Un alarmante estudio del cerebro cuestiona la seguridad del football de tacleo para los niños

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Publicado

14 de mayo de 2018


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Un nuevo estudio ha encontrado que los niños que juegan fútbol de tacleo, mejor conocido como fútbol americano antes de los 12 años, pueden estar más susceptibles a los problemas de salud cognitivos relacionados con el cerebro, a largo plazo, como resultado de los repetidos impactos en la cabeza – inclusive aquéllos que no lleguen a ser contusiones.

El estudio marca el resultado de la última investigación que está causando inquietud entre los padres de niños y niñas que juegan deportes de contacto antes de llegar a la edad de escuela secundaria, especialmente los que practican el fútbol americano.

Debido a que sus cerebros no están completamente desarrollados, los estudiantes atletas de escuela secundaria e intermedia,  y especialmente los niños más jóvenes que juegan en las ligas de fútbol infantiles,  son más susceptibles a las contusiones – o a los efectos a largo plazo de los impactos repetitivos en la cabeza que pueden no dar  señales de una contusión cerebral, según Richard Hamilton, Ph.D., director clínico de Brain Injury and Concussion Rehabilitation Programs  en Baptist Hospital.

“Este estudio ha creado una reacción bastante alarmante entre las personas que trabajan en el campo de la salud debido a sus posibles implicaciones”, dijo el Sr. Hamilton. “Hay que tomar en consideración lo que llamamos el ‘sesgo de selección’, lo cual se refiere a las condiciones cerebrales preexistentes que examinan estos neuropatólogos. Estas personas a menudo son referidas a ellos porque han tenido problemas cognitivos y otros problemas relacionados con el cerebro antes de su muerte. Tomando eso en consideración, es algo que aún es alarmante”.

Los resultados de la investigación, que fueron publicados en la revista médica Annals of Neurology, encontraron que los que jugaban fútbol americano  antes de los 12 años tenían, en promedio, problemas cognitivos que se desarrollaron 13.39 años más temprano y problemas del comportamiento y del humor  13.28 años antes que las personas que comenzaron a jugar a la edad de 12 años o más tarde. Además, el comienzo de los problemas cognitivos ocurrió 2.4 años más temprano, y los problemas del comportamiento y del humor 2.5 años más temprano por cada año antes de los 12 años que los participantes más jóvenes comenzaran a jugar fútbol de tacleo.

Los investigadores del VA Boston Healthcare System y la Facultad de Medicina de Boston University encabezaron este último estudio. Los mismos investigadores anteriormente publicaron sus hallazgos acerca del vínculo entre jugar fútbol americano a una edad temprana y su relación con la debilitante enfermedad cerebral conocida como encefalopatía traumática crónica (ETC). La mayoría de los científicos creen que la ETC es el resultado de golpes repetidos o subcontusivos a la cabeza.

En el 2016, los hallazgos de ETC por los neuropatólogos en los cerebros de los difuntos ex jugadores de la NFL, resultaron en una resolución de $1 billón de dólares por contusiones, entre la liga y miles de antiguos jugadores.

Cada vez que la cabeza recibe un golpe, el cerebro se sacude dentro del cráneo. Una contusión puede ser causada por un solo golpe a la cabeza o al cuerpo, por una caída o por otra lesión que sacuda el cerebro dentro del cráneo. La lesión usualmente altera el funcionamiento del cerebro por un período de tiempo relativamente corto en la mayoría de los casos. Una persona no tiene que desmayarse o perder el conocimiento para tener una contusión. Algunas personas sufren síntomas más esperados como un desmayo después del impacto o la pérdida a corto plazo de la memoria.

El Sr. Hamilton enfatiza que la NFL ha reconocido “una relación entre los golpes repetidos a la cabeza y la ETC, y todos están de acuerdo con eso”. Él sirvió como testigo experto en el proceso de resolución que tomó lugar entre los ex jugadores de la NFL y la liga.

“Los niños menores de 14 años no deben jugar fútbol americano  porque sus cerebros aún están madurando”, dice él. “Sabemos que los niños más pequeños tienen contusiones más fácilmente y toman más tiempo en recuperarse. ¿Y quién en realidad sabe el efecto a largo plazo de una contusión en un cerebro que no ha terminado de desarrollarse?”

“Las ligas de fútbol americano para muchachos antes de entrar a la escuela secundaria  usualmente ofrecen equipos de baja calidad, incluyendo cascos que no se ajustan bien”, dice el Sr. Hamilton. Y estas ligas usualmente están encabezadas por entrenadores que no han sido bien entrenados, y a veces hasta padres que hacen de entrenadores, que no están calificados para detectar una posible contusión en estos jóvenes jugadores, añade él.

Desde el 2015, a todos los atletas en la Florida se les requiere completar cursos sobre las contusiones, ofrecidos por la National Federation of State High School Associations, antes de ser elegibles para jugar. El Sr. Hamilton dice que, incluso a nivel de  escuela secundaria, los saques de salida y de un punt deben ser eliminados debido a que estas jugadas a menudo resultan en los tacleos más duros.

“Basado en lo que yo conozco acerca de las contusiones, no dejaría a mis hijos jugar fútbol americano  antes de los 14 años”, dice el Sr. Hamilton. “Urjo a los padres con niños menores de 14 años que los dejen jugar flag football (fútbol con bandera o de toque) y que eviten el fútbol de tacleo por completo. Es demasiado peligroso y no estamos seguros acerca de sus efectos a largo plazo”.

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