Nuevo procedimiento de las arterias carótidas reduce el riesgo de infarto cerebral

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Publicado

17 de September de 2019


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Las arterias carótidas son vasos sanguíneos vitales en el cuello que suplen sangre al cerebro. Con la estenosis (estrechamiento) debido a los depósitos de grasa, o placa, una persona con enfermedad de las arterias carótidas tiene un mayor riesgo para los infartos cerebrales y para otras complicaciones.

El último procedimiento para colocar un stent de manera segura en una arteria carótida estrecha – para reducir el riesgo de un infarto cerebral – se está realizando actualmente en Miami Cardiac & Vascular Institute, parte de Baptist Health South Florida.

Se llama TCAR, las siglas en inglés para “transcarotid artery revascularization” (revascularización arterial transcarótida). Este innovador sistema hace algo asombroso que ayuda a los pacientes de alto riesgo. El sistema actualmente reversa el flujo de sangre temporeramente en dirección opuesta al cerebro. Esta “inversión del flujo sanguíneo” – como le llaman los cirujanos – protege al paciente contra la placa que puede soltarse y fluir hasta el cerebro, lo cual puede causar un infarto cerebral.

Dos pacientes – una mujer de 71 años con diabetes y un hombre de 68 años con enfisema – se sometieron exitosamente al procedimiento el mes pasado en at Miami Cardiac and Vascular Institute – South Miami Hospital. A uno de los primeros dos pacientes que se sometieron al TCAR se les implantó el sistema de inversión de sangre en 14 minutos; y al otro en 8 minutos.

El equipo de TCAR fue encabezado por los cirujanos vasculares Juan Carlos Pereda, M.D., Libby Watch, M.D. y Steven Kang, M.D., todos de Miami Cardiac & Vascular Institute.

“Lo maravilloso del TCAR es que los pacientes toleran está inversión del flujo sanguíneo extremadamente bien”, afirmó el Dr. Pereda. “Este procedimiento tiene la cifra más baja de ‘impactos’ al cerebro de cualquiera de los demás procedimientos, incluyendo la cirugía tradicional de las arterias carótidas”.

El TCAR se realiza a través de una pequeña incisión en la base del cuello, justo arriba de la clavícula – en vez de la implantación más común de los stents que se inicia a través de la ingle. El TCAR elimina la necesidad de navegar catéteres a través del arco aórtico del corazón, lo cual crea un riesgo más alto para los infartos cerebrales durante el procedimiento de implantación de stents a través de la ingle.

“Esta es una importante adición a los servicios para pacientes de Miami Cardiac and Vascular Institute, ya que ofrece una nueva e importante herramienta en nuestro enfoque de reducir el riesgo para los infartos cerebrales”, dijo Barry Katzen, M.D., fundador y ejecutivo médico principal de Miami Cardiac & Vascular Institute.

Durante la inversión de flujo, la sangre del paciente fluye en dirección opuesta al cerebro a través del sistema de neuroprotección (NPS por sus siglas en inglés), y cualquier material es capturado en un filtro fuera del cuerpo.

“Durante el procedimiento de stenting de las arterias carótidas, hay que manipular la lesión (la sección dañada de la arteria carótida) antes de desplegar la protección con un stent”, explica el Dr. Pereda. “En el procedimiento de TCAR, creamos una inversión de flujo sanguíneo y maximizamos la protección porque cualquier placa que pueda soltarse no fluirá hacia el cerebro – en vez, será aspirada hacia abajo y dentro del filtro del NPS. Se pueden ver pedacitos de placa que se sueltan durante el procedimiento (dentro del NPS)”.

Los infartos cerebrales son una posible complicación tanto de la cirugía tradicional – conocida como la endarterectomía carótida o CEA por sus siglas en inglés, y del procedimiento de stenting más común a través de la ingle – ambos para tratar la enfermedad de las arterias carótidas. El Dr. Pereda dice que el TCAR podría representar hasta la mitad de los procedimientos realizados para tratar la enfermedad de las arterias carótidas en un futuro cercano.

“Yo caracterizaría al TCAR como un procedimiento híbrido”, dice el Dr. Pereda. “No es el procedimiento más mínimamente invasivo porque no se trata del tipo de cortadita pequeña que se hace en la ingle, pero aun así, es mínimamente invasivo porque no estamos abriendo la lesión en sí (como en la cirugía tradicional). El TCAR solamente requiere una pequeña incisión en el cuello”.


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