Ciencia

Cirugía de la columna cervical: Ella pensó que tenía ‘dolores de mamá’ – entonces se le entumeció el brazo

Porristas,voleibol, y paracaidismo. Esas son algunas de las cosas que disfrutaba PriscilianaBerrios De La Vega cuando estaba en la universidad. Ese estilo de vida activotambién le causó dolores de espalda. Sin embargo, fue luego del nacimiento desu hijo a la edad de 38 años que el dolor empeoró y su brazo derecho comenzó aentumecerse, llevándola a realizarse una cirugía de la espina cervical en Miami Neuroscience Institute.

“Yosiempre fui bastante activa y hubo un tiempo en mi vida en el cual no lo fui.Me comía mis emociones, comía de todo y me sentía muy lenta”, dice la Sra. DeLa Vega. Cuando se comprometió para casarse, bajo 60 libras para su boda. Pasóalgún tiempo y cuando su hijo cumplió dos años, se dio cuenta que el dolor deespalda le había empeorado.

“Yo pensaba: esporque estoy cargando al bebé; tengo 40 años; mis articulaciones no son lo queantes eran – esto es algo normal”, recuerda ella.

Fue solo cuando subrazo comenzó a entumecerse que se dio cuenta que algo no estaba bien. “Nopodía funcionar como mamá. No podía cargar a mi hijo, no podía jugar con él”,dijo ella con emoción. “¿No me puedes cargar mamá?”, preguntó Ever Berrios, suhijo. “Me senté en el piso y lo abracé porque no podía cargarlo”, dijo ellallorando.

Ese fue el momentoen el cual la Sra. De La Vega decidió buscar atención médica para ayudar aencontrar una solución definitiva para su problema.

“Cuando conocí aPrisciliana, su primera preocupación era el dolor que tenía en la espaldabaja”, explicó Justin Thottam, D.O., fisiatra con el Spine Center de Miami Neuroscience Institute. “Al hacerle unexamen físico completo, pude ver una anormalidad, lo cual me indicó que teníaque obtener otras imágenes de su cuello. La referí a la Dra. Jobyna Whiting, yaque sé de sus amplios conocimientos y de sus excelentes habilidades. También séque la Dra. Whiting sólo hace operaciones cuando son absolutamente necesarias,lo cual es algo que yo verdaderamente aprecio de cualquier cirujano”.

Jobyna Whiting, M.D. de Miami Neuroscience Institute dijo que vio de inmediato que la Sra.De La Vega tenía una condición muy seria.

“Ella llegó a Miami Neuroscience Institute quejándose dedolor de espalda”, recuerda la Dra. Whiting. “Pero se descubrió que ella teníaun problema mucho más potencialmente peligroso a la misma vez, y eso lespermitió referirla a alguien como yo, que podría ayudarla con eso”.

La Dra. Whiting leexplicó a la Sra. De La Vega que el MRI de su cuello había encontrado unaanormalidad y una compresión de la médula espinal que le estaba causando elentumecimiento del brazo y la debilidad en el agarre de su mano. Ella expresóque era importante que la paciente se sometiera a una cirugía para evitar unaposible lesión a la médula espinal.

“Mi mamá murió en unhospital. Mi papá murió en un hospital. Hasta el olor del hospital me causa unareacción de estrés postraumático, pero tenía que hacerlo”, dijo la Sra. De LaVega. “No me iba a morir de miedo. Tenía que confiar en mi cirujana”.

El procedimientoquirúrgico

El procedimiento quele fue realizado a la Sra. De La Vega se llama “discectomía cervical anteriorcon fusión” y le fue realizado en el nivel cervical 5 al nivel cervical 6. LaDra. Whiting explicó lo que eso significa en palabras más simples: “Quité eldisco de la parte anterior hasta poder separarlo de la médula espinal y losnervios, y luego lo reemplacé con un pequeño injerto con hueso de un cadáver, yluego una placa corta que coloqué frente a los dos huesos”.

“Desde el momentoque me desperté, ya no tenía dolor en el cuello”, dijo la Sra. De La Vega. “Yano se me duerme el brazo. ¡Lo que fuera que hizo la doctora me funcionó!”

La Dr. Whiting dijoque la condición con la cual había sido diagnosticada la Sra. De La Vega podríaprogresar a una lesión permanente de la médula espinal, y causar trastornos“como pérdida de función; pérdida del uso de las manos; pérdida de la habilidadpara usar las piernas; pérdida de control en el intestino y la vejiga. No erauna opción segura elegir no proceder con la cirugía”.

La vida después dela cirugía

La Sra. De La Vega sesiente positiva acerca del futuro. “Ahora mi horizonte luce como debe lucir.Voy a volver a jugar voleibol; Voy a poder ir a la playa; Voy a poder volver acargar a mi niño; Voy a poder ir a su día de campo (field day) y hacer, no sé,la carrera de tres pies – Y eso es lo que yo quiero”.

La Sra. De La Vega quedómuy satisfecha con su experiencia en Miami Neuroscience Institute. “Me encontraronalgo que yo ni siquiera sabía que podía tener, y porque me escucharon, sepudieron dar cuenta lo que andaba mal en mí”.

Uno de los factoresque dictó la diferencia para la Sra. De La Vega fue que su cirujana era mujer.“No hay muchos neurocirujanos, y para que fuera una mujer…ella es brillante”,dijo ella. “Es tan elocuente. No lucía cansada, lucía fresca y lista para rocanrolear.Es bueno ver mujeres en el campo de la neurocirugía”.Existe un gran desbalanceentre el número de neurocirujanos hombres y neurocirujanas mujeres disponibles,según la Dra. Whiting. “Hay muchos pacientes que se sienten mucho más cómodascomo mujeres al interactuar con una cirujana”, dijo la Dra. Whiting.

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