Ultrahigiénicos: ¿Es benefi cioso ser demasiado limpios?

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Publicado

2 de abril de 2018


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Su hijo está jugando otra vez con tierra o explorando una sustancia desconocida que recogió quién sabe dónde. Usted se asusta y corre a lavarle las manos de inmediato.

¿Baba de perro? ¡Guácala! ¿Juguetes sucios? ¡Es hora de sacar las toallitas antibacterianas! Y la regla de los tres segundos, la cual indica que los niños pueden comer algún alimento que haya caído al piso si se recoge rápidamente, es inaceptable para usted.

Pero espere. Si usted se esmera demasiado en mantener a sus hijos limpios y evitar situaciones antihigiénicas, es posible que
esté cometiendo un error. Cada vez hay más evidencia de que en muchos casos en vez de proteger a los bebés y a los niños de las enfermedades, un entorno esterilizado y con un control estricto hace que los niños sean propensos a alergias de por vida y a otras afecciones del sistema inmunitario.

El sistema inmunitario de los niños se desarrolla mediante la exposición a los microorganismos, entre ellos, las bacterias, los virus, las algas y los hongos, además de una nutrición saludable, mucho descanso y las vacunas de rigor. Se cree que un sistema inmunitario fuerte hace que el niño sea menos propenso a contraer alergias y tenga más capacidad para combatir los
gérmenes que pueden causar enfermedades.

Así que si su bebé arroja el chupete al suelo, le sugerimos que lo piense dos veces antes de correr a desinfectarlo o cambiarlo por otro. De hecho, quizás sea mejor que lo limpie

en su propia boca y luego se lo dé a su bebé. Sí, muchos padres lo hacen, y sus hijos tienen una menor incidencia de alergias y una salud más sólida, según un estudio publicado por American Academy of Pediatrics.

Si le da miedo exponer a su bebé a la tierra o a ciertos alimentos, sepa que no está solo. Muchos expertos en
medicina creen que la tendencia que hay en esta nación hacia la ultrahigiene y el temor a los gérmenes son, en parte,
responsables no solo de un aumento en la resistencia a los antibióticos, sino también de un incremento en la incidencia de
alergias. En el campo de la medicina incluso hay un nombre para esta teoría, se llama “hipótesis de la higiene”.

En el transcurso de los últimos 20 años, las alergias a los alimentos han aumentado alrededor de un 50% en los niños,
según Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. Eso signifi ca que uno de cada ocho niños
tiene al menos una alergia alimentaria.

“Lo que ha sucedido es que el sistema inmunitario, que solía estar ocupado combatiendo bacterias, parásitos y otros
problemas de salud, ahora está ocioso porque hemos eliminado muchos de los gérmenes de la vida cotidiana”, dijo la Dra. Viviana Sirven, alergóloga e inmunóloga pediátrica, que forma parte de Baptist Health Quality Network. “Entonces, como el sistema inmunitario no tiene mucho qué hacer, cuando aparece algo nuevo en el cuerpo, reacciona de manera desmedida”.
Ese “algo nuevo” puede ser un alimento, un medicamento, látex, caspa de animales o casi cualquier cosa que exista en un
entorno al aire libre.

¿Aún no se convence? Examinemos las investigaciones. Un estudio internacional demostró que las personas que crecen
en granjas sufren menos alergias, asma y fi ebre del heno. Los adultos que tuvieron mascotas cuando eran niños son menos
propensos a las hipersensibilidades. Otro estudio demostró que cuantos más maníes y nueces coman las mujeres durante el
embarazo, menor será el riesgo de que los niños desarrollen alergias a las nueces. En decir, la exposición a diferentes
sustancias, gérmenes y alérgenos potenciales desarrolla la resistencia.

Si usted tiembla cada vez que ve que sus hijos se ensucian, trate de relajarse. Esté más dispuesto a dejar que los niños se
ensucien, jueguen con animales y exploren el entorno al aire libre sin gel antibacteriano. La Dra. Melissa Franco, osteópata y médica de medicina primaria de Baptist Health Medical Group, sugiere actuar con sentido común. “Yo creo en lavarse las
manos para frenar la diseminación de los gérmenes, pero no es necesario esterilizar en exceso”, expresó. “Si se cae un trozo de comida al piso en la casa, probablemente está bien que su niño se lo coma”.

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