¿Eres olvidadizo?: ¿Es normal o señal de demencia?
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Publicado: 29 de julio de 2025
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Olvidar las cosas puede ser frustrante y es algo que muchas personas experimentan a medida que envejecen. Pero ¿cómo distinguir entre el envejecimiento normal y posibles señales de advertencia de demencia?
Aunque los lapsos ocasionales de memoria pueden ser completamente normales, los olvidos constantes o severos pueden indicar algo más grave. Entender la diferencia puede ayudarte a tomar las medidas adecuadas para ti o para tus seres queridos.
Es perfectamente natural perder las llaves u olvidar por qué entraste en una habitación. Estos momentos cotidianos de olvido suelen ser resultado de distracciones, estrés o simplemente de tener demasiadas cosas en la cabeza, explica G. Peter Gliebus, M.D., neurólogo y director de Neurología Cognitiva y Conductual de Marcus Neuroscience Institute, que parte de Baptist Health, en Boca Raton Regional Hospital.
“Es bastante común olvidar el nombre de alguien que acabas de conocer. Pero si no puedes recordar su nombre después de hablar con esa persona o de conocerla durante mucho tiempo, eso podría ser un problema”, dijo el Dr. Gliebus durante un reciente reel de Instagram de Baptist Health .
G. Peter Gliebus, M.D., neurologist and director of Cognitive and Behavioral Neurology at Marcus Neuroscience Institute, part of Baptist Health, at Boca Raton Regional Hospital.
Los breves lapsos de memoria, como olvidar un hecho simple en el momento y recordarlo más tarde, suelen ser inofensivos. A menudo se deben a cambios relacionados con la edad en la capacidad del cerebro para procesar y recuperar información, lo cual es completamente normal. Sin embargo, cuando el olvido se vuelve constante y severo, podría indicar la necesidad de prestar más atención.
¿Cuándo deberías preocuparte?
Aunque los olvidos ocasionales son normales, los problemas constantes de memoria, especialmente la memoria a corto plazo, pueden indicar algo más serio.
“Si ocurre muy raramente, podría tratarse simplemente de olvidos normales”, afirmó el Dr. Gliebus. “Pero si las personas se vuelven más olvidadizas y ni siquiera pueden recordar conversaciones, es necesario evaluarlas. Este es siempre un síntoma inquietante, y siempre buscamos si pudiese tratarse de un problema neurológico real”.
Las primeras señales de demencia suelen ser sutiles, lo que facilita su desestimación. Por ejemplo:
- Olvidar eventos del día anterior.
- No recordar conversaciones recientes.
- Hacer las mismas preguntas repetidamente o perder objetos con frecuencia.
“Si tienes problemas constantes para recordar eventos del día anterior, podría ser una señal temprana de un trastorno de la memoria a corto plazo que también debe evaluarse”, señala el Dr. Gliebus. Si estos síntomas se vuelven comunes, es necesario consultar a un profesional de atención de salud, añade.
Consejos para diferenciar entre olvidos normales y olvidos preocupantes
He aquí un desglose para ayudarte a reconocer si lo que tú o un ser querido están experimentando es probablemente normal o amerita una evaluación:
- Frecuencia y constancia: Los olvidos ocasionales son normales. No recordar constantemente eventos o conversaciones recientes no lo es.
- Severidad: Olvidar pequeños detalles, como un nombre, es común. Tener dificultades constantes con cosas que conocías bien, como nombres o lugares familiares, puede ser inquietante.
- Impacto en la vida diaria: Los olvidos normales pueden ser incómodos, pero no interfieren seriamente con la vida cotidiana. Los problemas de memoria que afectan el trabajo, las relaciones o la capacidad de funcionar de forma independiente deben evaluarse.
Si nota estas señales inquietantes, consulta a un profesional de salud para explorar las posibles causas e iniciar el tratamiento adecuado.
¿Por qué somos más olvidadizos hoy en día?
Más allá del envejecimiento, nuestro entorno diario juega un papel importante en cómo manejamos y retenemos la información. El mundo moderno nos bombardea con notificaciones, correos electrónicos y publicaciones constantes, lo que a menudo desborda nuestra capacidad de concentración.
“Estamos siendo inundados con información con todos esos mensajes y notificaciones”, afirma el Dr. Gliebus. “La gente se queja cada vez más de problemas de atención. La mejor manera de abordar esto es concentrarse en una sola cosa y pasar de una cosa a la otra”.
La multitarea, un hábito común hoy en día, puede parecer productiva, pero a menudo reduce nuestra capacidad de concentrarnos eficazmente en una sola tarea. Mejorar el control de la atención enfocándose en una sola cosa a la vez puede mejorar considerablemente la memoria a corto y a largo plazo.
Cómo mejorar la memoria y promover la salud cognitiva
Cuidar el cerebro es esencial para mantener una buena memoria y una buena función cognitiva a medida que envejecemos. Estas estrategias pueden ayudar:
- Mantén tu mente activa: Desafíate aprendiendo un nuevo pasatiempo, resolviendo rompecabezas o jugando juegos de memoria. Las actividades que estimulan tu mente fortalecen la salud cerebral.
- Prioriza la actividad física: El ejercicio regular aumenta el flujo sanguíneo al cerebro, lo que favorece su funcionamiento general. Intenta realizar al menos 30 minutos de ejercicio moderado la mayoría de los días de la semana.
- Adopta una dieta saludable para el cerebro: Una dieta rica en frutas, vegetales, granos integrales, proteínas magras y grasas saludables promueve la salud cerebral. Alimentos como el pescado graso, los arándanos azules y las nueces son especialmente beneficiosos.
- Duerme lo suficiente: El sueño desempeña un papel crucial en la formación de la memoria. Los adultos suelen necesitar de 7 a 9 horas de sueño de calidad cada noche para optimizar la función cognitiva.
- Practica la atención plena y el manejo del estrés: El estrés crónico puede afectar la memoria. Técnicas como la meditación, el yoga y los ejercicios de respiración pueden ayudar a reducir el estrés y mejorar la concentración.
- Limita las distracciones: Minimiza las interrupciones tanto como sea posible. Menos distracciones conducen a una mejor concentración, lo que favorece la retención de la memoria.
- Conéctate socialmente: Mantenerse conectado con familiares y amigos no solo mejora la salud emocional, sino que también puede estimular la actividad cognitiva.
Cuándo buscar ayuda
Si los olvidos se vuelven preocupantes, no dudes en consultar a un profesional de atención de salud. Un neurólogo o geriatra puede realizar evaluaciones y posiblemente recomendar un tratamiento. Varias condiciones, como las deficiencias de ciertas vitaminas, los problemas de tiroides o la depresión, pueden camuflarse como demencia, pero pueden ser reversibles si se identifican a tiempo.
El Dr. Gliebus enfatiza la importancia de buscar atención médica si notas señales de advertencia. "Ese siempre es un síntoma inquietante, y siempre buscamos si pudiese ser un problema neurológico real lo que lo esté causando", afirma. La detección e intervención tempranas suelen conducir a los mejores resultados.