De PCOS a PMOS: Por qué es Importante para las Mujeres la Redefinición de una Condición Común
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Publicado: 18 de agosto de 2026
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Durante décadas, millones de mujeres en todo el mundo han sido diagnosticadas con el Síndrome de Ovario Poliquístico (PCOS por sus siglas en inglés). Sin embargo, en junio de 2026 se produjo un cambio médico significativo.
Al reconocer que el nombre anterior resultaba engañoso y demasiado limitado, las principales organizaciones médicas cambiaron oficialmente el nombre de la condición a Síndrome de Ovario Metabólico Poliendocrino (PMOS, por sus siglas en inglés).
Esta reclasificación refleja una comprensión más profunda, sistémica, y que abarca todo el cuerpo, de una condición que afecta mucho más que la salud reproductiva. En un episodio reciente del podcast Baptist HealthTalk, la presentadora Sandra Peebles conversó con dos expertas de Baptist Health — la obstetra y ginecóloga Ingrid Paredes, M.D., y la endocrinóloga Priscilla Escalona Villasmil, M.D. — para analizar qué significa este cambio de nombre para las pacientes, cómo se diagnostica la condición y cuáles son los riesgos para la salud metabólica a largo plazo.
Más Allá de los Ovarios: Por Qué se Cambió el Nombre a PMOS
El problema principal del nombre "PCOS" era que se enfocaba excesivamente en un solo órgano. Muchas mujeres que cumplían con los criterios hormonales de la condición no presentaban múltiples quistes en los ovarios durante una ecografía, lo que generaba gran confusión y retrasos en la atención médica.
"El cambio de nombre era necesario porque el anterior, síndrome de ovario poliquístico, se enfocaba demasiado en los ovarios, tal como indica el nombre", explica la Dra. Paredes. "Muchas pacientes decían: 'Bueno, me hicieron una ecografía, no tengo quistes, así que no tengo el síndrome'. Por tanto, el enfoque estaba muy enfocado en el ovario, cuando en realidad se trata de una condición poliendocrina: un problema metabólico que afecta a otros sistemas orgánicos".
Al modificar la nomenclatura médica a síndrome de ovario metabólico poliendocrino, los proveedores de atención de salud pueden transmitir mejor a las pacientes y a la comunidad médica en general que se trata de una condición multisistémica.
La Dra. Villasmil explica cómo la terminología actualizada modifica el enfoque clínico desde una perspectiva endocrina:
"El cambio de nomenclatura nos está llevando, incluso desde la perspectiva endocrina, a ir más allá", señaló la Dra. Villasmil. “En realidad, esta población presenta un mayor riesgo de sufrir trastornos metabólicos a largo plazo. Reconocer esto, más allá del simple ciclo de fertilidad, permitirá ofrecer un enfoque más multidisciplinario para estas pacientes, así como facilitar un diagnóstico temprano”.
Gracias a este enfoque más amplio, los médicos pueden identificar distintos "fenotipos" —o variantes— de la condición, garantizando que el tratamiento se adapte a cada persona en lugar de ajustarse a una lista de verificación rígida y obsoleta.
La Raíz del Problema: Desregulación Hormonal y Resistencia a la Insulina
En su origen, el PMOS deriva de una compleja alteración neuroendocrina. Las hormonas reguladas por el hipotálamo sufren un desajuste, lo que envía señales a los ovarios para que produzcan un exceso de hormonas masculinas, conocidas como andrógenos (como la testosterona).
Este desequilibrio hormonal suele desencadenar resistencia a la insulina, una condición en la que las células del cuerpo no responden eficazmente a esta hormona, obligando al páncreas a segregar cantidades excesivas para mantener estables los niveles de azúcar en sangre. Un aspecto clave es que esta disfunción metabólica se produce independientemente del peso corporal.
La Dra. Escalona Villasmil aclara que la resistencia a la insulina es muy frecuente, incluso en personas que no encajan en el perfil demográfico tradicional de sobrepeso:
“Incluso las pacientes sin obesidad que padecen esta condición pueden presentar una mayor resistencia a la insulina acompañada de hiperinsulinismo (cuando el páncreas produce demasiada insulina)... De hecho, hasta el 75% de las pacientes con PMOS que tienen un peso normal o saludable presentan una resistencia subyacente a la insulina”.
