Preguntas al psiquiatra: ¿Se está engañando usted acerca del alcohol?

Move Down to Article

Compartir


Escrito por


Publicado

9 de April de 2021


Artículos Relacionados    


This post is available in: Inglés

“Estamos viviendo en tiempos bastante estresantes”, dice Rachel V.F. Rohaidy, M.D.,  psiquiatra certificada por la junta con Baptist Health Primary Care. “Hablar acerca del alcohol es muy importante porque de manera cultural y social, el alcohol siempre es parte de nuestras vidas”.

Rohaidy
Rachel V. F. Rohaidy, M.D., psiquiatra con Baptist Health Primary Care

A medida que los jóvenes estudiantes se van de sus casas por primera vez para asistir a la universidad, es fácil que aprendan conductas inadaptadas. La Dra. Rohaidy dice que beber alcohol se ha convertido casi en una parte normal de muchos entornos universitarios y que consumir cantidades peligrosas de alcohol puede arraigarse en la cultura universitaria. “Luego, a medida que maduramos en la adultez, nos damos cuenta que beber alcohol también es una parte regular de la vida adulta y que el consumo de alcohol es la norma en celebraciones, “happy hours” con colegas después del trabajo, partidos de deportes e incluso durante las cenas familiares”.

El consumo del alcohol es parte de nuestro proceso de socialización, según la Dra. Rohaidy. “Es donde aprendemos que el alcohol nos permite hacer cosas que no haríamos normalmente”. Por ejemplo, ella señala, “Algunas personas encuentran más fácil hablar con alguien a quien se sienten atraídos cuando están fortificados con alcohol”.

También hay ejemplos menos obvios de cómo estamos socializados para promover el consumo del alcohol, según la Dra. Rohaidy. “Cuando yo primero me convertí en madre, asistía a los grupos de apoyo para mamás donde hablábamos del estrés de ser una nueva madre, Y siempre traíamos nuestro propio vino”, recuerda ella entre risas.

Cómo bebemos – la progresión de la bebida

El vino es un lubricante social que nos relaja, dice la Dra. Rohaidy. “Nos tomamos esa primera copa y luego nos tomamos la segunda copa y las cosas comienzan a cambiar”. A medida que aumenta el nivel de alcohol en nuestra sangre, ella dice que nos sentimos menos estresados. “Comenzamos a soltarnos y todo nos parece más gracioso”.

Mientras más alcohol bebemos, comenzamos a arrastrar las palabras y a tropezarnos, a medida que el alcohol comienza a afectar nuestras habilidades motoras. “Luego pasamos a las fases oscuras del alcohol cuando no recordamos lo que hicimos ni la pelea que tuvimos”, dice la Dra. Rohaidy. “Y luego todo pasa y se nos olvida”.

Los cambios neurológicos ocurren cuando tomamos demasiado. “La neurotoxicidad comienza a ocurrir cuando usted experimenta alegría y euforia y se está cayendo y está arrastrando las palabras”.

Ella advierte que el alcohol es extremadamente tóxico y que, con el tiempo, uno puede comenzar a ver cómo afecta a cada una de las células y los sistemas orgánicos del cuerpo.

¿Cuánto es demasiado?

El Departamento de Agricultura de los EE.UU. define el consumo excesivo de alcohol en los hombres como cinco o más tragos a la vez o 15 o más tragos en el transcurso de una semana. Para las mujeres y los adultos mayores de 65 años, es definido como “cuatro o más tragos en una sola ocasión u ocho tragos en el transcurso de una semana”.

El contenido de alcohol varía según el tipo de bebida alcohólica que usted beba. Según el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism, un trago estándar contiene alrededor de 14 gramos (0.6 onzas) de alcohol puro.

  • 12 onzas de cerveza, o una botella a 5% ABV (alcohol por volumen)
  • 5 onzas de vino a 12% ABV
  • 1.5 onzas de licor fuerte (ginebra, ron, tequila, vodka o whiskey) a 40% ABV u 80 grados prueba

Aunque el American College of Cardiology recomienda una copa de vino diaria para las mujeres y dos copas de vino diarias para los hombres para mantener un corazón saludable, la Dra. Rohaidy dice que ella no piensa que eso sea necesariamente un buen consejo.

En términos de los efectos en el cuerpo y en la mente, “Beber alcohol diariamente puede asemejarse más con los niveles de consumo de alcohol crónico”, dice la Dra. Rohaidy. Ella insta a las personas a que estén más al tanto de lo que ocurre cuando beben alcohol y de lo que están poniendo en sus cuerpos. “El alcohol en realidad no es una bebida saludable”, dice ella con una sonrisa. “Lo que estamos introduciendo en nuestros cuerpos para aliviar la tensión nos está haciendo más daño que bien”.

