Un Milagro en la Resonancia Magnética: Cómo el HIFU Alivió sus Temblores por Parkinson
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Conocido por su personalidad vibrante y extrovertida, Timothy Mark Sick nunca ha sido de los que se quedan quietos.
“Mis amigos dirían que soy Ruidoso”, comenta riendo este hombre de 66 años. “Siempre he tenido mucha energía”.
Esa energía ha impulsado una vida extraordinaria. Junto a su pareja desde hace 26 años, Salvatore Zambito, el Sr. Sick ha ayudado a restaurar cerca de 170 casas históricas en Búfalo, Nueva York, donde reside parte del año. Muchas de estas viviendas fueron salvadas de la demolición y transformadas en prósperos espacios comunitarios.
Cuando no está supervisando obras de construcción o diseñando paisajes, se dedica a viajar, cocinar, organizar reuniones semanales o buscar formas de retribuir a la sociedad. Recientemente, donó más de 270 árboles al Sistema de Parques de Búfalo.
“Llevaba una vida plena, gratificante y hermosa”, afirma. “Nunca imaginé que eso pudiera cambiar tan rápido”.
Una Vida Interrumpida
A finales de diciembre de 2019, el Sr. Sick enfermó gravemente por causa de lo que él cree que fue un caso temprano de COVID-19.
“El primer día, me tumbó por complete”, recuerda. “Me sentí muy débil, muy callado... y lloraba a menudo. Ese no era yo”.
Finalmente, se recuperó. Pero poco después, comenzó algo mucho más aterrador.
“Una mañana me desperté y tenía la mano izquierda completamente cerrada”, relata. “Temblaba de forma incontrolable. Supe que algo andaba muy mal”.
Durante los siguientes 18 meses, los temblores se extendieron. Subieron por el brazo hasta el hombro, bajaron por la pierna y, con el tiempo, pasaron al otro lado de su cuerpo.
“Estaba temblando constantemente”, dice. “No había tregua, ni alivio”.
Para el Sr. Sick, el costo fue tanto físico como emocional.
“Sentía como si viviera en una niebla, como un zombi”, comenta. “No lograba pensar con claridad. No podía dormir. Tenía miedo de que esa fuera mi vida de ahora en adelante”.
Antes activo e independiente, el Sr. Sick comenzó a tener dificultades para caminar incluso distancias cortas. Ya no podía conducir, cocinar ni manejar sus proyectos de manera segura.
“Pasé de dirigir múltiples obras a tener que sentarme cada pocos minutos”, relata. “Pensé: ‘¿Qué es esto? ¿Es así como voy a vivir?’”
En Busca de Respuestas
Decidido a encontrar ayuda, el Sr. Sick buscó atención médica especializada en alrededor del mundo, incluyendo Berlín, Londres, Boston y Nueva York.
“Buscaba respuestas por todas partes”, comenta. “Al principio, nadie podía darme un diagnóstico claro”.
Los médicos debatían entre un temblor esencial y un parkinsonismo. Finalmente, se le diagnosticó la enfermedad de Parkinson con predominio de temblor. Se trata de un subtipo más reducido y distintivo de la enfermedad, en el que los temblores constituyen el síntoma principal y más debilitante.
En otras formas más comunes de la enfermedad de Parkinson, los pacientes suelen experimentar también síntomas como una lentitud extrema en los movimientos (bradicinesia) y una rigidez severa.
Los médicos le recetaron medicamentos, pero estos no resultaron eficaces para detener los temblores. “Los medicamentos no tenían ningún efecto”, afirma. “Esa fue la parte más difícil: el temblor simplemente no cesaba”.
Encontrando Esperanza en el Sur de Florida
El Sr. Sick y el Sr. Zambito comenzaron a investigar sobre la atención neurológica de vanguardia disponible en el Sur de Florida. Su búsqueda los condujo hasta el neurocirujano Justin Sporrer, M.D., codirector de neurocirugía funcional de Baptist Health Miami Neuroscience Institute.
“Desde el primer encuentro, tuve la sensación de estar en el lugar indicado” comenta el Sr. Sick. “Me escuchó. Comprendió exactamente por lo que yo estaba pasando”.
El Dr. Sporrer trabajó en estrecha colaboración con Diego Torres-Russotto, M.D., especialista en trastornos del movimiento de Miami Neuroscience Institute, en el caso del Sr. Sick. Ambos médicos revisaron minuciosamente sus síntomas y los resultados de sus pruebas antes de presentarle dos opciones distintas de tratamiento.
Una de las opciones —la Estimulación Cerebral Profunda (DBS, por sus siglas en inglés), implicaba la implantación de electrodos en el cerebro.
“Me negué de inmediato”, dice el Sr. Sick. “Simplemente no me sentía cómodo con un procedimiento tan invasivo”.
La otra opción: el Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad (HIFU, por sus siglas en inglés).
“Ya había investigado sobre el HIFU y me parecía fascinante”, señala. “La idea de un tratamiento no invasivo... simplemente tenía todo el sentido para mí”.
Un Avance no Invasivo
El HIFU es un procedimiento aprobado por la FDA que utiliza ondas de ultrasonido altamente focalizadas para dirigirse a una pequeña zona del tálamo cerebral responsable de los temblores.