Esto genera un ciclo biológico frustrante: la resistencia a la insulina subyacente eleva los niveles de andrógenos, y estos niveles elevados facilitan el aumento de peso y dificultan su pérdida. Esta alteración metabólica puede manifestarse externamente en varios tejidos, provocando caída del cabello, crecimiento excesivo de vello facial y corporal, acné persistente y cambios específicos en la piel.
Síntomas y los "Criterios de Róterdam" para el Diagnóstico
Porque el PMOS se manifiesta de forma distinta en cada persona, el diagnóstico se basa en una evaluación clínica integral en lugar de en una única prueba definitiva. Los médicos suelen recurrir a los Criterios de Róterdam, que establecen que una paciente debe cumplir al menos dos de tres características específicas para recibir el diagnóstico:
- Hiperandrogenismo: Señales de niveles elevados de hormonas masculinas (ya sea mediante síntomas físicos, como acné y crecimiento de vello facial, o confirmados mediante análisis de sangre).
- Menstruación Irregular: Ovulación poco frecuente, impredecible o ausente.
- Ovarios poliquísticos: El aspecto clásico de “collar de perlas”, caracterizado por pequeños sacos llenos de líquido y no desarrollados, que se observa en una ecografía de los ovarios.
Porque la ecografía no es estrictamente obligatoria para todos los grupos demográficos, el enfoque diagnóstico se adapta según la etapa de la vida de la paciente.
"Si se trata de una paciente adolescente o en edad pre-reproductiva... ni siquiera nos basamos en la ecografía. Nos guiamos principalmente por el aspecto hormonal", señala la Dra. Paredes. "Realizamos un historial y un examen físico completos, ya que existen otros signos físicos que pueden orientarnos hacia el diagnóstico, como cambios en la piel, por ejemplo, la acanthosis nigricans, que es ese oscurecimiento en la zona del cuello habitualmente asociado a la resistencia a la insulina".
Además, los endocrinólogos realizan paneles de laboratorio exhaustivos para asegurarse de que los síntomas no se deban a otro trastorno endocrino subyacente. La Dra. Escalona Villasmil subraya la importancia de un estudio diagnóstico minucioso:
"Llevamos a cabo una evaluación hormonal completa. Existen otras condiciones hormonales que pueden manifestarse con síntomas exactamente iguales. Por eso, descartamos problemas de tiroides y niveles elevados de prolactina (la hormona de la lactancia) en casos de irregularidades menstruales.
E incluso, a veces... vamos más allá y descartamos un exceso de cortisol, como un exceso patológico, como parte del proceso de estudio y diagnóstico de estas pacientes".
El Mito Sobre la Fertilidad: Sí es Posible Quedar Embarazada
Una de las ideas erróneas más extendidas y perjudiciales en torno a esta condición es que conlleva una infertilidad absoluta. Muchas mujeres jóvenes reciben el diagnóstico y asumen que no pueden concebir, lo que conduce a prácticas anticonceptivas arriesgadas y a situaciones inesperadas.
La Dra. Paredes desmiente categóricamente este mito y ofrece una advertencia fundamental a las pacientes:
"Es muy importante aclarar que, efectivamente, pueden quedar embarazadas. Es más frecuente ver pacientes que se quedan embarazadas de forma no planificada debido al síndrome que lo contrario. Muchas veces, aquellas que creían que no podían concebir por tener PCOS terminan con un embarazo no deseado. No es que no puedan quedar embarazadas; lo que ocurre es que sus ovarios, con esos múltiples quistes o debido a la anomalía que presentan, impiden que se produzca una ovulación regular".
Porque la ovulación es irregular o poco frecuente, resulta más difícil identificar la ventana fértil. Cuando una paciente desea activamente concebir, los médicos pueden inducir una ovulación regular de manera segura mediante el uso de medicamentos.
"Puedo recetarles una píldora para inducir la ovulación y se llama letrozol", explica la Dra. Paredes. "Existen diferentes medicamentos para la inducción de la ovulación. Se han realizado estudios que demuestran que las pacientes con SOP tienen mejores resultados para lograr el embarazo con letrozol en comparación con el Clomid... Tengo más pacientes con PCOS que han dado a luz que pacientes con PCOS que están atravesando problemas de infertilidad".
