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Soluciones para el manejo del dolor: Más opciones para ayudar a los que sufren de dolor crónico a depender menos de los medicamentos

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU. (CDC), al menos un 20 por ciento de los adultos estadounidenses padecen de dolor crónico, que suele limitar las actividades de ocio o de trabajo.

Esta cifra representa unos 50 millones de personas con dolor crónico, y alrededor del 8 por ciento de los adultos padecen “dolor crónico de alto impacto”, que puede afectar significativamente a la calidad de vida de una persona. En septiembre se celebra el Mes de la Concienciación sobre el Dolor, una observación que ayuda a crear conciencia acerca de la amplia gama de tratamientos disponibles para ayudar a los que sufren dolor crónico a llevar una vida normal.


Moisés Lustgarten, M.D., director de manejo del dolor en Miami Neuroscience Institute.

Hay muchas causas de dolor crónico que requieren un análisis exhaustivo por parte de un médico de atención primaria y de especialistas en el tratamiento del dolor, como los de Miami Neuroscience Institute [1] y Marcus Neuroscience Institute [2], ambos parte de Baptist Health. Las enfermedades pueden ser la causa subyacente del dolor crónico, como la artritis reumatoide, la osteoartritis y la fibromialgia. El dolor persistente también puede deberse a problemas de salud graves como el cáncer, la esclerosis múltiple, las úlceras de estómago e incluso la enfermedad de la vesícula.

Los tipos de dolor crónico

El dolor de espalda crónico es una de las condiciones más comunes que requieren algún tipo de tratamiento, afirma Moisés Lustgarten, M.D. [3], director de manejo del dolor en Miami Neuroscience Institute [1].

“Pero hay muchas otras condiciones que requieren tratamiento para el control del dolor”, explica el Dr. Lustgarten. “Algunos ejemplos son el dolor agudo de cuello y espalda baja, la crisis drepanocítica, el dolor abdominal agudo (pancreatitis), el dolor por cáncer y el dolor que ocurre luego de un trauma o una lesión”.

Seif M. Elbualy, M.D., [4] director de manejo intervencionista del dolor en Marcus Neuroscience Institute [2], dice que el dolor crónico de la espalda baja es una de las dolencias más comunes en todo el país. 


Seif M. Elbualy, M.D., director de manejo intervencionista del dolor en Marcus Neuroscience Institute.

“Es una de las causas principales de pérdida de días de trabajo”, dijo el Dr. Elbualy. “También tratamos a muchas personas con dolor de cuello crónico. Ciertamente, muchas personas tienen también dolor de tipo ciático o radicular. El dolor radicular se produce cuando el dolor se irradia desde una raíz nerviosa inflamada o comprimida. Por ejemplo, un dolor de espalda y cadera que se siente en las piernas”.

El impacto de la pandemia

La pandemia de la COVID-19 ha provocado un aumento de dolor crónico a causa de la pandemia, ya que algunos pacientes han pospuesto las cirugías o las visitas a sus médicos.

“Hay múltiples motivos para este aumento del dolor crónico, como la falta de atención médica, el aumento en la tasa de obesidad y el estilo de vida sedentario, la falta de actividades al aire libre y el cierre de los gimnasios”, dijo el Dr. Lustgarten. “Existe una correlación significativa entre la obesidad, la vida sedentaria, la falta de actividades al aire libre y el dolor crónico”.

El Dr. Elbualy añade que existe motivo para sentirnos optimistas a medida que la vacunación contra la COVID-19 se amplía más.

“Al principio había mucha gente reacia a buscar atención médica”, dice el Dr. Elbualy. “Pero a medida que las vacunas se han ido generalizando, hemos tenido un reencuentro con estos pacientes.  Esencialmente, todo lo que hacemos es ambulatorio, así que eso alivia el miedo a ir a un hospital.

Ideas erróneas

¿Cuáles son las principales ideas erróneas de los pacientes sobre el tratamiento del dolor?

“Hay muchas: Que el dolor será permanente, que no hay opciones adecuadas para tratar el dolor, que todas las condiciones requieren medicamentos, que todos los medicamentos utilizados son adictivos”, dice el Dr. Lustgarten.

El Dr. Elbualy añade que muchos pacientes creen que “el tratamiento del dolor es igual a los narcóticos”, o a los medicamentos opiáceos. “En la mayoría de los casos, no consideramos esa vía”, dijo él.

Opciones de tratamiento

Además del problema del dolor crónico está la epidemia de opiáceos que desde hace años recorre el país y que ha sometido a muchos analgésicos recetados a un intenso escrutinio y restricciones. Como resultado, cada vez más médicos están remitiendo a los pacientes a los programas de fisioterapia y a otros tratamientos alternativos para el control del dolor.

“Ofrecemos múltiples opciones, como el uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, relajantes musculares, fisioterapia, bloqueos nerviosos, dispositivos implantables y opioides, si son absolutamente necesarios”, explica el Dr. Lustgarten.

El mejor enfoque es evitar o reducir los medicamentos, ya sean recetados o los que se venden sin receta, según los especialistas de tratamiento del dolor

“Tratamos de enfocarnos en las opciones de intervención en lugar de añadir más medicamentos al régimen de las personas”, dice el Dr. Elbualy. “Ciertamente, hay un papel para la atención conservadora, incluyendo los NSAIDs (medicamentos antiinflamatorios no esteroideos) y las modalidades de terapia física”.