“Miles de haces de ultrasonido convergen en un punto preciso”, explica el Dr. Sporrer. “Eso genera la energía suficiente para tratar las células que provocan el temblor, sin necesidad de cirugía”.
Para el Sr. Sick, esta fue la opción ideal.
“Quería algo eficaz, pero menos invasivo”, comenta. “Y confié plenamente en el equipo de atención de Miami Neuroscience Institute”.
El Momento en que Todo Cambió
El 10 de febrero de 2026, el Sr. Sick llegó a Miami Neuroscience Institute para someterse al procedimiento.
“Estaba nervioso”, admite. “A pesar de toda la investigación previa, se trata del cerebro; es algo en lo que piensas inevitablemente”.
Le afeitaron la cabeza y lo colocaron en un marco rígido para evitar cualquier movimiento mientras permanecía dentro del equipo de resonancia magnética recibiendo el tratamiento.
Durante el procedimiento HIFU, los pacientes permanecen despiertos. Después de la primera ronda de tratamiento, el Dr. Sporrer le pidió que dibujara una espiral y escribiera su nombre.
“Seguía pareciendo un electrocardiograma”, comenta el Sr. Sick refiriéndose a su escritura en zigzag. “Pero ya podía sentir algo diferente: mi mano estaba más tranquila”.
Luego de un segundo y breve tratamiento, todo cambió.
“Miré mi brazo izquierdo y el temblor había desaparecido. Simplemente ya no estaba”, relata. “Empecé a llorar de inmediato. No podía creerlo”.
Cuando el Dr. Sporrer entró en la sala, el Sr. Sick levantó su mano izquierda, ahora libre de temblores.
“Le choqué la mano”, dice sonriendo. “Quería abrazarlo, pero seguía sujeto al marco”.
Cuando el Dr. Sporrer le preguntó si los resultados de su procedimiento HIFU habían cumplido sus expectativas, la respuesta del Sr. Sick fue sencilla: “Mucho más”.
Recuperando su Vida
La transformación fue inmediata.
“Al día siguiente, la niebla mental había desaparecido”, afirma. “Fue como si alguien hubiera accionado un interruptor”.
Con el temblor bajo control y la energía recuperada, comenzó a restablecer su fuerza mediante fisioterapia.
“Ahora puedo caminar más de una milla”, dice. “Antes, apenas lograba avanzar unos pocos pies sin tener que detenerme”.
Ahora ha vuelto a hacer lo que le apasiona: trabajar en la reparación de viviendas, cocinar, recibir a sus amigos y pasar tiempo al aire libre.
“Y sí”, añade con una sonrisa, “He vuelto a ser ruidoso”.
Un Defensor Agradecido
Hoy en día, el Sr. Sick sigue profundamente agradecido con el equipo del Miami Neuroscience Institute.
“No solo me trataron; se preocuparon por mí”, concluye. “Todos y cada uno de ellos marcó la diferencia; desde el Dr. Sporrer y el Dr. Torres-Russotto hasta Adriana González, APRN, y todo el personal. Me sentí muy bien atendido”.
Ahora comparte su historia con otras personas que enfrentan desafíos similares.
“Siempre llevo conmigo las tarjetas del Dr. Sporrer”, comenta. “Si conozco a alguien que lucha con los temblores, le entrego una. La gente necesita saber que esto existe”.
Para el Sr. Sick, el tratamiento de sus temblores mediante HIFU se resume en cinco sencillas palabras: “Recuperé mi vida”.
Más Información
Si usted o un ser querido experimentan temblores severos o han sido diagnosticados con un trastorno del movimiento, programe una consulta en Baptist Health Miami Neuroscience Institute para ver si el Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad (HIFU) u otros tratamientos avanzados podrían ser adecuados para usted.
Proveedor destacado
Justin Matthew Sporrer, MD
El Dr. Justin Sporrer es neurocirujano y co-director de neurocirugía funcional en Baptist Health Miami Neuroscience Institute. Se especializa en neurocirugía general y funcional, así como también en estimulación cerebral profunda para el tratamiento de trastornos motores.
El Dr. Sporrer cursó sus estudios de pregrado en Georgetown University, donde recibió el Premio Barrett a la Excelencia en Humanidades, el Premio del Departamento de Física y el Premio Chapman de Biología. Obtuvo su título de médico en University of Florida, donde recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio a la Perfección Académica y el Premio de la Fundación de Investigación Educativa de la AMA. El Dr. Sporrer realizó el internado y una residencia en neurocirugía en University of Florida.
Durante su residencia se hizo acreedor de la distinción Charles “Chuck” Shank a la excelencia en neurocirugía y del premio al docente residente. También se desempeñó como jefe de residentes. Asimismo, el Dr. Sporrer fue becario de investigación clínica posdoctoral del Centro para Trastornos Motores de University of Florida.
Es socio del Congress of Neurological Surgeons (Congreso de Neurocirujanos) y de la American Association of Neurological Surgeons (Asociación de Neurocirujanos). Ha realizado ponencias y expuesto los hallazgos de sus investigaciones en simposios de medicina y en publicaciones médicas.
Atención neurológica especializada para la salud del cerebro y la columna vertebral
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