Los cánceres de la cabeza y el cuello: Lo último en la prevención, el VPH y otros factores de riesgo

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Publicado

6 de April de 2021


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Los “cánceres de la cabeza y el cuello” no involucran al cerebro o a la columna vertebral, pero todo lo demás “por arriba de la clavícula” está cubierto bajo esta categoría, explica Geoffrey Young, M.D., Ph.D., jefe de cirugía de la cabeza y el cuello en Miami Cancer Institute de Baptist Health.

Estos tipos de cáncer están categorizados según el área de la cabeza o el cuello en que comience el cáncer. Abril es el Mes de la Concientización del Cáncer de la Cabeza y el Cuello, un mes durante el cual los especialistas de cáncer resaltan los factores de riesgo principales, que son el tabaco, el alcohol, la exposición al sol y el VPH (virus del papiloma humano).

El VPH ha figurado en los titulares noticiosos en años recientes. Eso se debe al prometedor desarrollo de la vacuna contra el VPH. Aproximadamente 20 millones de personas en los Estados Unidos tienen actualmente una infección activa de VPH, y un 80 por ciento de las personas – alrededor de 1 de cada 4 – estarán expuestas durante sus vidas.

Los cánceres causados por el VPH incluyen los cánceres del cuello uterino, la vulva, la vagina, el pene y el ano. Además, el VPH puede infectar el tracto superior aerodigestivo, y puede causar cánceres de la orofaringe (la parte de atrás de la garganta, incluyendo la base de la lengua y las amígdalas). Estos se conocen colectivamente como “cáncer orofaríngeo”, un subgrupo de cánceres de la cabeza y el cuello. Se piensa que el VPH causa un 70 por ciento de los cánceres orofaríngeos en los Estados Unidos.


Geoffrey Young, M.D., Ph.D., jefe de cirugía de la cabeza y el cuello en Miami Cancer Institute de Baptist Health.

“El VPH actualmente causa el mismo número de muertes cada año que causaba el sarampión en la era anterior a las vacunas”, afirmó el Dr. Young. “En Miami Cancer Institute, alrededor de un 80 por ciento de los cánceres orofaríngeos son causados por el VPH y estos casos han estado aumentando a niveles epidémicos en los últimos años”.

Los cánceres orofaríngeos se pueden prevenir con la vacuna del VPH, aunque su eficacia total no será conocida por algunas décadas. Eso se debe a que los adolescentes y los adultos jóvenes que han sido vacunados contra el VPH tienen que ser estudiados para ver si desarrollan cáncer durante sus vidas.

“Hay buena evidencia que sugiere que la vacuna contra el VPH ayudará a prevenir los cánceres futuros” dice el Dr. Young. “No vemos muchos de los virus de VPH que causan cáncer circulando entre las personas que han recibido la vacuna”.

No existe una prueba de detección estándar para los cánceres de la cabeza y el cuello. Un dentista o un médico puede examinar su cavidad oral durante un chequeo de rutina. El examen incluye buscar lesiones o áreas de leucoplaquia (un parche blanco de células anormales) y eritroplaquia (un parche rojo de células anormales). Las lesiones de leucoplaquia y eritroplaquia en las membranas mucosas pueden convertirse en cáncer.

En general, los cánceres de la cabeza y el cuello incluyen la cavidad nasal/los senos paranasales; la cavidad oral (la boca, la lengua y el paladar); la orofaringe (las amígdalas y la base de la lengua); la laringe, así como también las glándulas salivares, la tiroides y la piel.

He aquí más información del Dr. Young acerca de los síntomas, las pruebas de detección, los factores de riesgo y el tratamiento asociado con los cánceres de la cabeza y el cuello:

Pregunta: ¿Qué son los cánceres de la cabeza y el cuello?

Dr. Young: “El cáncer de la cabeza y el cuello es cualquier cáncer que ocurra arriba de la clavícula, con excepción del cerebro y la columna vertebral. Estos cánceres se desarrollan mayormente en el revestimiento mucoso del tracto aerodigestivo superior, incluyendo la cavidad nasal/los senos paranasales, la cavidad oral (la garganta, el paladar, las encías, etc.), la faringe (la parte de atrás de la garganta) y la laringe. También tratamos los cánceres de las glándulas salivares, la piel y la glándula tiroides”.

Pregunta: Cuando se trata de síntomas, algunas personas desarrollan hemoptisis, o toser sangre o flema ensangrentada. ¿Puede ser esto confundido con sangre en las encías, lo cual es común con la gingivitis, o con la enfermedad de las encías?

