Un problema común de los pies – la fascitis plantar – y cómo tratar esta dolorosa condición

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Publicado

16 de June de 2020


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Si el peor dolor o incomodidad ocurre con sus primeros pasos al levantarse de la cama por la mañana o luego de estar sentado por un período de tiempo prolongado, usted probablemente tiene fascitis plantar. Y esta es la causa más común de dolor en la parte de abajo del talón.

Alrededor de dos millones de pacientes son tratados por esta condición cada año, según la American Academy of Orthopedic Surgeons. La fascitis plantar ocurre cuando la banda de tejido fuerte – el ligamento llamado la fascia plantar – que apoya el arco de su pie se irrita y se inflama.

La condición ocurre cuando la fascia plantar se estira demasiado o se sobreusa, haciendo que el caminar sea doloroso y difícil. A menudo, el dolor se alivia luego de caminar por un tiempo luego de un período prolongado de sentarse o de dormir. Los tendones de Aquiles apretados, que son los tendones que adhieren los músculos de la pantorrilla a sus talones, también pueden resultar en dolor de la fascia.

“La fascitis plantar es un problema terrible porque es muy difícil de superar”, dijo Christopher Hodgkins, M.D. cirujano ortopeda con Miami Orthopedics & Sports Medicine Institute. “Y va a causar dolor con cada paso y en cada día. La mayoría de los pacientes se quejan de un terrible dolor con los primeros pasos que toman en la mañana. El dolor se puede aliviar a medida que caminan un poco más, pero ese dolor puede aumentar nuevamente más tarde en el día”.

Los factores de riesgo comunes
¿Cuáles son algunos de los factores contribuyentes que pueden resultar en la fascitis plantar? En muchos casos la fascitis plantar puede desarrollarse sin ninguna causa clara o identificable. Existen, sin embargo, muchos factores que pueden hacer a una persona más propensa a la condición:

  • Los músculos apretados de la pantorrilla que hacen difícil flexionar el pie hacia arriba o llevar los dedos de los pies hacia arriba en dirección de la canilla
  • La obesidad
  • Tener los arcos muy altos
  • Actividades de impacto repetitivo (correr/deportes)
  • Actividades nuevas o un aumento en la actividad

El sobrepeso es uno de los factores de riesgo más comunes. Tratar tanto la opresión en el tendón de Aquiles y la fascia plantar es el paso más importante hacia la sanación, dice el Dr. Hodgkins.

“El problema no desaparecerá hasta que usted resuelva dos factores: la fascia plantar apretada y el tendón de Aquiles apretado”, dice él. “Y esa es la razón por la cual la modalidad de tratamiento número uno para este problema es la fisioterapia”.

Diagnóstico y tratamiento
Un médico de podiátrico o un cirujano ortopeda están mejor calificados para examinar sus pies y observar como usted se para y cómo camina para llegar a un diagnóstico de fascitis plantar. Las imágenes de diagnóstico, tales como el ultrasonido o el MRI, puede ser ordenadas para eliminar otros problemas posibles tales como las fracturas o la artritis. Si el dolor es crónico y si se sospecha un síndrome de compresión de un nervio (el cual puede causar presión directa en un nervio), puede ordenarse un EMG o estudio de los nervios para eliminar la posibilidad de que esté ocurriendo esta condición.

Cómo se trata
El médico puede recomendar medicamentos antiinflamatorios sin receta, así como también la fisioterapia, la cual se puede hacer en casa. Los ejercicios de estiramiento del tendón de Aquiles y de la pantorrilla pueden ayudar a aliviar la fascitis plantar, especialmente después de períodos de descanso o de sueño. Existe un ejercicio de estiramiento que se enfoca en la fascia plantar. Este ejercicio se realiza en posición sentada. Cruce su pie afectado sobre la rodilla de la pierna opuesta. Agárrese los dedos del pie que le duele y lentamente hálelos hacia usted de manera controlada.

El hielo puede aliviar la inflamación a lo largo del ligamento afectado. En algunos casos, su médico puede sugerir insertos hechos a la medida para los zapatos u ortésicos. Además, las inyecciones de esteroides o inyecciones directamente al talón pueden ayudar si el dolor y la inflamación no se resuelven.

La cirugía es otra solución potencial para los pacientes con dolor severo y persistente después de más de seis meses de tratamientos conservadores, incluyendo la fisioterapia. La cirugía se usa como último recurso. Durante la cirugía, el ligamento de la fascia plantar se corta parcialmente para aliviar la tensión en el tejido. Si usted tiene un espolón grande, este también le será extirpado.

Sin embargo, la fisioterapia prescrita por un médico y también realizada en la casa representan los tratamientos más comunes y eficaces. La fisioterapia no debe ser solamente dos o tres visitas por semana al fisioterapeuta, insiste el Dr. Hodgkins. “Usted también necesita un programa de ejercicios en casa para estirar tanto el tendón de Aquiles y la fascia plantar, tres veces al día por al menos diez minutos a la vez – además de su terapia formal”, explica el Dr. Hodgkins. “Si usted se compromete a hacer eso, el problema mejorará. Desafortunadamente, aún puede tomar meses y meses para encontrar alivio”.

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