Sin embargo, el equipo médico señala que, una vez logrado el embarazo, es fundamental mantener un seguimiento continuo. La naturaleza sistémica del SOP persiste durante el embarazo, lo que aumenta el riesgo basal de desarrollar diabetes gestacional e hipertensión inducida por el embarazo.
Riesgos para la Salud General a Largo Plazo
Aunque los periodos irregulares y los síntomas estéticos, como el vello facial, son las preocupaciones más inmediatas para las pacientes jóvenes, los riesgos metabólicos a largo plazo del síndrome requieren un manejo proactivo y de por vida. Si no se trata, la resistencia crónica a la insulina y los desequilibrios hormonales pueden allanar el camino para condiciones médicas serias más adelante en la vida.
La Dra. Escalona Villasmil detalla las serias amenazas vasculares y metabólicas asociadas con el síndrome:
"Existe un mayor riesgo de diabetes. Con cualquier tipo de anomalía en el metabolismo de la glucosa o hipertensión, aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular. Incluso en esta población, hay un mayor riesgo de ataques cardíacos e infartos cerebrales en comparación con la población general o con mujeres que no padecen PMOS".
Además, tener períodos crónicamente irregulares significa que el revestimiento uterino (endometrio) no se desprende con la frecuencia debida. Esta acumulación de tejido aumenta el riesgo a largo plazo de hiperplasia endometrial, una condición caracterizada por un crecimiento excesivo de células que, de no tratarse, puede progresar hacia un cáncer de útero. Debido a estos riesgos acumulativos, es vital controlar la condición mediante cambios en el estilo de vida y terapias médicas.
Vías de Tratamiento: Estilo de Vida, Hormonas y Terapias Modernas
Actualmente no existe una cura definitiva para el PMOS, pero es una condición que se puede controlar eficazmente. Debido a que involucra tanto vías reproductivas como metabólicas, un enfoque dual que combine la ginecología y la endocrinología ofrece los mejores resultados.
1. Intervenciones en el Estilo de Vida
Ambos especialistas coinciden en que las modificaciones en el estilo de vida constituyen la base fundamental de cualquier protocolo de tratamiento. Una pérdida de peso moderada puede alterar profundamente el perfil hormonal de la paciente.
"Las intervenciones en el estilo de vida son fundamentales para estas pacientes, especialmente cuando buscan quedar embarazadas", afirma la Dra. Escalona Villasmil. "Si se mantiene un peso saludable y trabajamos en la pérdida de peso, sin duda mejorarán los indicadores de resistencia a la insulina y la secreción de andrógenos; incluso tenemos pacientes que logran ciclos menstruales normales sin necesidad de anticonceptivos orales. Una pérdida de peso de tan solo el 10 % puede llegar a desencadenar la ovulación".
2. Medicamentos hormonales y antiandrógenos
Para regular el revestimiento uterino y tratar síntomas estéticos como el acné severo y el hirsutismo (crecimiento excesivo de vello), se suelen utilizar opciones médicas convencionales. La Dra. Paredes explica el mecanismo de acción de los anticonceptivos orales:
"Las opciones de tratamiento más comunes son las píldoras anticonceptivas... Su mecanismo de acción consiste en aumentar la producción hepática de globulina fijadora de hormonas sexuales, la cual se une a la testosterona libre presente en la sangre, reduciendo así las manifestaciones clínicas del PCOS. Al disminuir los niveles de testosterona, se reduce el hirsutismo".
Para una terapia específica contra el crecimiento de vello, los médicos pueden añadir espironolactona, un medicamento que actúa bloqueando los receptores de testosterona. Sin embargo, la Dra. Escalona Villasmil señala una advertencia de seguridad fundamental:
"Este medicamento actúa como antiandrógeno. Debe utilizarse junto con anticonceptivos orales, ya que las mujeres no deben quedar embarazadas mientras lo toman debido a los riesgos de teratogenicidad [riesgo de defectos congénitos] para el feto".
