió tratar primero su mano derecha, hace tres años, y observó una mejoría significativa. Sin embargo, al empeorar su mano izquierda, comenzó a considerar nuevamente el tratamiento.

 

“Por eso decidí someterme al HIFU en la mano izquierda”, explica.

 

“El ultrasonido focalizado de alta intensidad utiliza cerca de 1000 haces de ultrasonido para concentrar energía ultrasónica en una zona muy pequeña del cerebro. Cuando todos esos haces convergen, calientan el tejido cerebral e interrumpen parte de la vía nerviosa que se sabe es responsable del temblor esencial”.
Timothy Miller, M.D., director de neurocirugía funcional, Marcus Neuroscience Institute, Boca Raton Regional Hospital

 

El procedimiento utiliza energía de ultrasonido guiada por resonancia magnética para actuar sobre una zona diminuta del cerebro relacionada con el temblor. A diferencia de la cirugía tradicional, no requiere incisiones.

 

“El ultrasonido focalizado de alta intensidad utiliza cerca de 1000 haces de ultrasonido para concentrar energía ultrasónica en una zona muy pequeña del cerebro”, señala el Dr. Miller. “Cuando todos esos haces convergen, calientan el tejido cerebral e interrumpen parte de la vía nerviosa que se sabe es responsable del temblor esencial”.

 

El objetivo es una pequeña estructura conocida como el núcleo VIM del tálamo. El equipo utiliza imágenes de resonancia magnética en tiempo real, lo que permite a los médicos supervisar cuidadosamente la zona objetivo y la respuesta del paciente durante el procedimiento.

 

La seguridad siempre es lo primero. Los médicos prueban la zona objetivo con un nivel de energía más bajo, observando atentamente tanto la mejoría como los posibles efectos secundarios antes de administrar el tratamiento definitivo.

 

“Antes de crear una lesión permanente, creamos una lesión por debajo del umbral terapéutico que nos permite verificar la eficacia y detectar posibles efectos secundarios”, afirma el Dr. Miller. “No hay incisiones, ni anestesia, ni hospitalización”.

 

La Sra. Montagne era una candidata ideal, comenta él, en parte porque la densidad de su cráneo permitía que la energía del ultrasonido llegara eficazmente a la zona objetivo.

 

El Día del Tratamiento, Paso a Paso

La mañana del procedimiento, la Sra. Montagne fue recibida por Talia Adoni (BSN, RN, CNRN), la enfermera coordinadora del Instituto, quien la guio a través de cada etapa del proceso.

 

Le afeitaron la cabeza y le colocaron un marco ligero para mantenerla inmóvil durante la resonancia magnética. La única molestia que sintió provino de las inyecciones iniciales de anestesia local administradas antes de fijar el marco.

 

“Para ser sincera, creo que las inyecciones para anestesiar el cuero cabelludo antes de colocar el marco son la parte más dolorosa”, comenta.

 

La música le ayudó a mantener la calma durante el procedimiento.

 

“Te dan tapones para los oídos porque la máquina de resonancia magnética hace mucho ruido”, comenta. “Ayuda mucho elegir tu música favorita”.

 

Entre cada sesión de tratamiento, la Sra. Montagne salía del escáner y realizaba tareas sencillas: dibujar círculos, trazar líneas y escribir su firma. El cambio fue visible casi de inmediato.

 

“Es algo extraordinario, porque enseguida se nota la diferencia”, afirma.

 

Después de varias sesiones, cada una de unos ocho minutos de duración, la firma final no se parecía en nada a la primera.

 

Para alguien que había pasado gran parte de su vida compensando el temblor de su mano, aquella quietud resultaba casi increíble.

 

“Es una sensación increíble”, dice. “Es como un milagro”.

 

De Vuelta a su Casa el Mismo Día

El HIFU es un procedimiento ambulatorio, y la Sra. Montagne regresó a su casa el mismo día acompañada de su hijo, Jake. Toda la visita duró unas tres horas y media.

 

El Dr. Miller señala que la mayoría de los efectos secundarios son leves y temporales.

 

“Existen algunos efectos secundarios esperables, como cierto entumecimiento en las yemas de los dedos, algo de descoordinación en el brazo tratado y algunas dificultades de equilibrio”, explica. “Por lo general, observamos una buena recuperación en el plazo de un mes y una resolución casi total del temblor a los seis meses”.

