Educación

Un tema caliente: Como mantener la seguridad al aumentar las temperaturas

A medida que las temperaturas del verano comienzan a aumentar, los bebés y los ancianos son los más vulnerables a las enfermedades relacionadas con el calor. Pero le sorprenderá saber quiénes son los más propensos a acabar en el departamento de emergencia: los atletas que sobrepasan los límites de seguridad.

“Cualquiera puede sufrir un golpe de calor. No tiene nada que ver con lo buen atleta que sea: lo rápido o lo fuerte”, explica José Portuondo, M.D., jefe de medicina de emergencia de Doctors Hospital. “Lo importante es realmente que la gente lo reconozca”.

En todo el país, el último viernes de mayo se designa el Día Nacional de la Concienciación sobre el Calor. “El calor causa más muertes en Estados Unidos cada año que cualquier otro fenómeno meteorológico, incluyendo los huracanes y las inundaciones juntos”, señala el Dr. Portuondo. “Espero que eso llame la atención de la gente”.

En el sur de Florida, la gente ya está consciente del calor, pero si toman medidas para proteger su salud es otra cuestión.

El Dr. Portuondo se preocupa por los más vulnerables: los muy jóvenes o los ancianos, cuyos cuerpos pueden no ser capaces de adaptarse tan eficientemente, las personas con condiciones médicas crónicas como enfermedades del corazón o presión alta, las mujeres embarazadas, las personas con sobrepeso y los que toman ciertos medicamentos como antihistamínicos, antidepresivos y betabloqueantes.

Pero también le preocupan las personas que tienen trabajos al aire libre, los jóvenes que juegan en ligas o torneos deportivos exigentes y los adultos saludables dedicados a cumplir sus horarios de entrenamiento.

“Sigo viendo a mucha gente haciendo ejercicio al mediodía, lo cual es totalmente inapropiado para esta época del año”, dice el Dr. Portuondo. “Es realmente sorprendente lo que hacen algunas personas. Algunos piensan que cuanto más sudan, más peso van a perder, cuando en realidad eso no tiene absolutamente nada que ver. Se ponen en riesgo”.

Lo que usted debe saber

El cuerpo normalmente se enfría de forma natural a través de la sudoración, pero a veces no puede mantener el ritmo. Las enfermedades relacionadas con el calor – incluyendo los calambres por calor, el agotamiento por calor y la insolación – ocurren cuando la temperatura de una persona se eleva a niveles peligrosos y los fluidos corporales se disparan. En estos casos, la temperatura de una persona puede aumentar más rápido que la capacidad del cuerpo para enfriarse. Esto puede causar daños al cerebro y a otros órganos vitales.

Cuando una persona muestra señales de sobrecalentamiento hay que actuar de inmediato, según el Dr. Portuondo. Esto incluye trasladar a la persona a un lugar más fresco y sombreado o a un espacio con aire acondicionado; proporcionarle agua para beber; aflojarle o quitarle la ropa para que el sudor se evapore; y refrescarle abanicándole y/o rociándole agua. “Se puede hacer que se metan en una piscina si hay una accesible, rociarlos con una manguera de jardín, o decirles que se den una ducha de agua fresca… cualquiera de estas opciones”, aconseja el Dr. Portuondo. La persona debe ser vigilada cuidadosamente para asegurarse de que mejora.

Si, por el contrario, la persona empeora y experimenta calambres severos, vómitos, desorientación o pierde el conocimiento, puede estar sufriendo un golpe de calor, que es potencialmente mortal. Ese es el momento de llamar al 911.

“Tenemos un termostato interno en los recovecos de nuestro cerebro, y eso puede apagarse cuando se alcanza una cierta temperatura corporal. El cuerpo se da cuenta de que está perdiendo líquido y entra en parada de sudor. Si se deja de sudar, el cuerpo no puede enfriarse y la temperatura sigue aumentando. En el momento en que se alcanza una temperatura de 104 grados, se aproxima a un golpe de calor”.

Jugando a lo seguro

Si se sospecha que una persona está sufriendo un golpe de calor, buscar atención médica rápidamente puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. El Dr. Portuondo recuerda el caso ampliamente publicado de un jugador de fútbol americano que se desplomó en un entrenamiento hace varios años y fue llevado a Doctors Hospital. Su temperatura central, de 109 grados, era tan alta que el incrédulo personal de la sala de emergencia la volvió a comprobar tres veces. La rápida acción ayudó a salvar su vida, aunque pasó 12 días en coma y tardó muchos meses en recuperarse.

Con síntomas menos severos como la deshidratación, el agotamiento por calor o los calambres por calor, puede que no sea necesario ir al hospital. Una acción preventiva temprana debería ayudar a la persona a mejorar en cuestión de una hora. La clave es ayudarles a refrescarse e ingerir los líquidos adecuados, dice el Dr. Portuondo.

“El agua está bien – no tiene que ser salada ni nada, no tiene que tener suplementos, no tiene que comprarla en el supermercado. Basta con darles agua, y la gran mayoría de ellos mejorarán”, dice él.

Sin embargo, incluso cuando la persona empiece a sentirse mejor, no debe volver a hacer lo que estaba haciendo. Luego de un incidente relacionado con el calor, la persona debe tomarse un tiempo para recuperarse.

“Es probable que la gente tarde un mínimo de 12 horas, o preferiblemente hasta el día siguiente, en normalizarse una vez hayan tenido este problema”, dice el Dr. Portuondo. “Yo recomendaría que cesaran las actividades y permanecieran en un lugar cómodamente fresco durante el resto de la tarde o la noche”.

La prevención es lo mejor

Aunque responder rápidamente es importante, evitar el problema es aún más prudente.

“Desafortunadamente, aquí hace mucho calor, pero también hay mucha humedad, y eso eleva el índice de calor. Si el índice de calor es mayor de 91 grados, hay que estar atento y tener cuidado”, advierte el Dr. Portuondo. “En Miami se puede asumir que a principios de junio va a haber 90 o más, y eso probablemente durará hasta septiembre”.

Protéjase siguiendo estos consejos:

Beba agua. Reponga sus líquidos antes de sentir sed. Mantenerse hidratado ayuda a controlar la temperatura de su cuerpo. Lleve agua consigo.

Vístase para el calor. Lleve un sombrero y ropa suelta y ligera de tejido transpirable, como el algodón. Elija colores claros, que reflejan parte de la energía del sol.

Baje la velocidad. Si tiene que realizar una actividad extenuante, hágala durante la parte más fresca del día, que suele ser antes de las 7 de la mañana.

• Tómese descansos frecuentes. Busque un lugar con sombra para refrescarse. Detenga la actividad si hay indicios de una enfermedad relacionada con el calor.

• Esté atento. Siga los informes meteorológicos para poder tomar decisiones prudentes. Y recuerde que no es sólo el calor, sino la humedad.

• Use un protector solar. Las quemaduras de sol afectan a la capacidad del cuerpo para enfriarse y pueden hacer que uno se deshidrate. (Por cierto, el 27 de mayo también se celebra el Día Nacional de la Protección Solar como recordatorio de la importancia de proteger la piel de los dañinos rayos del sol).

Nunca deje a un niño en el carro. Acostúmbrese a chequear dos veces el asiento trasero al salir del carro. Si tiene un niño pequeño, cierre el carro con llave en la marquesina de su casa.  Los niños pueden andar caminando afuera y quedar atrapados dentro del carro. Se ha reportado de que 23 niños murieron en carros calientes en el 2021.

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