Los 5 mitos principales acerca de la enfermedad cardiaca

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Publicado

5 de febrero de 2018


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Muchas personas no se dan cuenta que han aceptado ideas erróneas o mitos acerca de la enfermedad cardiaca, y esa falta de información puede representar un riesgo a la salud.

Por ejemplo, muchos adultos menores de 60 años creen que la enfermedad cardiaca y sus factores de riesgo subyacentes son una inquietud para las personas mayores, o para los que comen demasiados alimentos fritos. Sin embargo, la realidad es que la enfermedad cardiaca puede atacar a cualquier edad, y puede profundamente afectar la vida de la persona que aunque coma todos los alimentos correctos, puede tener antecedentes familiares u otros problemas subyacentes que le ponen en riesgo.

“La enfermedad cardiaca no discrimina”, afirmó Alvaro Gómez, M.D. [1], cardiólogo del Miami Cardiac & Vascular Institute [2]. “Afecta tanto a los hombres como a las mujeres. La edad definitivamente puede tomar a muchas personas por sorpresa, ya que estamos viendo más y más pacientes jóvenes. Siempre hay dos factores que considerar: el tabaquismo (fumar) y la diabetes. Algunas personas más jóvenes puede que ni siguiera sepan que tienen diabetes u otros factores de riesgo”.

Otro mito común es que los hombres tienen más alto riesgo para la enfermedad cardiaca que las mujeres. Lo cierto es que la enfermedad cardiaca es el asesino número 1 entre las mujeres.

“Las mujeres pueden presentarse con síntomas distintos en comparación con los hombres”, dice el Dr. Gómez. “No necesariamente tienen que tener el dolor usual en el pecho pero sí pueden tener síntomas distintos como mareos y debilidad en general”.

He aquí los cinco mitos principales para la enfermedad cardiaca, según la American Heart Association (AHA):

5.) “La enfermedad cardiaca está en mi familia y no hay nada que yo pueda hacer para prevenirla”.

Todo lo contrario. Si usted sabe de cualquier antecedente familiar de enfermedad cardiaca, en particular a una edad joven, entonces usted debe tomar acción al respecto. Las personas con antecedentes familiares de enfermedad cardiaca tienen más alto riesgo y existen pasos que puede tomar para reducir su riesgo dramáticamente. Con la ayuda de profesionales de la salud, usted puede crear un plan de acción para mantener su corazón saludable, haciendo ejercicios regularmente; controlando su colesterol; comiendo más saludablemente; manejando su presión sanguínea; manteniendo un peso saludable; controlando sus niveles de glucosa en la sangre; dejando de fumar y bebiendo el alcohol en moderación.

4.) “La diabetes no afectará mi corazón, siempre y cuando yo me tome mis medicamentos para controlar mis niveles de glucosa”.

Tratar la diabetes, tanto a través de los medicamentos y de los cambios a su estilo de vida, puede ayudar a reducir su riesgo para desarrollar la enfermedad cardiaca. Sin embargo, inclusive cuando sus niveles de glucosa están bajo control, usted aún puede tener un riesgo elevado para la enfermedad cardiaca y los infartos cerebrales. Eso es debido a que los factores de riesgo que contribuyen a la diabetes también pueden darle más probabilidades de desarrollar la enfermedad cardiaca. Estos factores de riesgo coincidentes incluyen la presión alta, el sobrepeso y la obesidad, la inactividad física y el tabaquismo.

3.) “Yo voy a saber cuándo me esté dando un ataque al corazón porque tendré dolor en el pecho”.

El dolor en el pecho es el síntoma más reconocido de un ataque cardiaco, pero no es el único. Aunque es común tener dolor o incomodidad en el pecho, un ataque cardiaco puede causar síntomas más sutiles como la falta de aire, nausea, mareos y dolor o incomodidad en uno en los dos brazos, la mandíbula, el cuello o la espalda. Las mujeres ciertamente pueden experimentar dolor en el pecho, pero también deben conocer los otros síntomas menos obvios como los mareos, el sudor excesivo, la náusea, la indigestión y las palpitaciones – a veces acompañadas por la falta de aire y el dolor de espalda. Aunque usted no esté seguro de que sea un ataque cardiaco, debe llamar al 9-1-1 de inmediato.

2.) “Yo sabría si tengo la presión alta porque tendría señales de advertencia”.

Muchas personas no se chequean con regularidad y puede que no sepan que tienen la presión alta porque la condición no produce síntomas en la mayoría de los casos. Es por eso que la hipertensión también se conoce como “el asesino silencioso”. La mejor manera de saber si usted tiene la presión alta es viendo a su médico de atención primaria. Usted puede seguir monitoreando su presión en casa, si fuera necesario, según los consejos de su médico. Tratar la hipertensión temprano es algo vital porque si se deja sin tratamiento, puede causar un ataque cardiaco, infarto cerebral, daños renales y otras serias condiciones de salud.

1.) “Soy demasiado joven para preocuparme por la enfermedad cardiaca”.

Las elecciones que haga una persona mientras está en sus 20, 30 y 40 años tienen un gran impacto en su riesgo para desarrollar la enfermedad cardiaca más adelante en la vida. La placa puede comenzar a acumularse en las arterias desde la niñez y la adolescencia, lo cual puede causar las arterias tupidas más tarde en la vida. Es por eso que mantener un peso saludable – a través del ejercicio regular y la nutrición adecuada – es tan importante. Uno de cada tres estadounidenses tiene la enfermedad cardiovascular, pero no todos estos son mayores de 60 años. Incluso las personas jóvenes y de edad media pueden desarrollar problemas del corazón – especialmente debido a que la obesidad, la diabetes tipo 2 y otros factores de riesgo se han convertido en algo más común entre las personas más jóvenes.

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