Paciente cardiaco luego de procedimientos mínimamente invasivos: ‘¿Cómo agradecerle a alguien por salvarme la vida?’

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Publicado

7 de October de 2020


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Aún con atención regular, la enfermedad cardiaca puede complicarse y empeorar repentinamente. Ese fue el caso de David Horovitz, quien buscó atención en Miami Cardiac & Vascular Institute y descubrió que tenía un bloqueo casi total en la arteria de causa los ataques cardiacos mortales llamados “widow-maker” en inglés.

Luego de múltiples intervenciones que incluyeron una angioplastia por balón y stents coronarios, seguido por un procedimiento transcatéter mínimamente invasivo para reemplazar su válvula aórtica, el Sr. Horovitz, de 77 años, ahora se siente fuerte y mira con emoción hacia el futuro.

“¿Cómo agradecerle a alguien por salvarme la vida?”, pregunta al Sr. Horovitz. “No tengo palabras para describir la atención que recibí. Fue verdaderamente algo maravilloso”.

El Sr. Horovitz, que es diabético, dice que ya se encontraba bajo la atención de un cardiólogo para el tratamiento de condiciones que incluían una arritmia y problemas con su válvula mitral, la cual estaba permitiendo que la sangre fluyera en la dirección incorrecta dentro de su corazón. Él pensaba que esas condiciones estaban bajo control, pero se dio cuenta que se iba sintiendo más y más débil.

“Estaba tan mal que no podía caminar más de 20 pasos sin sentir que me faltaba el aire o tener que sentarme”, recuerda él. “Ni tan siquiera podía salir a botar la basura. No podía hacer nada”.

Y mientras que se sentía preocupado, no se había percatado de la seriedad de su situación.

El diagnóstico de los problemas

El Sr. Horovitz buscó la ayuda del cardiólogo intervencionista Phillip Erwin, M.D., PhD., quien fundó el programa de reemplazo de válvula aórtica transcatéter (TAVR por sus siglas en inglés) en South Miami Hospital.

Sus pruebas revelaron un problema en la válvula aórtica y un bloqueo severo en su arteria descendente anterior izquierda (LAD por sus siglas en inglés), la cual suple sangre a la parte delantera y más grande del corazón. Debido a que sirve a una porción tan grande del corazón, la arteria LAD es un lugar particularmente peligroso para tener un bloqueo – lo cual es el por qué los ataques cardiacos que se originan ahí han sido llamados “widow-makers” (creadores de viudas). Aunque no siempre son fatales, esos ataques cardiacos pueden causar mucho daño al músculo cardiaco si el flujo sanguíneo no es reestablecido rápidamente.

“Cuando me dijeron que estaba 98 o 99 por ciento ocluida, comprendí inmediatamente por qué no podía caminar ni respirar”, dijo el Sr. Horovitz, antiguo terapista respiratorio quien administra una práctica grande de medicina pulmonar. Él conoce bien la anatomía del corazón – y el peligro que enfrentaba. “Es la arteria principal del corazón. Si está ocluida o bloqueada, una persona puede estar en peligro inminente de un ataque cardiaco e incluso de la muerte”.

Un enfoque multifacético

Ayudar al Sr. Horowitz requirió un enfoque mínimamente invasivo de dos etapas que utilizó sus vasos sanguíneos como una súper carretera para alcanzar su área problemática sin tener que someterse al trauma de una cirugía de corazón abierto. “Él no era candidato para la cirugía porque su corazón estaba tan débil”, explica el Dr. Erwin, director de intervenciones coronarias complejas y estructurales de South Miami Hospital.

Durante el primer procedimiento, el Dr. Erwin utilizó un catéter para insertar temporáneamente la bomba cardiaca más pequeña del mundo, llamada Impella, dentro del ventrículo izquierdo del Sr. Horovitz, para mantener la sangre en movimiento mientras él trabajaba. “Es como un generador de reserva para el corazón”, explica él. “Hace alguno del trabajo del corazón para que mientras estamos arreglando los vasos sanguíneos bloqueados y reduciendo el flujo de sangre del corazón, que el cuerpo aún tenga algún apoyo”.

