Preguntas al psiquiatra: ¿Cuándo se convierten en trastornos los hábitos alimenticios?

Move Down to Article

Compartir


Escrito por


Publicado

30 de June de 2021


Artículos Relacionados    


This post is available in: Inglés

La relación de las personas con la comida puede ser complicada. Tanto de lo que comemos – y cómo comemos – está vinculado con nuestras emociones, según los expertos, y centrado en hábitos profundamente arraigados que han sido establecidos durante toda una vida. A veces, sin embargo, los hábitos alimenticios pueden convertirse en trastornos. Cuando su relación con la comida comienza a afectar su vida diaria o su salud, entonces es hora de buscar ayuda.

Rohaidy
Rachel V. F. Rohaidy, M.D., psiquiatra con Baptist Health Primary Care

“Los trastornos alimenticios son condiciones bastante complejas que pueden variar entre cosas muy tratables y condiciones agudas, crónicas y que incluso pueden causar la muerte”, afirmó Rachel V.F. Rohaidy, M.D., psiquiatra con Baptist Health Primary Care y directora de The Recovery Village at Baptist Health. Según la National Eating Disorder Association (NEDA), 20 millones de mujeres y 10 millones de hombres en los EE.UU. tienen trastornos alimenticios.

La Dr. Rohaidy, quien reconoce que no es experta en trastornos alimenticios pero que sí está certificada por la junta en psiquiatría de adicción, dice que muchos de sus pacientes tienen condiciones coexistentes como depresión, ansiedad y trauma además del trastorno alimenticio. “Estamos encontrando trastornos alimenticios que puede haberse originado debido a un trastorno de abuso de sustancias que condujo al trastorno alimenticio o viceversa”, dice ella. “Las condiciones están estrechamente alineadas”.

Cuando los comportamientos alimenticios se convierten en un trastorno

Cualquier comportamiento que interfiere con su vida diaria como resultado de la comida o del abuso de sustancias puede ser clasificado como un trastorno, dice la Dra. Rohaidy. Los trastornos alimenticios cubren un amplio espectro de comportamientos, según ella, y pueden incluir la restricción de la comida, atracones, purgas, vomitar, tomar laxantes y ejercitarse excesivamente.

Existen varias señales de alerta y síntomas que podrían indicar que una persona tiene un trastorno alimenticio, según la Dra. Rohaidy. Estos incluyen:

  • Seguir intentando mantenerse delgado a pesar de haber alcanzado el peso deseado
  • Obsesión con bajar de peso que causa que pierdan obligaciones como ir al trabajo y faltar a las reuniones
  • Un deseo persistente e intentos infructuosos de abandonar el comportamiento. Una persona con anorexia, por ejemplo, puede querer aumentar su consumo alimenticio, pero tiene demasiado miedo de efectuar el cambio
  • Intentos repetidos de recuperar el peso marcados por muchas recaídas. Este es un patrón que también es común en personas con trastornos de abuso de sustancias.
  • Un aumento en el tiempo, la energía y el dinero invertido pensando en “¿Cómo obtener esa comida o esa sustancia?” y un aumento en el tiempo de recuperación de sus efectos.

Para ser diagnosticado con un trastorno alimenticio o con un trastorno del uso de sustancias, la Dra. Rohaidy dice que una persona debe presentar con síntomas que aparezcan en el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Health Disorders, Fifth Edition (DSM-5), el cual ella llama “la biblia” para los profesionales de salud del comportamiento. “No todo el mundo que tiene un problema alimenticio termina con un trastorno alimenticio”, señala ella.

Los trastornos alimenticios a menudo son mal diagnosticados

La Dr. Rohaidy dice que los trastornos alimenticios a menudo pueden ser confundidos con otra cosa. “Algunas condiciones, tales como hipotiroidismo e hipertiroidismo, se parecen mucho a la depresión, la ansiedad o a los trastornos alimenticios”, dice ella. Su médico de atención primaria puede ver lo que está ocurriendo médicamente. Luego, una vez sepamos lo que está pasando, podemos arreglar las emociones vinculadas con esto”.

Los trastornos alimenticios y los trastornos del uso de sustancias no están relacionados con el sexo o con la edad, señala la Dra. Rohaidy, y pueden ocurrirle a cualquier persona. “Los adultos, los adolescentes y los niños no están exentos”, dice ella. “Las niñas adolescentes son especialmente vulnerables porque tienden a estar tan obsesionadas con su apariencia física y mucha de su autoestima está relacionada con el número de ‘likes’ o ‘me gusta’ que reciben en los medios sociales”.

