Vida

Tratamiento para la adicción: Reparando al paciente y a la familia

Esta frase la habrá oído antes. No hay “yo” en un equipo. Tampoco hay “yo” en el tratamiento o la recuperación.

De acuerdo con  el Dr. John Eustace, M.D., director médico del Centro de Tratamiento y Recuperación de la Adicción en South Miami Hospital, cuando se trata de tratamiento para el abuso de sustancias y la adicción, el esfuerzo del equipo es vital, especialmente cuando el mismo incluye al paciente, los expertos clínicos y la familia del paciente.

“Muy pocas personas llegan al tratamiento de adicción por su cuenta”, dice el Dr. Eustace. “A veces la familia es el paciente”.

A veces, la familia puede ser un factor importante en los problemas de abuso de sustancia, especialmente en un hogar alterado por el abuso físico, adicción o distribución de drogas y alcohol. Una atmósfera familiar caótica debe ser enfocada en la terapia por el bien del paciente y su recuperación a largo plazo, dice el Dr. Eustace.

En el otro extremo, aun dentro de las paredes de un hogar con una familia sana, un individuo puede experimentar con las drogas y el alcohol y volverse adicto por una variedad de razones, incluyendo genéticas, biológicas o factores emocionales. En ese escenario, la familia podría batallar con la ira, vergüenza, culpa y confusión. Si se dejan sin tratar y resolver, estos asuntos pueden tener un impacto negativo en los esfuerzos de recuperación del paciente, explica el Dr. Eustace.

“La familia que no se trata puede situar al paciente a riesgo de una recaída”, dice.

Por ejemplo, un regreso tardío del paciente de una sesión terapéutica puede disparar pasados recuerdos de la desaparición del paciente por excesos de drogas o alcohol. “Los viejos fantasmas” de sentimientos antiguos podrían inducir a miembros de la familia a saludar al paciente cuando llega con mensajes desconfiados de “¿dónde estabas?”, que resultan en una suspicacia tóxica en el proceso de recuperación.

“Los viejos mensajes pueden descarrilar la recuperación”, añade el Dr. Eustace. “Sin procesar y borrar los viejos mensajes el paciente y su familia corren riesgo, aun después del tratamiento”.

¿Cómo se envuelve la familia en la terapia?
“Lo primero,” dice el Dr. Eustace, “es voluntario. A la familia nunca se le puede forzar para que venga”. Una variedad de emociones, fatiga emocional, desconfianza y miedo – pueden hacer que los familiares se nieguen a participar en el proceso de recuperación.

“Hacemos todo lo posible para fomentar un buen ambiente”, dice el Dr. Eustace, añadiendo que a los familiares se les debe garantizar la privacidad del proceso y recalcar el valor de su participación.

A veces, la familia extiende su mano buscando ayuda profesional a nombre de un hermano, cónyuge, hijo o padre que está batallando con la adicción pero resistiendo el tratamiento.

¿Qué es terapia familiar?
Hay varios componentes en la terapia familiar, incluyendo:

Evaluación inicial: Los familiares participan en una sesión personal con un consejero. Este paso – sin asignar culpa o vergüenza – es importante para recolectar la historia familiar y determinar si ha habido otros casos de trastornos de adicción en la familia inmediata o extendida.

Educación: Las sesiones familiares brindan información y explicación sobre las raíces biológicas y genéticas de la adicción con investigación basada en la evidencia sobre el impacto de químicos en el cerebro, el juicio y la personalidad. “Ofrecemos explicaciones, no excusas”, dice el Dr. Eustace. “La familia colabora aun más si comprenden los factores que llevan a la adicción”.

¿Qué me dice del concepto de permisividad?
Hay dos tipos de permisividad. En el sentido negativo de la palabra, una familia puede permitir la adicción brindando dinero (para alimentos, gasolina u otras necesidades) que el paciente utiliza para comprar drogas o alcohol.

“Nosotros revisamos los comportamientos de permisividad que pueden contribuir al progreso de la enfermedad”, explica el Dr. Eustace.

Pero un tipo diferente de permisividad, en la forma de intervención, puede ser una fuerza positiva para el tratamiento y la recuperación.

Intervención — el proceso en el que la familia anima al abusador de sustancia a buscar ayuda y tratamiento profesional – se consigue mejor con una alta dosis de amor y apoyo, pero sin avergonzar, castigar o distanciar al paciente, señala el Dr. Eustace.

Es la técnica de intervención llamada Primero Amor (Love First), que sigue el modelo médico usado con pacientes de cáncer que rehúsan tratamiento médico. La meta es establecer un diálogo compasivo que fomente el tratamiento. El Dr. Eustace capacita a las familias para actuar este libreto y permitir al paciente buscar ayuda.

“Te queremos. Te ayudaremos a conseguir tratamiento. Te auxiliaremos durante el tratamiento. Pero no podemos apoyar más este estilo abusivo de vida”.

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