El Dr. Erwin luego ensartó un taladro en miniatura con punta de diamante llamado Rotoblader hacia el corazón del Sr. Horovitz, desde un vaso sanguíneo de la ingle. El taladro se utilizó para destruir el bloqueo endurecido en un procedimiento llamado aterectomía rotacional. “La placa que bloqueaba su arteria estaba tan calcificada que era como si tuviera cemento ahí dentro”, explica el Dr. Erwin. Una vez que el taladro destruyó el bloqueo, el Dr. Erwin realizó una angioplastia, expandiendo el balón dentro de la arteria para restablecer el flujo de sangre y luego colocando un stent para apoyar la apertura más grande. El Sr. Horovitz regresó a su casa el próximo día.

Alrededor de un mes más tarde, cuando su corazón estaba más fuerte, el Sr. Horovitz regresó a South Miami Hospital para un reemplazo de válvula aórtica transcatéter (TAVR) con el Dr. Erwin.

Durante este procedimiento mínimamente invasivo, una nueva válvula doblada se inserta a través de un catéter y se despliega en lugar de la antigua válvula enferma sin tener que abrir el pecho. Los especialistas de Miami Cardiac & Vascular Institute participaron en ensayos clínicos para esta técnica y fueron instrumentales en el desarrollo de esta tecnología. Originalmente designada como una intervención de último recurso para los pacientes más enfermos y más frágiles, el procedimiento fue aprobado por la FDA el año pasado para el uso más amplio, incluso entre los pacientes de bajo riesgo, debido a la ventaja potencial de evitar la cirugía de corazón abierto. TAVR es ofrecido en Baptist Hospital, Bethesda Hospital East y Boca Raton Regional Hospital, así como también en South Miami Hospital.

Una familia agradecida

El Sr. Horovitz, quien regresó a su casa el próximo día, dice que se sintió mejor incluso antes de salir del hospital. “No podía creerlo. Me levanté de la cama y con la ayuda de mi esposa y de la enfermera, pude caminar de nuevo”, dice él. Y él ha continuado por el camino de una mejor salud. “No voy a decir que puedo correr alrededor de mi cuadra, pero ahora sí puedo caminar alrededor de la cuadra cinco veces sin sentir que me falta el aire”.

El Sr. Horowitz le está agradecido al Instituto y a South Miami Hospital por la atención que recibió, sin embargo, se siente especialmente agradecido hacia el Dr. Erwin a quien describió como sumamente compasivo y muy capacitado. Cuando se percató que la esposa del Sr. Erwin, María Luz, estaba llorando mientras su esposo estaba siendo preparado para el procedimiento de TAVR, el Dr. Erwin la llevó a un lado para darle un abrazo. Él le prometió que iba a cuidar del Sr. Horovitz como si fuera su propio padre. “No tienen idea de lo que eso significó para mi esposa”, dice el Sr. Horowitz. “Ese es el tipo de persona que es el Dr. Erwin”.

El lugar correcto para el tratamiento

El Programa de Intervención Coronaria Compleja Percutánea fue establecido en Miami Cardiac & Vascular Institute para casos complicados como el del Sr. Horovitz. “Los médicos tienen un largo historial de implementar tecnología de vanguardia y procedimientos innovadores”, dijo el cardiólogo intervencionista Ramón Quesada, M.D., director médico de Programas Cardiacos Estructurales y Programas de Intervención Coronaria Percutánea Compleja en Miami Cardiac & Vascular Institute. El Dr. Quesada, que es pionero de los procedimientos híbridos para casos cardiacos complejos, ha estado al frente del diseño, desarrollo e implementación de nuevas técnicas.

Gracias a la participación del Instituto en los estudios clínicos, los pacientes ahora tienen acceso a la nueva tecnología, años antes de lo que lo hubieran tenido en otros hospitales regionales, dice él. “Nuestra participación en las investigaciones clínicas a través de los años tanto en la cardiología intervencionista como estructural, así como también en la cirugía cardiaca mínimamente invasiva, ha sentado la base para una mejor atención”.

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