- Resource | Baptist Health South Florida - https://baptisthealth.net/baptist-health-news/es/ -

¿Tiene usted un trastorno del sueño? Entérese ahora.

El Horario de Verano terminó el domingo y todos pudimos dormir una hora de más. Pero esos 60 minutos adicionales no le serán beneficiosos si usted regularmente no duerme lo suficiente debido el estrés, las preocupaciones, alguna enfermedad o cualquier otro factor ambiental.

Cuando una falta de sueño seguido ocurre regularmente e interfiere con su vida diaria, esto puede ser una indicación de que usted tiene un trastorno del sueño. De hecho, más de un 75 por ciento de los estadounidenses entre las edades de 20 a 59 años han reportado tener dificultades para dormir bastante a menudo, según los expertos.

Hágase las siguientes preguntas para evaluar la calidad de su sueño:

Si usted contestó “sí” a dos o más de estas preguntas, usted puede tener un trastorno del sueño que no debe ser ignorado. “La falta de sueño crónica puede impactar negativamente su energía, su estado de ánimo, su concentración y su salud en general”, dijo Jeremy Tabak, M.D., [1] director médico del Baptist Sleep Center at Galloway [2] y el Sleep Diagnostic Center at Baptist Hospital [3]. “Cuando se deja sin tratamiento, un trastorno del sueño puede aumentar el riesgo de una persona para sufrir un ataque cardiaco, un derrame cerebral, presión alta, insuficiencia cardiaca, aumento de peso, deterioro cognitivo y dormirse mientras maneja”.

El insomnio – la incapacidad para quedarse dormido o permanecer dormido – es el trastorno del sueño más común. El insomnio puede ser causado por los trastornos de salud, la ansiedad, la depresión, los medicamentos, el alcohol o algún evento traumático. El primer paso para tratar el insomnio es a menudo cambiar los hábitos de estilo de vida y la higiene del sueño. Además de dormir entre 7 y 8 horas cada noche, el Dr. Tabak también recomienda incorporar estos hábitos saludables

“El insomnio puede ser difícil de tratar porque la causa a menudo tiene múltiples factores y los hábitos de la persona prolongan el trastorno:, explicó el Dr. Tabak. “La terapia cognitiva del comportamiento por un psicólogo del sueño también puede ayudar a la gente a cambiar sus rutinas de sueño”.

El apnea del sueño y las opciones de tratamiento

Para diagnosticar los trastornos tales como el apnea obstructiva del sueño, la parasomnia y la narcolepsia, se receta comúnmente un estudio del sueño. Los 18 millones de estadounidenses con apnea obstructiva del sueño paran y comienzan a respirar muchas veces mientras duermen, causando ronquidos pesados, dolores de cabeza matutinos, dolor de garganta y somnolencia durante el día.

“Más de un 80 por ciento de las personas con apnea del sueño sufren de sobrepeso, por eso bajar de peso es usualmente el primer paso en el proceso de tratamiento”, dijo el Dr. Tabak.

La presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP por sus siglas en inglés), la cual mantiene abiertas las vías respiratorias, es el tratamiento más común para la apnea del sueño. El Dr. Tabak dice que la cirugía para remover las obstrucciones es también una opción para algunas personas, y aquellos con apnea del sueño leve a moderada pueden obtener alivio a través del uso de un dispositivo dental ajustable.

Un pequeño porcentaje de personas con apnea del sueño moderada a severa, que no pueden usar la máquina del CPAP pueden ser candidatos para un neuroestimulador que se implanta. Este dispositivo pequeño implantado en el área del pecho, estimula la lengua en la parte de atrás de la garganta durante el sueño para despejar el bloqueo causado por la lengua. Este procedimiento fue aprobado por la FDA [4] en el 2014 y se realiza por un otorrinolaringólogo especializado en South Miami Hospital [5].

Es importante hacer del sueño una prioridad y recibir el tratamiento apropiado si algún trastorno del sueño le está impidiendo tener un sueño saludable y regular, dice el Dr. Tabak. “Los estudios nos demuestran que el sueño es un proceso activo del cerebro y que es necesario para la función saludable del cerebro”, añadió él. “Mientras dormimos, nuestro cerebro descansa y se restablece para así poder procesar y almacenar la información y las memorias del día”.