Una mujer vence el cáncer cervical con la ayuda de su médico, su familia…y Alexander Graham Bell

Move Down to Article

Compartir


Escrito por


Publicado

27 de January de 2021


Artículos Relacionados    


This post is available in: Inglés

Los oncólogos radioterápicos de Miami Cancer Institute están utilizando una terapia que primero fue concebida por el inventor del teléfono, para tratar una gama aún más amplia de cánceres, incluyendo el cáncer cervical que amenazó la vida de una madre de seis y abuela de ocho del sur de Miami-Dade.

Para Shallotte Mills, de 49 años, la vida cambió de repente en el 2018 cuando fue diagnosticada con cáncer cervical (cáncer del cuello uterino) etapa 4 mientras buscaba tratamiento para un sangramiento excesivo y anormal en Baptist Health Emergency Care in West Kendall. Ella fue referida a Jessika Contreras, M.D., oncóloga radioterápica en Miami Cancer Institute, quien se especializa el tratamiento de cáncer ginecológico y de cáncer de seno. Luego de repasar el caso, la Dra. Contreras recomendó la braquiterapia como parte del plan de tratamiento de la Sra. Mills.

El científico e inventor Alexander Graham Bell

La braquiterapia es la forma más antigua de radioterapia, primero concebida por Alexander Graham Bell, en colaboración con Pierre Curie, M.D., y Marie Curie – algunas de las mentes científicas más prominentes de su tiempo. En el 1901, varios años después del descubrimiento de la radioactividad, ellos vislumbraron independientemente la posibilidad de tomar una cápsula miniatura sellada, conteniendo una fuente radioactiva e insertarla directamente dentro de un tumor. Al dirigir una alta dosis de radiación dentro del tumor en sí, ellos teorizaron que el tumor se encogería o incluso desaparecería mientras los órganos que le rodean permanecerían en gran medida inafectados.

Jessika Contreras, M.D., oncóloga radioterápica en Miami Cancer Institute

Hoy en día, la braquiterapia ha avanzado de muchas maneras y es una de las muchas armas en el arsenal de terapias y tecnologías para combatir el cáncer de Miami Cancer Institute según la Dra. Contreras. “Para los cánceres cervicales, la braquiterapia siempre debe ser utilizada con la radioterapia de rayos externos, ya que es la única manera de poder administrar las dosis altas de radiación necesarias para brindarles a nuestros pacientes una cura para su enfermedad”, dice ella.

La braquiterapia se utiliza comúnmente en conjunto con la radioterapia de rayos externos (EBRT por sus siglas en inglés) para tratar el cáncer cervical, según la Dra. Contreras, pero también se utiliza en Miami Cancer Institute para tratar otros tipos de cáncer, incluyendo los cánceres prostáticos, del seno y de la piel.

Según la American Cancer Society, alrededor de 14,500 nuevos casos de cáncer cervical serán diagnosticados en los EE.UU. este año, con una tasa de mortalidad de alrededor de un 30 por ciento. La enfermedad es diagnosticada más a menudo entre las mujeres de 35 a 44 años de edad, con la edad promedio de diagnóstico de 50 años, y raramente se desarrolla en mujeres menores de 20 años. La Sociedad Americana del Cáncer (ACS por sus siglas en inglés) advierte que muchas mujeres mayores no saben que el riesgo de desarrollar cáncer cervical aún está presente a medida que envejecen. Más de un 20 por ciento de los casos de cáncer cervical se encuentran en mujeres mayores de 65 años.

El cáncer cervical una vez fue una de las causas de muerte más comunes para las mujeres estadounidenses, pero gracias a las pruebas de detección como la prueba del Papanicolaou y la introducción de la vacuna del Virus del Papiloma Humano (VPH) en el 2006, las tasas de mortalidad se han visto reducidas. Si es detectado temprano, el cáncer cervical es actualmente uno de los cánceres más tratables.

Dra. Jessika Contreras y Shallotte Mills

Para tratar el cáncer de la Sra. Mills, un curso de cinco semanas de quimioterapia y radioterapia de rayos externos fue seguido por dos semanas y media de braquiterapia intracavitaria, en la cual la fuente de radiación fue colocada dentro de un aplicador en la vagina o en el cuello del útero, y posicionada con precisión para enfocarse solamente en el tumor mientras se limita la dosis y se protegen al máximo los tejidos saludables que le rodean.

