‘La vida es linda’: A los 86 años, requirió una compleja cirugía para reparar disección de la aorta

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Publicado

21 de April de 2021


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Hace poco menos de tres meses, Joan Wright, de 86 años estaba generalmente saludable, disfrutando de la jardinería, trabajando como voluntaria y pasando tiempo con su familia, incluyendo a sus dos nietas quienes “mantienen las cosas divertidas”. Pero un día, fue llevada de emergencia al Baptist Hospital por su hija y tuvo que someterse a una cirugía de corazón abierto que involucró un “paro circulatorio hipotérmico profundo”, que es cuando la temperatura del cuerpo se reduce a alrededor de 18°C (66 °F).

El diagnóstico inicial que la llevó a la cirugía no podía ser más urgente: una disección aórtica, una emergencia médica en la cual el revestimiento interno del vaso sanguíneo grande que va hacia el corazón (la aorta) se desgarra.

Además, se consideraba una disección “tipo A”, el tipo de desgarramiento que está localizado más cerca del corazón y que puede ser mortal. Esto usualmente requiere una reparación inmediata del primer segmento de la aorta ascendiente donde comenzó el desgarramiento, y esa fue la cirugía vital que se hizo Wright por un equipo de especialistas en Miami Cardiac & Vascular Institute de Baptist Health, encabezado por el cirujano cardiotorácico Marco T. Bologna, M.D.

La carrera a la cirugía que le salvó la vida, comenzó con una prueba de diagnóstico de rutina y un escán por tomografía computarizada (CT) después que Wright se quejara de una tos persistente y de dolor en el pecho.

“Yo sabía que la situación era seria cuando me dijeron que fuera directamente desde mi cita para el escán por CT al departamento de emergencia de Baptist Hospital sin parar”, recuerda ella. “Gracias a Dios que mi hija me había llevado a la cita”.

El Dr. Bologna explicó que la condición de Wright resultó ser más complicada de lo que primero habían pensado. Las pruebas preliminares unos días antes de su visita a la sala de emergencia no revelaron señales de alerta porque ella probablemente estaba sufriendo de un hematoma interno que es un tipo de precursor para una disección.

Las causas de una disección aórtica, o de un aneurisma (un área debilitada y abultada), incluyen la hipertensión descontrolada o una enfermedad degenerativa que causa una ruptura progresiva del tejido de la pared aórtica. “Hay que tener en cuenta que un hematoma interno y una disección aórtica son tratados de igual manera porque ambos son eventos aórticos agudos y son como familia en la aorta ascendiente. Estos son diagnosticados principalmente a través de los escanes por CT o los MRIs”.

‘Me sentí muy confiada de que todo saldría bien’

Para poder reemplazarle un segmento vital de la aorta ascendiente, el equipo del Dr. Bologna tuvo que hacerle a Wright un “paro circulatorio hipotérmico profundo”, para proteger a todos sus órganos, pero mayormente a su cerebro. Esa es la parte más delicada de hacer una cirugía con en un período de tiempo estricto. El procedimiento detiene la circulación y la función cerebral por hasta una hora. Se utiliza cuando la circulación de sangre al cerebro debe ser detenida debido a la cirugía en un sanguíneo grande que conduce desde o hacia el cerebro. También ofrece un mejor campo visual durante la cirugía debido a la interrupción del flujo sanguíneo.

Wright recuerda: “Mientras la situación era crítica, el Dr. Bologna fue muy reconfortante con su manera cálida y cariñosa, al explicarme mi problema y me sentí muy confiada de que todo saldría bien”.

Mientras que el paro circulatorio no dura más de una hora, la cirugía completa dura alrededor de seis horas. A pesar de la urgencia de su condición, el equipo quirúrgico pudo reemplazar la sección dañada de la aorta de Wright.

La reparación de la aorta ascendiente

“Con la aorta ascendiente, hay que intervenir lo antes posible porque ese sangramiento y esa ruptura puede invadir el pericardio (la membrana que cubre el corazón) y no deja que el corazón lata por lo cual una persona puede morir de un tamponamiento cardiaco (la compresión del corazón por causa de una acumulación de líquido), o puede morir porque la aleta de esa disección se mete en la arteria coronaria y causa un ataque cardiaco”.

El Dr. Bologna añade que la fortaleza de espíritu y la actitud positiva son factores importantes para atravesar una cirugía como esa a los 86 años, y después seguir adelante con una recuperación larga pero continua.

“En ciertos pacientes, incluso a una edad avanzada, podemos realizar una cirugía compleja y es importante crear conciencia acerca de la enfermedad aórtica y otros problemas cardiovasculares”, dijo el Dr. Bologna. “No ignoren los síntomas. Y si hay que atravesar por algo tan complicado como lo fue esto, siempre ayuda tener una actitud tan positiva como la de Wright. Ella ha estado haciendo el trabajo y ha estado progresando. La última vez que la vi, lucía muy bien y aún tenía una actitud muy positiva”.

Wright, que se siente sumamente agradecida, ha vuelto a hacer sus cosas favoritas.

“Me encanta la jardinería y pertenezco a un club de jardinería”, dice Wright. Trabajo como voluntaria, disfruto de mis amistades y paso mucho tiempo con mi familia. Tengo un hijo y una hija que son mi orgullo. Vivo cerca de mi hija y de mi yerno que son muy atentos conmigo y tengo dos nietas quienes lo mantienen todo divertido. La vida es linda y me alegro de estar aquí para disfrutarla”.

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