No hacer ejercicios es peor para su salud de lo que antes se pensaba, según un nuevo estudio

Move Down to Article

Compartir


Escrito por


Publicado

23 de octubre de 2018


Artículos Relacionados    


Este artículo está disponible en: Inglés

La mayoría de los adultos de los Estados Unidos no llenan los requisitos mínimos de ejercicio (150 minutos de actividad moderada o 75 minutos de actividad vigorosa) como es recomendado por la American Heart Association (AHA), los Centros Para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU. (CDC por sus siglas en inglés) y la mayoría de los médicos y los expertos en actividad física.

¿Pero puede el satisfacer estas recomendaciones regularmente, o excederlas, ayudar a las personas a vivir una vida más larga? La respuesta es un “sí” rotundo, según un nuevo estudio de grandes proporciones que ha sido publicado en la revista JAMA Network Open. Los resultados fueron tan reveladores a favor del ejercicio que los investigadores inclusive sugieren que un estilo de vida sedentario puede ser peor para su salud que el tabaquismo, la diabetes y la enfermedad cardiaca.

Este estudio es único por el número de personas que fueron estudiadas y porque los investigadores no estaban basando sus hallazgos en los auto reportes de las personas acerca de sus ejercicios, como han hecho los estudios anteriores para confirmar los beneficios del ejercicio.

La conclusión del nuevo estudio: Las personas con un estilo de vida sedentario tenían un 500 por ciento de mayor probabilidad de muerte prematura, en comparación con las personas que están en buena forma física. En comparación con los pacientes que simplemente llenan las recomendaciones mínimas de ejercicio y que están en buena forma física, las personas que no hacían ejercicios demostraron un 390 por ciento de mayor riesgo de muerte prematura.

El aporte más grande del estudio es que cualquier persona, sin importar su edad, puede comenzar a caminar o a correr para vivir una vida más larga y más saludable. La aptitud aeróbica extrema, que significa que los participantes excedieron las recomendaciones mínimas de ejercicio, está vinculada con el mayor beneficio, particularmente en los pacientes mayores (de 70 años y más) y en aquellos con hipertensión (presión alta), según el nuevo estudio.

Cualquier persona puede empezar un programa de ejercicio, siempre y cuando tenga la aprobación de su médico y que empiece en el nivel adecuado de intensidad, dice Brian Betancourt, fisiólogo de ejercicio en Baptist Health South Florida.

“Su nivel de aptitud física no es el mismo que el mío o de cualquier otra persona”, dice el Sr. Betancourt. “Se trata de lo que usted sea capaz de hacer y lo que sea difícil para usted. Nunca se debe hacer un ejercicio que resulte doloroso. Si usted siente dolor, entonces usted está tratando de hacer demasiado o está haciendo algo mal. El ejercicio se debe sentir difícil, y usted verá que puede progresar poquito a poco y eso es lo que va a mejorar su salud”.

Como parte del nuevo estudio, los investigadores estudiaron a más de 122,007 pacientes quienes se sometieron a pruebas de ejercicio en una cinta de caminar entre el 1ro de enero del 1991 y el 31 de diciembre del 2014. Una prueba de ejercicio también conocida como una prueba de esfuerzo o “stress test” en inglés, es usualmente prescrita por un cardiólogo mientras se monitorean el ritmo cardiaco, la presión sanguínea y cualquier posible síntoma. La prueba es modificada mientras que el paciente camina o corre para determinar lo que puede tolerar el paciente y por cuánto tiempo se puede quedar en la cinta antes de tener que parar. Es considerada una manera ideal para medir la aptitud física.

Los investigadores luego midieron todas las causas de mortalidad vinculadas con los beneficios del ejercicio y la aptitud física, pero también tomaron en consideración la edad, la estatura, el índice de masa corporal (IMC) y otras enfermedades. Los autores del estudio concluyeron que “el aumento en la aptitud cardio-respiratoria estaba directamente vinculada con una reducción en la mortalidad a largo plazo, sin límite alguno en cuanto a los efectos positivos de la aptitud aeróbica”, según una declaración por Cleveland Clinic, la cual condujo el estudio.

¿Cuánto ejercicio necesita usted?

La American Heart Association recomienda lo siguiente:

  • Para la salud cardiovascular en general: Por lo menos 30 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada por lo menos cinco días por semana para un total de 150 minutos. O: Por lo menos 25 minutos de actividad aeróbica de intensidad vigorosa por lo menos tres días por semana para un total de 75 minutos; o una combinación de actividad aeróbica de intensidad moderada y vigorosa.
  • Actividad de fortaleza muscular de intensidad moderada a alta: Por lo menos dos días a la semana para lograr beneficios de salud adicionales.
  • Para bajar la presión sanguínea y el colesterol: Un promedio de 40 minutos por de actividad de intensidad entre moderada y vigorosa tres a cuatro veces por semana.

Para los adultos mayores: 

Si usted tiene 65 años o más, está en buen estado físico y no tiene condiciones de salud que lo limiten, puede seguir las siguientes directrices, según los Centros Para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU.:

  • Dos horas y 30 minutos (150 minutos) de actividad aeróbica de intensidad moderada (por ejemplo caminar rápido) cada semana y;
  • Actividades de fortalecimiento muscular durante dos días o más cada semana que trabajen todos los grupos musculares principales (piernas, caderas, espalda, abdomen, pecho, hombros y brazos).

Etiquetas: