Recién diagnosticada con cáncer: Opciones de tratamiento para los cánceres ginecológicos

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Publicado

6 de October de 2021


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Cada cinco minutos, a una mujer se le diagnostica un cáncer ginecológico y más de 33,000 morirán de esta enfermedad este año, según la Foundation for Women’s Cancer. El objetivo del Mes de la Concienciación sobre el Cáncer Ginecológico, que se celebra en septiembre, es crear conciencia sobre los distintos tipos de cáncer ginecológico, que incluyen el cáncer del cuello de útero, de ovarios, de útero/endometrio, de vagina y de vulva. 

Tres expertos de Miami Cancer Institute organizaron un seminario virtual de salud comunitaria el 16 de septiembre para destacar las distintas opciones de tratamiento para dos de los cánceres ginecológicos más comunes: el de endometrio y el del cuello uterino. John Paul Díaz, M.D., jefe auxiliar de Oncología Ginecológica y director de Cirugía Mínimamente Invasiva, habló sobre las opciones quirúrgicas; Eleftheria Kalogera, M.D. oncóloga ginecológica, habló sobre las terapias sistémicas; y Jessika Contreras, M.D. , oncóloga radioterápica, presentó las opciones de radioterapia. 

El tratamiento quirúrgico

John Paul Diaz, M.D., jefe auxiliar de Oncología Ginecológica y director de Cirugía Mínimamente Invasiva, Miami Cancer Institute

Las opciones de tratamiento para el cáncer ginecológico dependen del tipo y de la etapa que se encuentre el cáncer, dice el Dr. Díaz. “La cirugía no siempre es la respuesta”, explica él. “Nuestro equipo de atención multidisciplinaria colabora para crear un plan de atención integral y personalizado para cada paciente”. 

Cuando la cirugía forma parte del protocolo de tratamiento de un paciente, los objetivos del procedimiento incluyen el establecimiento de un diagnóstico, la extirpación del órgano afectado, la estadificación del cáncer y la adaptación del tratamiento. 

Las cirugías más frecuentes para el cáncer de endometrio y de cuello uterino incluyen:

  • Histerectomía total, que implica la extirpación del útero y el cuello uterino; e
  • Histerectomía total salpingo-ooforectomía bilateral, que consiste en la extirpación del útero, el cuello uterino, ambas trompas de Falopio y ambos ovarios.

Miami Cancer Institute cuenta con uno de los mayores programas de cirugía ginecológica mínimamente invasiva de la región y ha sido designado como centro de excelencia en cirugía ginecológica mínimamente invasiva por la American Association of Gynecologic Laparoscopists. La cirugía asistida por robot, una forma tecnológicamente avanzada de cirugía mínimamente invasiva, se utiliza a menudo para tratar los cánceres ginecológicos.  

“La cirugía robótica utiliza sofisticados instrumentos robóticos que actúan como manos quirúrgicas”, explicó el Dr. Díaz. “La precisión de esta cirugía reduce el tiempo de recuperación de la paciente”. 

Con la cirugía mínimamente invasiva, las pacientes tienen incisiones pequeñas, experimentan menos dolor, necesitan un mínimo de analgésicos, regresan al trabajo y a las actividades más rápidamente y pueden iniciar la terapia adyuvante antes, explica el Dr. Díaz. El Instituto también ejecuta un programa de recuperación realzada después de la cirugía, que facilita la recuperación y permite a la mayoría de las pacientes volver a casa el mismo día de su procedimiento quirúrgico. 

Cuando un diagnóstico de cáncer ginecológico amenaza el sueño de una mujer de tener hijos, las técnicas mínimamente invasivas y de preservación de la fertilidad pueden mejorar los resultados obstétricos sin comprometer la seguridad oncológica. “Nuestro equipo trabaja de forma conjunta para coordinar la atención al cáncer y a la fertilidad de la paciente”, dijo el Dr. Díaz.  

Terapia sistémica

Eleftheria Kalogera, M.D., oncóloga ginecológica, Miami Cancer Institute

Las terapias sistémicas más utilizadas en el tratamiento del cáncer ginecológico son la quimioterapia y la terapia hormonal, dice la Dra. Kalogera. La quimioterapia elimina las células de crecimiento rápido, mientras que la terapia hormonal bloquea las hormonas que pueden estar provocando el crecimiento del cáncer. Otras terapias sistémicas para los cánceres ginecológicos son la inmunoterapia y las terapias dirigidas. 

“Las tres modalidades de tratamiento – cirugía, terapia sistémica y radioterapia – pueden llevarse a cabo en distintos momentos durante el curso del tratamiento de una paciente, dependiendo del tipo y la etapa del cáncer y del estado de salud, los objetivos y el plan de tratamiento de la paciente”, dijo la Dra. Kalogera. “El oncólogo ginecológico actúa como “quarterback” del equipo de tratamiento del cáncer, pero, realmente, la paciente es el miembro más importante del equipo”. 

Cuando la quimioterapia forma parte del protocolo de tratamiento de la paciente, puede utilizarse:

  • Después de otros tratamientos, para eliminar las células cancerosas (adyuvante);
  • Para preparar otros tratamientos (neoadyuvante);
  • Para tratar el cáncer sin otros tratamientos;
  • Para evitar que el cáncer reaparezca (mantenimiento); y
  • Para aliviar los signos y síntomas del cáncer (paliativo).

La quimioterapia suele administrarse por vía intravenosa en una unidad de infusión de quimioterapia para pacientes ambulatoria y también puede administrarse en un entorno de hospitalización por ocasión. Algunos fármacos quimioterapéuticos pueden tomarse por vía oral en forma de píldoras o administrarse directamente dentro de la cavidad abdominal. La terapia hormonal se administra por vía oral, local o inyectada. 

Los pacientes que se están sometiendo a la quimioterapia pueden experimentar náuseas, vómitos, pérdida de apetito, fatiga, diarrea/estreñimiento, pérdida de cabello, mayor riesgo de infección y hematomas/sangrado. La Dra. Kalogera afirma que la mayoría de estos síntomas pueden prevenirse o tratarse por completo y que se alivian después de finalizar el tratamiento.  

La radioterapia 

Jessika Contreras, M.D., oncóloga radioterápica, Miami Cancer Institute

La radioterapia utiliza rayos de energía intensa, como los rayos X o los protones, para destruir las células cancerosas. La radiación puede administrarse mediante la radioterapia externa o la radioterapia interna, denominada braquiterapia. En algunos casos, el plan de tratamiento de un paciente puede incluir ambas formas de radioterapia, dice la Dra. Contreras.   

Para el tratamiento del cáncer de endometrio y del cuello uterino, la radioterapia externa se administra a menudo en forma de radioterapia de intensidad modulada. Esta técnica de gran precisión administra una dosis de radiación según la forma tridimensional del tumor, evitando la exposición a la radiación de los tejidos normales que le rodean.

La braquiterapia consiste en colocar una fuente de radiación dentro o cerca del cáncer mediante un aplicador. El equipo Miami Cancer Institute utiliza imágenes avanzadas, como la resonancia magnética (MRI), antes y durante el tratamiento de braquiterapia para enfocarse con precisión en el tumor. 

“La braquiterapia guiada por imagen permite administrar la radiación directamente en la zona del tumor o de la enfermedad sin afectar a los tejidos y órganos circundantes”, explica la Dra. Contreras.  “En comparación con la radioterapia externa por sí sola, se ha demostrado que la adición de la braquiterapia para tratar el cáncer del cuello uterino reduce la recurrencia local y mejora la supervivencia global”.

Las pacientes con cáncer ginecológico que buscan tratamiento en Miami Cancer Institute se benefician de la atención colaborativa de un equipo integrado de especialistas, explica la Dra. Contreras. “Es sumamente importante que las pacientes elijan especialistas que tengan experiencia en el tratamiento de su tipo específico de cáncer”.  

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