Veterano de la Segunda Guerra Mundial sobrevive un infarto cerebral, gracias a la atención de Marcus Neuroscience Institute

Move Down to Article

Compartir


Escrito por


Publicado

1 de June de 2021


Artículos Relacionados    


This post is available in: Inglés

Bob Kubiak sirvió como piloto de combate en el Grupo de Bombardeo 449 de Cuerpo de Aire de los EE.UU. durante la Segunda Guerra Mundial. Su misión era la de volar sobre la parte sur de Europa para eliminar la capacidad de Hitler de hacer guerra. Con sólo 20 años de edad, casi pierde la vida durante uno de sus vuelos. Hoy con 96 años, el residente a tiempo parcial de Delray Beach recientemente sobrevivió otro vuelo – contra un infarto cerebral y contra el tiempo.


Carolyn Kubiak, D.O., Bob Kubiak y Mary Kubiak

“Él estaba desayunando y me dijo que pensaba que había sufrido un infarto cerebral”, recuerda Mary Kubiak, la hija del Sr. Kubiak quien estaba con su padre en el condominio que comparten en Delray Beach el 19 de abril de este año. “Llamé a mi hermana Carolyn al trabajo y me dijo que le pidiera que levantara los brazos, que moviera los dedos y que se sonriera para ver si había alguna anormalidad. Todo parecía estar bien, sin embargo”.

“Carolyn” es Carolyn Kubiak, D.O., doctora de medicina primaria con Baptist Health Medical Group North en Boca Raton.

“Cuando Mary me llamó 10 minutos más tarde para decirme que mi papá estaba vomitando”, dijo la Dra. Kubiak, “Sabía que algo más estaba ocurriendo y le dije que llamara a una ambulancia, lo cual ella ya había hecho”.

“Me desperté en el hospital (Boca Raton Regional Hospital) cuando me estaban preparando para cirugía”, recuerda el Sr. Kubiak. “De pronto me encontraba en la unidad de cuidados intensivos donde me dijeron que me habían operado porque había sufrido un infarto cerebral. Me sentía bien. No tenía dolor o problemas residuales. Me sentí como si fuera un visitante y no el paciente”.

“Los exámenes del Sr. Kubiak en el Departamento de Emergencia, los cuales incluyeron un escán por CT para poder ver el flujo de sangre, demostraron que tenía un coágulo en el cerebro – un infarto cerebral isquémico – que estaba depravando de oxígeno a su cerebro”, afirmó Brian Snelling, M.D., jefe de cirugía cerebrovascular y endovascular en Marcus Neuroscience Institute de Boca Raton Regional Hospital. El Dr. Snelling y sus colegas en el Instituto decidieron que el mejor tratamiento para el Sr. Kubiak era el de remover el coágulo a través de un catéter insertado en su cerebro a través de una arteria en la ingle para así restablecer el flujo de sangre.

“En estas situaciones, tenemos que balancear dos consideraciones: El tiempo es cerebro, así que mientras más tiempo pase sin una persona recibir ayuda, más daño probablemente habrá; y este procedimiento es uno de los tratamientos médicos más eficaces que tenemos en la medicina. Sabemos lo mal que terminan las personas con infartos cerebrales si o reciben tratamiento así que el camino a tomar con el Sr. Kubiak estaba claro”.

El Dr. Snelling dijo que la edad no es un factor para este tipo de procedimiento, ya que se ha realizado con éxito en personas de varias edades, pero la buena salud del Sr. Kubiak probablemente contribuyó al hecho de que todos sus síntomas se resolvieron después del procedimiento. De hecho, fue dado de alta del hospital dos días después de su cirugía sin ningún daño residual permanente del habla, de movimiento ni de cognición.

El Dr. Snelling advierte que los infartos cerebrales pueden producir una variedad de resultados desde la función total, como fue el caso del Sr. Kubiak, a síntomas que persisten pero que pueden ser reversados con el tiempo a través de la rehabilitación, hasta la discapacidad severa o la muerte.

“Yo fui muy, muy, muy afortunado”, dijo el Sr. Kubiak de su resultado. “Me sentí normal, como si no me hubiese pasado nada”.

La Dra. Kubiak se siente agradecida de que su papá estaba en Delray Beach cuando le ocurrió esto y no en el pueblo rural de Oshkosh, Wisconsin, donde vive durante la mitad del año con su hermana Mary. Si él hubiera estado allá, le dijo ella, se hubiera muerto. “El tiempo lo es todo”, dijo ella.

Después de haber recibido la autorización de sus médicos de volar de regreso a Wisconsin dos semanas después de su infarto cerebral, el Sr. Kubiak y Mary han regresado a Oshkosh, donde él monta su bicicleta dos millas al día.

“Yo trabajé en un hospital como farmacéutico durante más de 30 años”, dijo el Sr. Kubiak. “Boca Raton Regional Hospital, en mi mente tenía el mejor equipo atendiéndome. Son lo mejor de lo mejor. Tienen las mejores instalaciones y los mejores cirujanos. Me salvaron la vida. Les estaré eternamente agradecido. Gracias, gracias, gracias”.

Tags: , ,