Un “círculo vicioso”: La resistencia a la insulina y el aumento de peso

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Publicado

31 de August de 2022


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Los cambios en el cuerpo que la mayoría de las personas no notan, ya están en marcha mucho antes de que una persona sea diagnosticada con diabetes tipo 2. La resistencia a la insulina es el cambio más importante. Desafortunadamente, como no suele haber síntomas, las personas no sabrán que tienen resistencia a la insulina. Pero hay buenas noticias: Usted puede prevenirla o retrasarla si está en riesgo.

La resistencia a la insulina suele ir acompañada por un aumento de peso, pero una cosa no causa la otra, explica Pascual De Santis, M.D., endocrinólogo de Baptist Health South Florida.


Pascual De Santis, M.D., endocrinólogo de Baptist Health South Florida.

La insulina es una hormona producida por el páncreas que ayuda a que la glucosa de la sangre entre en las células de los músculos, la grasa y el hígado, donde se utiliza para obtener energía. La glucosa viene de los alimentos que usted ingiere. El hígado también puede producir glucosa en momentos de necesidad, como cuando se está en ayunas. Cuando los niveles de glucosa en la sangre, o azúcar en la sangre, aumentan después de comer, el páncreas libera insulina en la sangre. La insulina reduce entonces el nivel de glucosa en la sangre para mantenerlo en el rango normal.

La resistencia a la insulina se produce cuando las células no responden bien a la insulina y no pueden absorber fácilmente la glucosa de la sangre. Como resultado, el páncreas produce más insulina para ayudar a que la glucosa entre en las células.

“La causa de la resistencia a la insulina es una pregunta difícil de responder porque no se entiende muy bien”, dijo el Dr. De Santis. “Sabemos que es una interacción de una predisposición genética con factores ambientales o hábitos de vida (mala alimentación y falta de ejercicio) que permiten que la resistencia a la insulina o la predisposición genética prosperen. Y el factor modificable que se ha relacionado íntimamente con la resistencia a la insulina es la obesidad”.

La resistencia a la insulina no suele causar síntomas hasta que la persona desarrolla diabetes, dice el Dr. DeSantis, que recientemente habló extensamente sobre el tema en el podcast de TB Media Group.

“Por ejemplo, alguien que está aumentando de peso no puede decir: ‘Bueno, estoy aumentando de peso porque soy resistente a la insulina’. No. Está aumentando de peso en paralelo al desarrollo de la resistencia a la insulina”, explica él. “Ocurren juntos y es un círculo vicioso. Cuanto más peso se aumenta, más resistencia a la insulina se tiene. Y cuanta más resistencia a la insulina se tenga y más altos sean los niveles de insulina, más peso se aumentará”.

La prediabetes – un trastorno impulsado por la resistencia a la insulina que si no se controla, a menudo lleva a la diabetes tipo 2 – es tan común que los oficiales de salud pública estadounidenses intentan a menudo aumentar la conciencia sobre esta epidemia relativamente silenciosa.

En los Estados Unidos, se cree que más de uno de cada tres adultos vive con prediabetes, y más del 80% ni siquiera sabe que la tiene. La prediabetes puede aumentar el riesgo de que una persona desarrolle diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas e infartos cerebrales.

¿Cuánto tiempo suele tardar en desarrollarse la resistencia a la insulina?

“Eso dependería mucho de cada persona, de cada vida, de cada historia, de cada estilo de vida, de cada antecedente genético”, dice el Dr. De Santis. “Es una pregunta difícil de responder. Pero es algo que suele ocurrir a lo largo de muchos años”.

¿Cómo se puede saber si se es resistente a la insulina? No hay una sola prueba que diagnostique esta condición. Pero hacerse los análisis de sangre rutinarios con su médico de cabecera es crucial en el proceso de llegar a un diagnóstico. Si tiene niveles altos de azúcar en la sangre, triglicéridos (un tipo de grasa en la sangre) elevados, colesterol LDL (“malo”) alto y colesterol HDL (“bueno”) bajo, su médico puede determinar que tiene resistencia a la insulina. Y si tiene sobrepeso u obesidad, el riesgo de resistencia a la insulina aumenta considerablemente.

“Así que, cuanto más usted aumente de peso, más resistente a la insulina se vuelve y, por lo tanto, más altos serán los niveles de insulina que va a tener, lo que va a promover una mayor deposición de grasa y así sucesivamente”, dijo el Dr. De Santis. “Con ese tipo de efecto de efecto multiplicados, va a ser mucho más difícil revertirlo cuanto más tarde se detecte”.