La tasa de fumar en los EE.UU. alcanza un mínimo histórico, según datos por los CDC

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Publicado

20 de junio de 2018


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Alrededor de un 14 por ciento de los adultos en los Estados Unidos dijeron que eran fumadores el año pasado – esa es una reducción de un 16 por ciento desde el año anterior y de más de un 20 por ciento desde el 2006, según nuevos datos por los Centros Para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU. (CDC por sus siglas en inglés) y el Prevention National Center for Health Statistics (NCHS).

La marca del 14 por ciento representa un nuevo punto bajo, y una baja significativa desde las tasas más altas, registradas hace más de 50 años.

Más de un 42 por ciento de los adultos en los EE.UU. fumaban en los años anteriores al monumental reporte del 1964 del Cirujano General de los Estados Unidos que esencialmente comenzó una amplia campaña contra el tabaco – una que puede haber salvado alrededor de 8 millones de vidas, según estudios citados recientemente por la oficina del Cirujano General. Ese reporte del 1964 fue el primero en detallar los riesgos para la salud asociados con el tabaco, vinculando el hábito de fumar con más altos riesgos para el cáncer y la enfermedad cardiaca.

Los nuevos datos de los fumadores adultos fueron derivados de una encuesta nacional por los NCHS. Alrededor de 27,000 adultos fueron entrevistados el año pasado. Los hombres (un 16 por ciento) tenían más probabilidades de fumar que las mujeres (un 12 por ciento)

El porcentaje de antiguos fumadores era más alto entre los hombres (un 25.7 por ciento) que entre las mujeres (un 19.5 por ciento), según los nuevos datos. El porcentaje de aquellos que nunca habían fumado cigarrillos fue más alto entre las mujeres (un 68.3 por ciento) que entre los hombres (un 58.5 por ciento).

El tabaquismo representa el factor de riesgo principal para el cáncer de pulmón, y es responsable por más de un 80 por ciento de los casos diagnosticados. Más significativamente, el cáncer de pulmón es el asesino número uno entre todos los tipos de cáncer. Las campañas anti tabaco, el aumento de impuestos sobre los productos de tabaco y las amplias prohibiciones de fumar han contribuido a la reducción en la tasa de fumar entre los adultos, dicen los expertos.

Pero no todo es positivo. A medida que se reduce la popularidad de los cigarrillos, los cigarrillos electrónicos se han vuelto particularmente populares entre los jóvenes. Los cigarrillos electrónicos ahora son el producto de tabaco más usado entre los estudiantes de escuela secundaria y de escuela intermedia, según los CDC. Alrededor de un 12 por ciento de los estudiantes de escuela secundaria fumaron cigarrillos electrónicos en el 2017”, según demostraron datos de un reporte previo por los CDC, comparado con alrededor de un 3 por ciento de los adultos en los EE.UU. en el 2016.

“Muchas personas comienzan a fumar cuando son adolescentes e influenciables”, dijo Juan Carlos Batlle, M.D., jefe de imaginología torácica en Baptist Health South Florida. “Desafortunadamente los cigarrillos son adictivos y las personas terminan con un problema de por vida”.

Los nuevos datos de los CDC no proporcionaron nueva información acerca del uso de cigarrillos electrónicos entre los adultos.

Los efectos a la salud de los cigarrillos electrónicos aún so son completamente entendidos, sin embargo, algunos estudios han demostrado que pueden promover el uso de otras formas de tabaco entre los jóvenes. Como resultado, la Administración de Drogas y Alimentos de los EE.UU. (FDA por sus siglas en inglés) ha puesto en prioridad el limitar el acceso a los cigarrillos electrónicos entre los adolescentes.

Los 10 millones de adultos y adolescentes que fuman cigarrillos electrónicos regularmente en los EE.UU. se están exponiendo a varios niveles de químicos tóxicos, según un nuevo estudio. La FDA está considerando restringir el uso del mentol y de otros sabores en los cigarrillos, la última táctica por dicha agencia para restringir las calidades adictivas del tabaco y prevenir que los jóvenes practiquen el hábito de fumar.

Para aquellos que aún fuman cigarrillos, el Dr. Battle dice que la sociedad ha creado un “estigma” que está previniendo que los ex fumadores tomen la acción necesaria, tal como hacerse pruebas de detección de baja dosis por CT para el cáncer de pulmón, las cuales son seguras, rápidas, no invasivas y asequibles.

Hace más de tres años, la U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF) aprobó la prueba anual de evaluación de cáncer de pulmón por CT de baja dosis para adultos entre las edades de 55 a 80 años que tengan un historial de fumar de “30 cajetillas por año” (descrito como una cajetilla por día durante 30 años; dos cajetillas por día durante 15 años y así sucesivamente), o quienes hayan dejado de fumar en los últimos 15 años. Eso significa que la mayoría de los seguros médicos cubren estas pruebas sin costo o a muy bajo costo para los ex fumadores que califiquen.

“A los ex fumadores se les ha estigmatizado injustamente por su comportamiento” dice el Dr. Batlle. “Ellos sienten que debido a que han fumado, nadie se preocupa por ellos. Pero tenemos que deshacernos de ese estigma y hacer más fácil que esas personas elijan hacerse las pruebas”.

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