3. Sensibilizadores de Insulina y Medicamentos para la Pérdida de Peso
Para combatir la disfunción metabólica subyacente, se prescribe ampliamente metformina con el fin de mejorar la sensibilidad a la insulina y favorecer la regularidad del ciclo menstrual.
"Habrá mejoras... es un sensibilizador de insulina importante y potente", explica la Dra. Escalona Villasmil. "Puede ayudar incluso a hasta el 50 por ciento de las mujeres que no utilizan anticonceptivos orales. Pueden lograr la regularización de la menstruación utilizando metformina como tratamiento de base".
El panorama terapéutico actual también se ha visto revolucionado por los agonistas de los receptores de GLP-1, como la semaglutida y la tirzepatida. Diseñados originalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad, estos medicamentos muestran un gran potencial para romper el ciclo de resistencia a la insulina en pacientes con PMOS.
La Dra. Escalona Villasmil señala que estos nuevos fármacos representan una incorporación sumamente valiosa para las pacientes con obesidad grave; actualmente se llevan a cabo importantes investigaciones clínicas para determinar su utilidad directa en el manejo del PMOS.
Mirando Hacia el Futuro: Defensa de la Causa, Financiación y Acción Temprana
La comunidad clínica se muestra muy optimista respecto a que la transición del término "PCOS" al de "PMOS" generará beneficios estructurales vitales para la atención de las pacientes, especialmente en lo que respecta a la cobertura de los seguros médicos y la financiación de la investigación científica. Históricamente, muchas compañías de seguro denegaban la cobertura de varios tratamientos incluyendo las terapias avanzadas para el control de peso, porque la condición se clasificaba estrictamente como un problema de fertilidad o reproductivo.
Al reconocer el PMOS como una enfermedad metabólica crónica, los investigadores esperan obtener subvenciones federales para estudiar las vías neuroendocrinas cerebrales que desencadenan el síndrome, lo que podría abrir la puerta a nuevas terapias dirigidas.
En última instancia, el mensaje más importante para cualquier persona que busque atención médica es que no tema solicitar asesoramiento profesional a tiempo. El PMOS es una condición totalmente tratable; tomar hoy las riendas de su salud metabólica protege su bienestar cardiovascular y reproductivo para el futuro.
Proveedores destacados
Priscilla G. Escalona Villasmil, MD
La Dra. Priscilla Escalona Villasmil es endocrinóloga de Baptist Health, certificada ante la Junta de Especialidades Médicas. Habla inglés y español con fluidez.
Antes de incorporarse a Baptist Health en 2023, la Dra. Escalona trabajó durante siete años como endocrinóloga en Prisma Health en Greenville, Carolina del Sur. Asimismo, fue profesora adjunta y directora de curso de endocrinología en la Facultad de Medicina de University of South Carolina, en Greenville.
Como parte de su práctica endocrinológica, la Dra. Escalona trata a pacientes con diabetes, afecciones tiroideas, trastornos metabólicos, enfermedades hipofisarias, hormonoterapia para transición de género y más.
Está especialmente interesada en la aplicación de tecnología avanzada para el tratamiento de la diabetes. La Dra. Escalona constantemente ofrece ponencias en conferencias locales y regionales, acerca de las complicaciones relacionadas con la diabetes en eventos sobre salud y bienestar.
Cursó sus estudios de medicina en la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado de Venezuela y se graduó con honores. Realizó su residencia en medicina interna en Carney Hospital, afiliado a la Facultad de Medicina de Tufts University, y obtuvo el premio a la mejor residente docente. Continuó su formación médica con una subespecialización en endocrinología, diabetes y metabolismo en Tufts Medical Center de la Facultad de Medicina de Tufts University en Boston.
La Dra. Escalona considera que uno de los aspectos más satisfactorios de ser endocrinóloga es forjar relaciones positivas y perdurables con sus pacientes. Para la Dra. Escalona es un privilegio brindarles apoyo a sus pacientes a lo largo de su vida y considera que establecer una relación sólida con ellos es crucial para lograr mejores desenlaces en su salud.
En su tiempo libre, la Dra. Escalona se dedica a convivir con su familia, y disfruta de viajes y actividades al aire libre como el ciclismo.
Su aliado en la salud y el bienestar de todos los días
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