Dr. Young: “Sangrar en la boca no significa que alguien tenga cáncer. Sin embargo, si hay sangre en la saliva, usted querrá chequearse con un médico o con un dentista. Puede ser difícil identificar el lugar de origen de la sangre. ¿Podría ser de las encías? Alguien puede estar usando hilo dental y de repente la encía sangra y luego el sangramiento se detiene. Eso obviamente no es nada por lo cual preocuparse. Sin embargo, para alguien que se despierte y tosa por la mañana y haya sangre en su saliva, eso puede ser algo distinto”.

“Los cánceres de la cabeza y el cuello usualmente se presentan con una masa en el cuello; una lesión que se puede ver adentro de la boca o en la parte de atrás de la garganta que no estaba ahí anteriormente; cambios en la voz, dificultad para tragar; o dolor en la mandíbula o detrás de las orejas”.

Pregunta: ¿Quién tiene el mayor riesgo de desarrollar cánceres de la cabeza y el cuello y cómo son detectados en la mayoría de los pacientes?

Dr. Young: “Históricamente, son las personas que consumen productos de tabaco y/o consumen grandes cantidades de alcohol. Ahora estamos viendo un aumento epidemiológico masivo en los cánceres de la garganta relacionados con el VPH que tienden a ocurrir entre los hombres de 40 a 70 años. La mayoría de estos pacientes presentan con enfermedad metastásica, pero permanecen curables”.

“Pueden presentar con un bulto en el cuello porque no sienten el tumor primario en la parte de atrás de la garganta. Hemos visto mucho de eso en la década pasada. Eso ha sido observado en múltiples instituciones y el múltiples publicaciones. La mayoría de los pacientes son evaluados para los cánceres de la cabeza y el cuello en la cavidad oral por sus dentistas. Estos miran dentro de la boca y mueven la lengua. Una vez al año su proveedor de atención primaria usualmente chequeará la parte de atrás de la garganta durante un examen físico. En estos momentos no hay una prueba estándar para los cánceres de la cabeza y el cuello como tenemos para el cáncer de seno, el cáncer prostático y el cáncer del cuello uterino”.

Pregunta: Además de la vacuna contra el VPH, ¿hay otras medidas preventivas que la gente pueda tomar contra los cánceres de la cabeza y el cuello?

Dr. Young: “Quiero dejar claro que se espera que la vacuna contra el VPH ayude a prevenir los cánceres orofaríngeos (en la parte de atrás de la garganta, incluyendo la base de la lengua y las amígdalas). Pero eso aún no ha sido comprobado oficialmente. Eso se debe a que todas las personas que se han vacunado, probablemente no desarrollarían cánceres por 30 o 40 años. Así que, en teoría, pueden pasar décadas antes que eso pueda ser comprobado. Sin embargo, no vemos muchos de los virus de VPH que causan esos cánceres circulando entre las personas que han recibido la vacuna y yo le recomiendo la vacuna a cualquier persona que sea elegible. En cuanto a otras medidas preventivas, deje de fumar HOY, y reduzca su consumo de alcohol”.

Pregunta: La detección de los cánceres de tiroides ha aumentado significativamente en las últimas dos décadas con el desarrollo de ultrasonidos más precisos. ¿Qué debemos saber acerca del cáncer de tiroides?

Dr. Young: “Tanto como un 10 por ciento de la población puede tener cáncer de tiroides para el tiempo que estén en sus 80. Sin embargo, los cánceres de tiroides son de crecimiento lento. Hay estudios que han monitoreado a personas con cáncer de tiroides por 10 a 20 años sin intervención, y tiende a no ser fatal. Porque hemos realzado nuestro método de detección (ultrasonido) en los últimos 20 años, estamos encontrando más y más cánceres de tiroides”.

“En la actualidad estamos comenzando a reconsiderar cómo tratamos esta enfermedad. La American Thyroid Association cambió sus directrices para indicar que, si el cáncer tiene menos de cuatro centímetros, puede que no tengamos que extirpar la glándula tiroides completa. Podemos dejar la mitad de la glándula y así potencialmente reducir las complicaciones quirúrgicas y posiblemente evitar el uso de la terapia de reemplazo de hormona tiroidea. Algunos tumores muy pequeños que se encuentran incidentalmente pueden incluso ser observados sin intervención en el entorno correcto. Esta enfermedad tiende a no ser fatal, así que estamos aprendiendo cuándo podemos ser menos agresivos con su tratamiento”.

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