Otros motivos para los trastornos alimenticios pueden ser que la persona es perfeccionista y obsesiva en su manera de pensar, sugiere la Dra. Rohaidy. “Incluso cuando han alcanzado su meta y se ven bien, pueden seguir haciendo ejercicio entre cinco y diez horas al día”, dice ella. “Se convierte en una obsesión que consume sus días. No pueden enfocarse en otros aspectos de la vida, sus metas personales, sus relaciones importantes o por supuesto, el descanso y el relajamiento”.

Los trastornos alimenticios pueden reconfigurar el cerebro

La Dr. Rohaidy dice que existen pruebas contundentes de que pueden ocurrir cambios en el cerebro en tiempo real que pueden hacer de los trastornos alimenticios y los trastornos del comportamiento una discapacidad crónica, al igual que la ansiedad y la depresión.

Cuando son vistos a través de la tomografía por emisión de positrones (PET scan), los cerebros de las personas con trastornos del uso de sustancias o alimenticios muestras cambios marcados en su respuesta a los estímulos en comparación con aquellas personas sin los trastornos, dice ella.

“Si usted muestra fotos de comida a una persona con un trastorno alimenticio o cocaína a alguien con un trastorno del uso de sustancias, y analiza un PET scan de su cerebro, se puede ver como se enciende el núcleo accumbens”. Eso, según la Dra. Rohaidy es la parte del cerebro responsable por el gozo, el placer y la gratificación y además gobierna nuestros estados emocionales y el comportamiento adictivo.

“El estímulo desencadena un aumento casi instantáneo en la dopamina y la serotonina, los mensajeros químicos que regulan el sueño, la memoria, el bienestar, el estado de ánimo y las emociones”, explica la Dra. Rohaidy. Es un poderoso refuerzo, según ella, y uno que puede dificultar el tratamiento de los trastornos del uso de sustancias y alimenticios, no sólo para los médicos, sino también para los profesionales de salud del comportamiento.

Tratando los trastornos con psiquiatría positiva

Hoy, los trastornos alimenticios están saliendo a relucir más, según la Dra. Rohaidy. Hay muchos más estudios acerca de cómo los trastornos alimenticios ocurren, dónde ocurren y cuándo ocurren”, dice ella. “Y hay mucha más educación acerca de la condición también”.

Tratar al paciente con modalidades distintas es importante, según la Dra. Rohaidy. “Como médico, creo en la psiquiatría positiva, la cual trata al paciente en su totalidad”, dice ella. “Yo los educo acerca de lo que está pasando en su cuerpo, les enseño cómo afrontar las cosas en formas más saludables, y les ayudo a enfocarse en mejorar sus relaciones con los demás”. La terapia de grupo es el estándar de oro para el tratamiento de los trastornos alimenticios y de abuso de sustancias, añade ella. “Ha comprobado ser muy sanadora porque como paciente, usted no está solo”.

Pueden requerirse muchos recursos médicos para identificar y tratar un trastorno alimenticio, según la Dra. Rohaidy, quien dice que muchos pacientes son referidos por sus médicos de atención primaria.

“Puede haber deficiencias vitamínicas, problemas gástricos y otros factores de riesgo como depresión, enfermedad cardiaca y diabetes, señala ella. “También puede haber un componente genético, antecedentes familiares o alguna condición médica sin diagnosticar”. Y a veces, según ella, ocurre una categoría de trastornos de ansiedad, como el trastorno obsesivo compulsivo (OCD).

“Por mi parte, yo insto a mis pacientes a que vean a sus médicos de atención primaria”, dice la Dra. Rohaidy. Una persona con un trastorno alimenticio también puede tener daños físicos reales en su cuerpo, advierte ella. “Pueden tener daños en el corazón, en los órganos y en el sistema gastrointestinal, así como también pérdida del cabello y huesos frágiles y uñas quebradizas”. La infertilidad también es un problema mayor para los pacientes con trastornos alimenticios, añade ella.

Se necesita un pueblo

“Si usted se fija en los trastornos de alimentación y en los del uso de sustancias, estos tienen patrones y ansiedades similares”, dice la Dra. Rohaidy. “A veces se necesita un pueblo para tratar adecuadamente a estos pacientes: atención primaria, psiquiatría, gastroenterología, terapia de grupo, además de trabajo en grupo e individual”.

Pero la ayuda está disponible si usted la necesita, según la Dra. Rohaidy. “El abuso de sustancias y los trastornos alimenticios no se discuten lo suficientemente, pero hay muchos recursos a su disposición”, dice ella. “Si usted piensa que necesita ayuda, le insto a que busque una consulta con un profesional de salud del comportamiento”.

Tags: , , , , , ,