“La braquiterapia es un componente sumamente importante en el tratamiento del cáncer cervical, ya que nos permite administrar hasta el doble de la cantidad de radiación que con la radioterapia de rayos externos, mientras se protegen las estructuras saludables que le rodean como la vejiga y el recto”, dice la Dra. Contreras.

La braquiterapia es la mejor manera de garantizar el mejor resultado posible, según la Dra. Contreras. “Los estudios demuestran que las mujeres que reciben braquiterapia como parte de su plan de tratamiento, experimentan efectos secundarios significativamente reducidos y tienen menos probabilidades de morir por causa de su enfermedad”, dice ella. Sin embargo, debido a que es un tratamiento tan especializado, no todos los centros de cáncer pueden ofrecer el tratamiento, añadió ella.

La Sra. Mills dice que su braquiterapia fue relativamente fácil, con efectos secundarios menores. “Me fue bien. Fue un poco incómodo”, dice ella. “No tuve efectos secundarios indeseables”. La quimioterapia, sin embargo, no fue tan fácil. Al enfrentar sesiones semanales de quimioterapia junto con un total de 25 tratamientos de radioterapia de rayos externos, una vez al día, de lunes a viernes, durante cinco semanas, ella casi se rinde después de los primeros dos tratamientos. “Después del segundo, me sentí tan enferma, tan débil y estaba tan deshidratada que tuve que ir al hospital a ponerme una transfusión de sangre”, recuerda ella.

Cuando la Sra. Mills eventualmente terminó su tratamiento de cáncer, ella tocó la campana de Miami Cancer Institute

Sintiendo que no podía seguir adelante, la Sra. Mills les dijo a sus seis hijos, entre las edades de 15 y 31 años, que quería abandonar el tratamiento. “Esa noche, mi familia y mis amistades comenzaron a llamarme y a visitarme y me dijeron que iban a luchar esta batalla conmigo paso a paso”, dice ella. “Ellos fueron los que me empujaron hasta la línea de meta”. Y cuando la Sra. Mills eventualmente terminó su tratamiento de cáncer, al tocar la campana de Miami Cancer Institute, podemos imaginarnos a Alexander Graham Bell sonriendo con orgullo al ver que otra vida pudo ser salvada gracias a su idea.

La Sra. Mills se realiza escanes cada seis meses y ve a la Dra. Contreras cada tres meses. Ella dice que aún no se siente 100 por ciento como antes, pero que sí se siente mucho mejor. “Yo pienso que una vez uno tiene cáncer, el cuerpo nunca de ajusta a lo que una vez usted consideró normal. Aún tengo algunos dolores de neuropatía en los pies, y eso aún no me deja hacer algunas de las cosas que disfruto”. Para la Sra. Mills, eso incluye caminar, ir de compras al mall, y viajar, con viajes al Viejo San Juan y a Dubai primero en su lista.

¿Su consejo para las demás mujeres diagnosticadas con cáncer cervical? “Tengan fe, no se rindan y busquen apoyo en sus familiares y amistades – ellos son su fortaleza”, dice la Sra. Mills. “Vayan a todas sus citas. Eso es muy importante”.

Hacerse las pruebas de detección e ir a todas las citas no siempre es fácil para muchas personas. Las estadísticas demuestran que las mujeres hispanas y afroamericanas en sus 50 tienen mayores probabilidades de ser diagnosticadas con cáncer cervical que las mujeres blancas, no hispanas. Sin embargo, según la Dra. Contreras, estas mujeres también tienen mayores probabilidades de no hacerse pruebas de detección y de no ir a sus citas médicas debido a una variedad de motivos.

“Las mujeres de grupos minoritarios no siempre tienen el mismo acceso a una atención de salud adecuada, incluyendo a las pruebas de detección de rutina como las pruebas de Papanicolaou, o al seguro de salud”, explica la Dra. Contreras. “También hay retos con faltar al trabajo y con poder llegar a un centro de cáncer que ofrezca braquiterapia, así como también factores sociales arraigados”.

Las disparidades de salud como estas presentan retos tanto para los pacientes como para los médicos, pero pueden ser superadas haciendo los chequeos regulares de salud accesibles a todas las mujeres, especialmente las minorías, según demuestran los estudios. Enero es el Mes Nacional de la Concientización del Cáncer Cervical y usted puede obtener más información acerca del cáncer cervical, incluyendo pruebas de detección cerca de usted y tratamientos y terapias disponibles en Miami Cancer Institute, aquí.

Shallotte Mills y sus hijos, cuando ella fué tratada de cancer cervical en Miami Cancer Institute

Tags: , ,