 

Los datos del estudio indican que menos del cuatro por ciento de los pacientes presentan efectos secundarios duraderos más allá de los dos años, y que estos suelen ser leves, añade.

 

La recuperación de la Sra. Montagne transcurrió sin contratiempos.

 

«Nunca me sentí mareada ni perdí el equilibrio. Me sentía bien», comenta.

 

Seis días después del tratamiento, ya caminaba, trabajaba y celebraba pequeñas victorias.

 

Una Vida Recuperada

Para la Sra. Montagne, los resultados han transformado su vida.

 

Antes del tratamiento, tenía que sujetar el costado del teclado y escribir con el pulgar. Después del tratamiento, pudo volver a utilizar la mano izquierda.

 

“Lo de escribir es increíble”, dice. “Poder usar la mano izquierda para escribir en el teléfono, llenar un vaso de agua, cargar cosas con la izquierda — algo que antes no podía hacer — poner pasta de dientes en el cepillo o comer usando cuchillo y tenedor, son solo algunas de las cosas que ahora puedo hacer sin que me tiemble la mano”.

 

“Poder usar la mano izquierda para escribir en el teléfono, llenar un vaso de agua, cargar cosas con la izquierda — algo que antes no podía hacer — poner pasta de dientes en el cepillo o comer usando cuchillo y tenedor, son solo algunas de las cosas que ahora puedo hacer sin que me tiemble la mano”.
June Montagne, paciente de temblor esencial, Marcus Neuroscience Institute, Boca Raton Regional Hospital


Este cambio le ha permitido apreciar la vida cotidiana de otra manera. “Valoro mucho más todas esas pequeñas cosas que hacemos a diario”, dice.

Para el Dr. Miller, ese tipo de mejora inmediata es uno de los aspectos más significativos de su trabajo.

 

“Ver a un paciente pasar de un estado de fuerte temblor a una mejoría instantánea es probablemente una de las respuestas inmediatas más significativas”, afirma. “No hay muchas otras situaciones en el mundo de la neurocirugía donde podamos observar ese tipo de resultado tan inmediato”.

 

Un Hito que Merece Celebrarse  

Al convertirse en la paciente número 100 tratada con HIFU en Marcus Neuroscience Institute, la Sra. Montagne pasó a formar parte de un programa en expansión que ofrece tratamientos avanzados para pacientes con temblor esencial y otros trastornos del movimiento.

 

“Es una sensación maravillosa”, comenta. “La atención que recibí fue realmente extraordinaria”.

 

“Ver a un paciente pasar de un estado de fuerte temblor a una mejoría instantánea es probablemente una de las respuestas inmediatas más significativas. No hay muchas otras situaciones en el mundo de la neurocirugía donde podamos observar ese tipo de resultado tan inmediato”.
Timothy Miller, M.D., director de neurocirugía funcional, Marcus Neuroscience Institute, Boca Raton Regional Hospital

 

El Dr. Miller atribuye este logro a un equipo coordinado que incluye especialistas en neurocirugía, neurología de trastornos del movimiento, diagnóstico por imagen y coordinación de la atención al paciente. Señala que este enfoque de trabajo en equipo es fundamental para seleccionar a los pacientes adecuados y brindarles el tratamiento adecuado.

 

“Lo que nos distingue es nuestro enfoque de equipo multidisciplinario”, asegura.  

 

“Este enfoque ha permitido al programa realizar más de 100 procedimientos HIFU, todos ellos con resultados exitosos”, añade el Dr. Miller.

 

Un Mensaje de Esperanza

Tanto la paciente como el médico comparten el mismo consejo: no duden en hacer preguntas.

 

“Si le preocupa padecer temblor esencial, solicite un referido a un neurólogo para obtener un diagnóstico definitivo y comience a informarse sobre las posibles intervenciones cuanto antes”, aconseja el Dr. Miller.

 

Para cualquier persona que viva con un temblor que interfiera en su trabajo, sus comidas, su escritura o su seguridad en situaciones sociales, el consejo de la Sra. Montagne es sencillo: investiguen sobre las opciones disponibles.

 

“Anímese a hacerlo”, dice. “La situación solo puede mejorar respecto a cómo estaba antes, y esto les cambiará la vida”.

 

Haz clic aquí para obtener más información sobre los tratamientos y especialistas en trastornos del movimiento disponibles en Marcus Neuroscience Institute de Boca Raton Regional Hospital.

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