Investigación
La Salud Cardiovascular Puede Reducir el Riesgo de Demencia en Personas con Diabetes
lectura de 5 min
Una nueva investigación sugiere que mantener una buena salud cardiovascular podría reducir significativamente el riesgo de deterioro cognitivo y demencia en personas con diabetes tipo 2. Además, un estilo de vida saludable podría ofrecer protección incluso a quienes tienen una alta predisposición genética a la demencia, según un estudio preliminar presentado recientemente en las Sesiones Científicas 2025 de la American Heart Association.
La diabetes tipo 2, una condición en la que el cuerpo no utiliza la insulina correctamente, se ha asociado durante mucho tiempo con un peor funcionamiento cognitivo y un deterioro más rápido de la salud cerebral con el tiempo. Este nuevo estudio exploró cómo la salud cardiovascular y la genética interactúan para influir en este riesgo. Los investigadores analizaron datos de más de 40,000 adultos del UK Biobank que tenían diabetes tipo 2 pero no presentaban demencia al inicio del estudio.
El estudio realizó un seguimiento de estas personas durante 13 años, registrando su salud cardiovascular y si desarrollaban deterioro cognitivo leve o demencia. El deterioro cognitivo leve es una etapa intermedia entre el deterioro cognitivo esperado del envejecimiento normal y el deterioro más serio de la demencia. Se trata de problemas de memoria, lenguaje o juicio que son perceptibles, pero no lo suficientemente graves como para interferir con la vida diaria.
Life’s Essential 8: Un Marco para la Salud Cardiovascular y Cerebral
Para medir la salud cardiovascular, los investigadores utilizaron el marco de "Life’s Essential 8" de la American Heart Association. Esta guía describe ocho componentes clave para una salud cardiovascular y cerebral óptima. Cuatro son comportamientos saludables: llevar una dieta balanceada, realizar actividad física, evitar el tabaco y dormir lo suficiente y bien.
Los otros cuatro son factores de salud: controlar el peso, el colesterol, los niveles de azúcar en sangre y la presión arterial. Los participantes se clasificaron según su salud cardiovascular: baja, moderada o alta, basado en estos indicadores.
G. Peter Gliebus, M.D., jefe de Neurología y director de Neurología Cognitiva y Conductual de Marcus Neuroscience Institute, que forma parte de Baptist Health, en Boca Raton Regional Hospital, explica que este estudio es fundamental, ya que se siguen realizando investigaciones para explorar la relación entre la diabetes y el deterioro cognitivo.
“Veo a muchos pacientes con diabetes tipo 2 preocupados por la posibilidad de un deterioro cognitivo en el futuro”, afirmó el Dr. Gliebus, quien no participó en el estudio. “Este estudio refuerza la importancia crucial de mantener una buena salud cardiovascular, controlar los factores de riesgo y adoptar estilos de vida más saludables”.
¿Qué Papel Desempeña la Genética?
La genética también desempeñó un papel fundamental en el estudio. Los investigadores utilizaron una puntuación de riesgo poligénico para determinar la susceptibilidad genética de cada participante a la enfermedad de Alzheimer, una causa común de demencia. Esta puntuación combina múltiples variaciones genéticas para estimar el riesgo hereditario de una persona. Luego, los participantes se fueron agrupados en categorías de riesgo genético bajo, moderado y alto.
Durante los 13 años de seguimiento, los hallazgos fueron significativos. Un total de 840 participantes desarrollaron deterioro cognitivo leve y 1013 desarrollaron demencia. Los resultados mostraron un patrón claro: una mejor salud cardiovascular se asoció con una mejor salud cerebral. Después de considerar factores como la edad, el sexo y la raza, las personas con una salud cardiovascular moderada o alta presentaron un riesgo un 15% menor de desarrollar deterioro cognitivo leve y demencia en comparación con aquellas con mala salud cardiovascular.
Quizás el hallazgo más relevante se observó en aquellos que enfrentan un doble desafío: diabetes tipo 2 y un alto riesgo genético de demencia. Dentro de este grupo de alto riesgo, los participantes que mantuvieron una salud cardiovascular moderada o alta mostraron un riesgo un 27% menor de desarrollar deterioro cognitivo leve y un riesgo un 23% menor de demencia en comparación con sus pares con una salud cardiovascular deficiente. Esto sugiere que el estilo de vida y el manejo de la salud pueden marcar una gran diferencia.
“También confirma la antigua sospecha de que, incluso cuando la genética no está a favor, las intervenciones en el estilo de vida pueden desempeñar un papel importante en la preservación de la función cognitiva”, señaló el Dr. Gliebus.
Investigación y Tratamiento Futuros
El estudio también halló una conexión física en el cerebro. Una mejor salud cardiovascular se vio asociada con un mayor volumen cerebral. Aunque cierta pérdida de volumen cerebral es parte natural del envejecimiento, la pérdida acelerada es una característica distintiva del deterioro cognitivo y la demencia. Este hallazgo implica que mantener un corazón saludable ayuda a preservar la estructura física del cerebro. Se observaron tendencias similares en un análisis de adultos estadounidenses, lo que refuerza las conclusiones del estudio.
La alta prevalencia de la diabetes tipo 2 hace que estos hallazgos sean particularmente urgentes. Los expertos coinciden en que se necesita más investigación para ayudar a esta población de riesgo a proteger su salud cognitiva.
“Es esencial seguir investigando nuevas estrategias para ayudar a las personas con diabetes tipo 2 a reducir su riesgo de deterioro cognitivo, ya que se consideran con mayor riesgo de desarrollarlo con el tiempo, y la prevalencia de la diabetes tipo 2 es muy alta”, aconsejó el Dr. Gliebus. “Estas estrategias pueden incluir nuevos medicamentos, así como intervenciones en el estilo de vida”.
Medidas prácticas: Cuidando la Salud Cerebral y Cardiovascular
Para los millones de personas que viven con diabetes tipo 2, este estudio ofrece un mensaje esperanzador y práctico. Aunque la predisposición genética puede parecer un destino inevitable, enfocarse en los "Life’s Essential 8" proporciona una guía clara para el manejo proactivo de la salud.
Al trabajar para mejorar la alimentación, mantenerse activo, controlar el peso, la presión arterial, el azúcar en sangre y el colesterol, las personas pueden tomar medidas significativas para proteger no solo su corazón, sino también su salud cerebral a largo plazo.
"A medida que observamos avances en el control de la diabetes y otros factores de riesgo cardiovascular, existe la esperanza de que estos avances también contribuyan a reducir el riesgo de deterioro cognitivo futuro", afirmó el Dr. Gliebus.
Proveedor destacado
Atención neurológica de primera clase en Marcus Neuroscience Institute
Artículos relacionados
Ver todos los artículos
Sus Manos Temblaron Durante Más de 60 Años. La Cura Tomó Solo Una Hora.
24 de abril de 2026
lectura de 8 min
Un Milagro en la Resonancia Magnética: Cómo el HIFU Alivió sus Temblores por Parkinson
16 de abril de 2026
lectura de 6 min
El Microbioma Intestinal Podría Facilitar la Detección Temprana de la Demencia según Investigadores
15 de abril de 2026
lectura de 6 min