Un espíritu pionero: Mariners Hospital Celebra 60 años de servicio

Move Down to Article

Compartir


Escrito por


Publicado

10 de May de 2022


Artículos Relacionados    


This post is available in: Inglés

Lo primero que llevó a Wendlynn Carlisle a Mariners Hospital fue un colapso pulmonar. Era una joven camarera que se había mudado recientemente a los Cayos de Florida, y requirió una hospitalización de 11 días para recuperarse.

La mayoría de la gente quiere alejarse lo más posible del hospital una vez que les dan el alta, pero Carlisle tenía otra idea. Después de lo que había visto como paciente, “pensé que el hospital sería un buen lugar para trabajar”, dice ella.

Eso fue hace 35 años. Hoy, la Sra. Carlisle, coordinadora del equipo del departamento de emergencia, se siente orgullosa de ser una de las empleadas más antiguas de Mariners, que forma parte de Baptist Health.

Mariners celebra este año su 60º aniversario, una buena oportunidad para recordar a algunas de las personas que han servido como pilares del hospital de Tavernier. A través de los años, Carlisle hizo las rondas trabajando en varios departamentos luego de ser contratada en el 1987.


Wendlynn Carlisle

“Empecé en la cocina, y duré dos semanas allí”, Carlisle, que ahora tiene 58 años. “No era para mí, así que me pusieron en el cuadro telefónico durante un tiempo, y luego en consultas ambulatorias y admisiones”. Cuando la asignaron al departamento de emergencia, supo que era el lugar perfecto, “y allí estoy desde entonces”.

En los primeros tiempos, el hospital era muy diferente al lo que es hoy porque la comunidad era mucho más pequeña. Carlisle recuerda entre risas a un médico que venía manejando desde Miami para trabajar en un turno en la sala de emergencia antes de que el hospital formara parte de Baptist Health, y que traía su silla reclinable y su traje de baño para poder tomar el sol en el parqueo. “No estaban muy ocupados”, dice ella.

Muchas cosas han cambiado desde entonces.

Mariners fue inaugurado como Overseas Hospital por Nate Levin, M.D., un destacado cirujano de Miami que disfrutaba de los fines de semana en los Cayos y padre del cirujano plástico de Baptist Hospital, Joel Levin, M.D. El hospital aceptó a su primer paciente en mayo del 1962. A través de las décadas, cambió de propietario varias veces mientras luchaba financieramente para satisfacer las necesidades de la comunidad de los Cayos Altos. En el 1995, al hospital que para ese entonces se le había cambiado el nombre a Mariners y era de propiedad comunitaria, se integró a Baptist Health.

En ese momento, el edificio actual del hospital ni siquiera existía. Las instalaciones se inauguraron en febrero del 1999, triplicando los metros cuadrados del antiguo hospital. Fue la realización de un sueño para muchos residentes locales que habían luchado por mantener a Mariners.

“El antiguo hospital era un edificio muy pequeño. Podía sentarse en la sala de emergencia y hablar con alguien en el puesto de enfermería porque estaban a 40 pies de distancia, literalmente al final del pasillo”, recuerda Carlisle. El personal y los empleados fueron consultados sobre los planes de la nueva sede del hospital, aportando su experiencia. El personal de enfermería, por ejemplo, ayudó a diseñar la distribución de los pisos de pacientes.

Carlisle recuerda claramente la emoción durante la transición del antiguo edificio al nuevo hospital. “Entrar por primera vez después de la construcción fue realmente algo grande”, dice ella. “Tuvieron una gran inauguración y todo el mundo estaba impresionado. Era tan brilloso y nuevo, y había tanto espacio”.

La asociación con Baptist Health ha permitido que el hospital se amplíe e incluya ortopedia, tratamiento del cáncer, neurología, equipos avanzados de diagnóstico por imagen, una mejor atención de emergencia y mucho más, dice ella. También ha dado a Mariners recursos más amplios a los que recurrir en caso de necesidad. El hospital sigue evolucionando mientras se esfuerza por servir a los residentes y visitantes. “Estamos aquí para la comunidad, y la comunidad lo sabe”.

Sin embargo, algo que no ha cambiado a través de los años es el sentimiento familiar entre el personal, dice. Los empleados se apoyan mutuamente tanto dentro como fuera del trabajo. “Lo que más me gusta de mi trabajo es la gente con la que trabajo, porque todo el mundo está pendiente de todo el mundo”.

Navegar a través de la cumbre de la pandemia fue un reto porque el hospital vio a muchos enfermos graves. Pero el personal se unió, como siempre. Están acostumbrados a enfrentarse a los retos, como demostraron cuando volvieron al hospital después el huracán Irma y lo encontraron inundado. Todo el mundo se adaptó, cambiando de lugar donde fuera necesario para poder volver a atender a la comunidad lo antes posible.

“Teníamos al equipo de mantenimiento en la cocina, y la gente trabajaba en diferentes departamentos”, recuerda la Sra. Carlisle. “Es un grupo muy unido en este hospital. Trabajamos muy bien juntos”.

Carlisle se siente orgullosa de formar parte de Mariners Hospital en su 60º aniversario, y espera poder ayudarlo a alcanzar nuevos hitos en el futuro. Aunque el departamento de emergencia puede ser un lugar frenético, es gratificante ayudar a la gente, dice ella. La experiencia le ha enseñado a mantenerse firme incluso en los días más ocupados. Además, tiene plena confianza en sus compañeros de trabajo.

“He visto prácticamente de todo”, dice ella, “y sé que todo va a salir bien”.