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Las bebidas dietéticas están vinculadas con un riesgo más alto para los infartos cerebrales y las enfermedades cardiacas en las mujeres mayores de 50, según un estudio

Un creciente número de estudios han causado inquietudes dentro de la comunidad médica de que el consumo diario de sodas dietéticas u otras bebidas que contienen endulzantes artificiales, puede hacer más daño que bien. El estudio más reciente representa otra señal de alerta para los amantes de los refrescos dietéticos.

Los investigadores ahora dicen que beber dos o más bebidas de cualquier tipo, que contengan endulzantes artificiales al día, está vinculado con un aumento en el riesgo para los infartos cerebrales causados por coágulos, los ataques cardiacos y la muerte prematura entre las mujeres mayores de 50 años, según un nuevo estudio [1] por la American Heart Association (AHA) y la American Stroke Association. Estos riesgos fueron más pronunciados entre las mujeres sin antecedentes de enfermedad cardiaca o diabetes, y entre las mujeres obesas o afroamericanas.

Al igual que la mayoría de los demás estudios acerca de las sodas dietéticas, no existe una asociación actual de causa y efecto. Sin embargo, los resultados marcan otro motivo para estudiar más profundamente los posibles peligros para la salud de consumir endulzantes artificiales regularmente, según los cardiólogos y los dietistas.

“Muchas personas bien intencionadas, especialmente aquellas con sobrepeso u obesidad, toman bebidas endulzadas bajas en calorías para reducir las calorías de su dieta”, dijo Yasmin Mossavar-Rahmani, Ph.D., autora principal del estudio y profesora auxiliar de epidemiología clínica y salud de la población en el Albert Einstein College of Medicine en the Bronx, Nueva York. “Nuestras investigaciones y otros estudios de observación han demostrado que las bebidas pueden no ser inofensivas y que el alto consumo está asociado con un riesgo más alto para los infartos cerebrales y la enfermedad cardiaca”.

Sin embargo, ella añade que aún hay muchas preguntas sin respuestas. Por ejemplo: ¿Los endulzantes artificiales “le hacen algo a nuestra salud digestiva y a nuestro metabolismo?” añade Mossavar-Rahmani.

Los dietistas advierten a las personas que beben refrescos dietéticos que un paquete de un endulzante artificial es alrededor de 600 veces más dulce que el azúcar regular. Eso significa que las sodas dietéticas podrían aumentar los antojos de algo dulce y tienen el efecto reverso para las personas que están tratando de bajar de peso y reducir su consumo de calorías.

“Nuestras papilas gustativas son muy, pero muy sensibles”, explica Natalie Castro, dietista principal de bienestar para el departamento de salud comunitaria de Baptist Health South Florida. “La idea es reducir la cantidad de endulzantes artificiales que usamos para así poder re-entrenar a nuestras papilas gustativas para no necesitar tantos dulces”.

Debido al amplio uso de los endulzantes artificiales en bebidas y en alimentos empacados, muchas personas los consumen sin darse cuenta. La mayoría de los refrescos o las comidas vendidas como “sin azúcares añadidos” a menudo contienen endulzantes artificiales.

“Es mejor reducir el consumo de bebidas endulzadas optando en vez por las infusiones de agua, por ejemplo con rebanadas de limón o naranja en una botella de agua”, dice Cathy Clark-Reyes, una dietista con Baptist Health Primary Care [2]. “Existen alternativas saludables que no tienen el azúcar artificial que contienen las sodas dietéticas”.

La AHA afirma que este nuevo estudio es uno de los primeros en enfocarse en el vínculo entre consumir bebidas con endulzantes artificiales y el riesgo de tipos específicos de infartos cerebrales “en un grupo grande y racialmente diverso de mujeres postmenopáusicas”. El estudio no comprueba “causa y efecto” porque fue un estudio de observación basado en información auto reportada acerca del consumo de bebidas dietéticas, dijo la AHA.

En comparación con las mujeres que consumieron bebidas dietéticas menos de una vez por semana o no del todo, las mujeres que consumieron dos o más bebidas endulzadas artificialmente por día tenían:

“Desafortunadamente, las investigaciones actuales simplemente no proporcionan suficiente evidencia para distinguir entre los efectos de los distintos endulzantes artificiales en la salud del corazón y del cerebro”, dijo Rachel K. Johnson, Ph.D., R.D., presidenta del grupo de escritores para la junta asesora Low-Calorie Sweetened Beverages and Cardiometabolic Health de la AHA. “Este estudio añade a la evidencia de que limitar el uso de las bebidas dietéticas es lo más prudente que alguien puede hacer por su salud”.