Neck disorder

Ciencia

¿Ese Tic en el Cuello es Distonía u Otra Cosa?

Un tic o una rigidez ocasional en el cuello puede parecer una molestia menor y atribuirse fácilmente a dormir en una posición incómoda o al estrés. Sin embargo, cuando estos síntomas se vuelven persistentes e involuntarios, podrían indicar una condición neurológica subyacente.

Una de estas condiciones es la distonía cervical, un trastorno que afecta los músculos del cuello y puede impactar significativamente la vida diaria de una persona. Entender sus signos, causas y tratamientos es el primer paso para controlar la condición de manera efectiva.

¿Qué es la Distonía Cervical?

La distonía se refiere a un grupo de trastornos del movimiento caracterizados por contracciones musculares involuntarias, que causan movimientos repetitivos o de torsión. La distonía cervical, también conocida como tortícolis espasmódica, es un tipo específico de distonía que afecta el cuello, explica Sarah E. Marmol, M.D., neuróloga de Baptist Health Miami Neuroscience Institute, especializada en trastornos del movimiento como la enfermedad de Parkinson, los temblores y la distonía, en un reciente reel de Instagram de Baptist Health.

“La distonía cervical es un trastorno neurológico que causa contracciones musculares anormales en el cuello”, dijo. “Esto puede causar dolor, movimientos anormales, posturas anormales o incluso ambas cosas”.

Estas contracciones fuerzan la cabeza y el cuello a posiciones incómodas y, a menudo, dolorosas.

Reconociendo los Síntomas

Los síntomas de la distonía cervical pueden variar de persona a persona, desde leves hasta severos. A menudo se desarrollan gradualmente antes de volverse más constantes. Es importante prestar atención a estos signos, ya que pueden confundirse con otros problemas de cuello más comunes.

“Los síntomas pueden incluir temblores en la cabeza, inclinación o giro incontrolable de la cabeza, incapacidad para mantener la cabeza recta o dolor o rigidez en el cuello”, dijo la Dra. Marmol.

Los movimientos involuntarios pueden hacer que la barbilla se incline hacia un hombro, que una oreja se incline hacia un hombro, o que la barbilla se incline hacia arriba o hacia abajo. Algunas personas experimentan una combinación de estos movimientos. El dolor asociado puede ser una molestia constante o un dolor agudo e irradiante, derivado de la tensión muscular continua.

Estos síntomas pueden empeorar con el estrés o la fatiga. Por el contrario, algunas personas encuentran alivio temporal al usar un “truco sensorial”, como tocarse ligeramente la barbilla, la mejilla o la parte posterior de la cabeza. Este suave toque a veces puede interrumpir las señales anormales del cerebro y permitir que los músculos del cuello se relajen durante un corto período.

¿Qué tan Común es y Quiénes Corren Riesgo?

Aunque no es tan conocida como otros trastornos del movimiento, la distonía cervical no es extremadamente rara. “Afecta a unas 60.000 personas en Estados Unidos y suele aparecer entre los 40 y los 60 años, con mayor frecuencia en mujeres”, señala la Dra. Marmol. Estos datos destacan un grupo demográfico específico que puede tener un mayor riesgo, aunque la condición puede presentarse a cualquier edad y en ambos sexos.

Su lugar dentro del espectro de las condiciones neurológicas también es significativo. “La distonía es el tercer trastorno del movimiento más común, después de los temblores y la enfermedad de Parkinson, y a menudo se diagnostica erróneamente”, añade la Dra. Marmol. Esta tendencia al diagnóstico erróneo subraya la importancia de consultar a un especialista, como un neurólogo especializado en trastornos del movimiento, si los síntomas persisten. Un diagnóstico temprano y preciso es fundamental para iniciar un plan de tratamiento eficaz.

Entendiendo las Causas

Los orígenes precisos de la distonía cervical suelen ser complejos y no se comprenden completamente. En muchos casos, la causa es desconocida. “Se desconoce la causa exacta, pero está relacionada con los centros de control del movimiento del cerebro”, explica la Dra. Marmol. Estos centros de control, conocidos como ganglios basales, son responsables de coordinar los movimientos musculares. En las personas con distonía, se cree que estas regiones del cerebro envían señales defectuosas a los músculos del cuello.

La Dra. Marmol aclara además que la condición se puede clasificar según su origen. “Puede ser primaria o secundaria, debido a una lesión, un infarto cerebral o incluso a efectos secundarios de medicamentos”.

  • Distonía primaria: esto significa que la distonía es la única manifestación clínica y no está relacionada con ninguna otra causa identificable. Puede tener un componente genético, ya que algunas formas de distonía son hereditarias.
  • Distonía secundaria: esta se produce como consecuencia de otra condición médica o factor externo. Un traumatismo craneoencefálico o cervical, ciertas infecciones, un accidente cerebrovascular que afecte a los ganglios basales o reacciones a determinados medicamentos (en particular, los que afectan al sistema nervioso central) pueden provocar distonía secundaria.

Diagnóstico y Tratamiento

El diagnóstico de la distonía cervical implica un examen físico y neurológico exhaustivo. El médico revisará el historial médico del paciente y observará los movimientos del cuello. Aunque no existe una prueba única para confirmar el diagnóstico, se pueden solicitar estudios de imagen, como una resonancia magnética, o análisis de sangre para descartar otras condiciones.

Una vez confirmado el diagnóstico, se puede elaborar un plan de tratamiento para controlar los síntomas. El objetivo no es curar la condición, sino reducir los espasmos musculares, aliviar el dolor y mejorar la posición y la función de la cabeza. “Las opciones de tratamiento incluyen inyecciones de toxina botulínica, fisioterapia, medicamentos para el control muscular y, en casos graves, opciones quirúrgicas”, explica la Dra. Marmol.

Inyecciones de toxina botulínica (Botox): este es el tratamiento más común y eficaz. La toxina se inyecta directamente en los músculos del cuello afectados, bloqueando las señales nerviosas que provocan su contracción. Los efectos suelen durar de tres a cuatro meses, tras lo cual es necesario repetir las inyecciones.

Fisioterapia: los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento pueden ayudar a mejorar la flexibilidad y la postura del cuello, además de reducir el dolor.

Medicamentos orales: los relajantes musculares y otros fármacos que afectan a los neurotransmisores (sustancias químicas cerebrales) pueden ayudar a reducir las contracciones musculares, aunque su eficacia varía.

Cirugía: en casos severos que no responden a otros tratamientos, se puede considerar un procedimiento quirúrgico llamado estimulación cerebral profunda (DBS). Este procedimiento consiste en implantar electrodos en el cerebro para regular las señales anormales que causan los espasmos.

“Vivir con distonía cervical puede ser un desafío, pero la información, el diagnóstico temprano y el apoyo marcan una gran diferencia en la calidad de vida”, concluye la Dra. Marmol.

Atención neurológica especializada para la salud del cerebro y la columna vertebral

Atención neurológica especializada para la salud del cerebro y la columna vertebral

Reciba atención neurológica integral en Baptist Health Miami Neuroscience Institute, donde se combinan la experiencia y la tecnología para mejorar su calidad de vida.

Language Preference / Preferencia de idioma

I want to see the site in English

Continue In English

Quiero ver el sitio en Español

Continuar en español