Las impresoras 3-D ayudan a mejorar la salud cardiaca y vascular de los pacientes

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Publicado

29 de noviembre de 2016


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Cuando Mel Dick, de 80 años tuvo un procedimiento mínimamente invasivo para tratar un aneurisma en su pierna izquierda al principio de este año, nunca pensó que tendría que volver al Miami Cardiac & Vascular Institute después de sólo unos meses para hacerse otra intervención.

El motivo para la segunda intervención fue descubierto por su médico, Barry Katzen, M.D., durante un examen de rutina en la habitación del hospital del Se. Dick. El Dr. Katzen, fundador y ejecutivo médico principal del of Miami Cardiac & Vascular Institute, encontró otro aneurisma de la arteria poplítea – esta vez, detrás de la rodilla derecha del Sr. Dick.

Un aneurisma de la arteria poplítea es un bulto en la arteria que suple sangre a la rodilla, el muslo y la pantorrilla. Este tipo de aneurisma ocurre más a menudo en los hombres. Para el Sr. Dick, esto significaba que el aneurisma en su rodilla derecha debería ser reparado tan pronto como el se recuperara del procedimiento en su rodilla izquierda.

“Nunca me lo esperé”, dijo el Sr. Dick, que reside en Sunny Isles, FL. “Le estoy tan agradecido al Dr. Katzen por haberlo encontrado. Si no, podría haber perdido mi pierna – o peor.”

Si un aneurisma de la arteria poplítea se deja sin tratamiento, puede formarse un coágulo de sangre que impide que la sangre fluya hacia la pierna, a menudo causando que esta tenga que ser amputada. Y si el aneurisma llegara a reventarse, puede ocurrir un sangramiento que puede resultar fatal. Cuando es diagnosticado temprano, un procedimiento mínimamente invasivo puede prevenir cualquiera de estos dos problemas.

Para ayudar a planear el procedimiento y explicárselo a su paciente, el Dr. Katzen utilizó una nueva tecnología para crear un modelo en tercera dimensión de la articulación de la rodilla del Sr. Dick. Con unos cuantos clics de su computadora, el Dr. Katzen seleccionó imágenes de la rodilla que fueron obtenidas a través de una tomografía computarizada (CT) y las transmitió a un laboratorio de impresoras especiales.

Allí, se utilizaron impresoras 3D para crear un modelo a escala real y anatómicamente correcto de la rodilla del Sr. Dick. El modelo de la articulación de la rodilla, hecho de carbonato cálcico, se siente como un hueso actual e incluye el aneurisma a escala real, así como también la anatomía que le rodea.

“El paciente está literalmente sosteniendo una parte de su cuerpo en sus manos”, dijo el Dr. Katzen. “Estamos usando los datos de los CT y traduciéndolos en maneras que pueden ayudarnos a tratar a los pacientes. El modelo en 3D también tiene un efecto práctico ya que nos ayuda a aprender la anatomía del paciente. A menudo traemos el modelo al salón donde estamos realizando el procedimiento para usarlo como guía y referencia”.

El Dr. Katzen dice que el modelo en 3D le ayuda a él y a su equipo médico a ser más precisos mientras que navegan con cautela alrededor de las delicadas venas y arterias. Las impresoras 3D benefician a los pacientes al dejarlos ver lo que se va a reparar y al ayudarlos a entender mejor el problema y el procedimiento que se realizará para corregirlo.

“Es maravilloso”, dijo el Sr. Dick. “Ahora entiendo exactamente lo que va a suceder y puedo irme a casa y explicárselo a mi familia”.

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