Un defecto aórtico de por vida la llevó a Miami Cardiac & Vascular Institute

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Publicado

5 de septiembre de 2018


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“Tuve una cirugía de corazón abierto a los 7 años”, recuerda Carrie Lois, que ahora tiene 57 años y es madre de dos hijas.

Así comenzó la trayectoria médica de Carrie Lois, quien de niña fue diagnosticada con una coartación de la aorta, un defecto congénito en el cual parte de la aorta – la arteria más grande del cuerpo – es más estrecha de lo normal. A los 7 años, le corrigieron la condición luego de una intervención quirúrgica de 10 horas. Sin embargo, en sus 40, tuvieron que examinársela otra vez.

“Me di cuenta que tenía mucho dolor en las piernas y que mis pies estaban inflamados y sabía que eso no era algo normal”, recuerda Lois. “Así que fui a ver cuál era el problema”.

La búsqueda de una respuesta la llevó a consultar con Barry Katzen, M.D., fundador y ejecutivo médico principal de Miami Cardiac & Vascular Institute, hace 12 años.

El Dr. Katzen dice que a medida que se hacen avances en el Instituto con procedimientos mínimamente invasivos, mayor es la posibilidad poder evitar la cirugía de corazón abierto, como tuvo Lois de niña. Aunque la cirugía de su niñez fue exitosa en ese momento, la parte tratada de su arteria aórtica no creció adecuadamente a través de los años.

Para corregir este problema de por vida de Lois, el Dr. Katzen y su equipo le realizaron una angioplastia mínimamente invasiva durante la cual un tubo largo y delgado llamado un catéter con un pequeño balón en su punta es insertado a través de la arteria femoral en el muslo del paciente. La meta es poder abrir la arteria afectada e insertar un stent para así permitir que la sangre fluya normalmente.

“Le realizamos algunas evaluaciones fisiológicas que demostraron que su coartación, la cual había sido reparada, se había estrechado un poco y le estaba restringiendo el flujo sanguíneo a las piernas”, dijo el Dr. Katzen. “Pudimos utilizar un balón para insertarle un stent que mantiene la arteria abierta y permite un flujo de sangre óptimo para el resto de la circulación”.

Lois dice que se sintió muy contenta con el resultado del procedimiento.

Más y más adultos quienes han tenido los beneficios de la cirugía de corazón abierto, que ya había avanzado hace años, ahora están “viviendo más y se han convertido en adultos activos y saludables como Carrie”, dice el Dr. Katzen. Estos casos han creado una nueva categoría de pacientes – a quienes se les refiere como con “enfermedad cardiaca congénita adulta” – y eso se está tratando más y más frecuentemente en Miami Cardiac & Vascular Institute.

“Sabemos que a veces ocurren problemas como resultado de esas operaciones cardiacas congénitas que fueron realizadas cuando los pacientes eran niños, y ahora tenemos más soluciones para evitar el tener que repetir una cirugía de corazón abierto”, explica el Dr. Katzen. “Este es un campo que llamamos “enfermedad cardiaca congénita adulta”, y el problema de Carrie caía bajo la categoría de enfermedades las cuales tratamos”.

Lois dice que se sintió muy complacida con la calidad de atención que recibió por parte de todos en Miami Cardiac & Vascular Institute. “Debo mencionar que después de mi procedimiento con el Dr. Katzen, me sentí como una persona completamente distinta de inmediato”.

“Cuando entras por la puerta, todo el mundo es muy atento”, dijo Lois. “Inclusive cuando estoy esperando en el consultorio para ver al doctor, todos los pacientes que están allí para sus citas se ven muy energéticos y muy positivos porque saben que han sido tratados por el mejor y así me siento yo también cada vez que entro por esas puertas”.

 

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