La Dr. Rohaidy cita una larga lista de efectos secundarios y cambios psicológicos que pueden resultar del consumo excesivo del alcohol. Esos incluyen:

  • Niveles más altos de toxicidad en la sangre;
  • Un aumento en la presión sanguínea; problemas de circulación hacia y desde el corazón;
  • Altos niveles de colesterol, los cuales cambian las células del hígado y del páncreas;
  • Cambios en la forma que su cuerpo procesa el azúcar, lo cual puede conducir a diabetes y obesidad;
  • Una reducción en la habilidad de su sistema inmunológico para combatir virus como el COVID-19 y otras enfermedades;
  • Los glóbulos blancos se ponen más lentos y menos eficientes, permitiendo que las bacterias y otros virus entren en su cuerpo;
  • Problemas del sistema respiratorio inferior y superior, incluyendo neumonía;
  • Cambios en la producción de hueso; el cuerpo sana más lentamente porque las células están lentas;
  • Los sistemas reproductivos se debilitan y puede ocurrir disfunción eréctil entre los hombres con consumo excesivo de alcohol;
  • Tasas más altas de infertilidad, problemas con la menstruación y cambios en los niveles hormonales;
  • Un aumento en el riesgo para el cáncer de seno entre las mujeres que toman vino;
  • Un aumento en el riesgo del cáncer yugular, de la boca y de la garganta entre los hombres;
  • Trastornos de la circulación, incluyendo problemas del corazón, arritmias, infarto del miocardio (ataque cardiaco). También afecta las células del músculo cardiaco, lo cual puede causar presión alta e infartos cerebrales;
  • Trastornos del sistema digestivo; deficiencia de vitaminas, enfermedad de las encías; gastritis, reflujo ácido.

En un programa reciente de Baptist Resource Live titulado “Alcohol: How Much is Too Much?” un panel de expertos médicos habló de la gama de efectos fisiológicos y psicológicos del consumo excesivo del alcohol.

Los factores de riesgo para el trastorno del consumo de alcohol

La Dra. Rohaidy dice que existe un componente genético para los trastornos de consumo de alcohol y que los hijos están en más alto riesgo para estos si tienen un padre o abuelo con el trastorno. “En realidad no podemos cambiar la genética, pero sí podemos cambiar cómo enfrentamos el estrés”, añade ella.

El trauma, las enfermedades psiquiátricas y los trastornos de ansiedad también pueden contribuir al trastorno del consumo de alcohol, según la Dra. Rohaidy, así como también los síntomas neurológicos y psiquiátricos para las personas afectadas por la COVID-19.

Ella les recuerda a los pacientes que el cuerpo funciona como una entidad completa. “Todo lo que afecta al cerebro, afecta al cuerpo – no son entidades separadas”, dice ella. “Cada sistema del cuerpo se ve afectado negativamente por el consumo excesivo del alcohol”, dice la Dra. Rohaidy. “Y yo no estoy hablando de un solo momento; estoy hablando de beber de manera crónica, todos los días”.

Mire al consumo de alcohol de manera distinta

Para ayudar a mitigar y a controlar alguna de la ansiedad, la depresión o los sentimientos de tristeza que usted puede estar experimentando actualmente, y así reducir su necesidad de beber alcohol, la Dra. Rohaidy sugiere lo siguiente:

  • Únase a un grupo o forme un grupo de amistades. “Reúnanse, cocinen, horneen, hagan algo que el grupo disfrute que no incluya el alcohol”, aconseja la Dra. Rohaidy.
  • Dígale a los demás que usted no tiene ganas de beber alcohol en este momento. “La gente es bastante comprensiva”, dice ella.
  • Tómese el tiempo para meditar o para salir a caminar por 10 minutos.

No es fácil. Busque ayuda.

La Dr. Rohaidy reconoce que la gente está enfrentando muchos efectos duraderos por causa de la pandemia – aislamiento, estrés, problemas en el trabajo y problemas en el hogar. “Muchas personas están luchando”, dice ella.

“Hablar de lo estresados que estamos es generalmente un tabú”, dice ella. “Sin embargo, si usted está enfrentando momentos difíciles, considere acudir a un profesional médico, un médico de atención primaria o un terapeuta. Hable de lo que le está molestando”.

Hoy en día, las plataformas de salud como Baptist Health Care on Demand han hecho más fácil que nunca conectarse con personas que pueden ayudarle, señala la Dra. Rohaidy. “Gracias al Zoom y a otras plataformas, la gente ha podido buscar ayuda durante la pandemia”.

Tags: , , ,