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La rodilla del corredor: Datos acerca de esta condición común pero dolorosa

El término médico es síndrome de dolor patelofemoral (PFPS por sus siglas en inglés), pero usted probablemente conozca la condición como “la rodilla del corredor”, refiriéndose al dolor en la parte delantera de la rodilla y alrededor de la rótula. Y sí, como lo indica el término, es común entre los corredores ya sean profesionales, aficionados y los corredores constantes entre nosotros que buscan mantenerse o ponerse en forma físicamente.

El dolor y la rigidez asociado con PFPS pueden hacer difícil las actividades diarias tales como subir las escaleras o cualquier cosa que requiera doblar las rodillas. Además, la pandemia ha visto a muchos corredores nuevos en las calles o en las cintas de correr que buscan ponerse en forma, lo cual es una receta potencial para la rodilla del corredor si no tienen el acondicionamiento y el estiramiento debido y el descanso adecuado entre las sesiones de correr.

“Es una lesión de sobreuso con dolor típicamente alrededor y detrás de la rótula”, explica Michael Swartzon, M.D. [1] doctor de medicina deportiva de atención primaria en Miami Orthopedics & Sports Medicine Institute [2], parte de Baptist Health. “Esto representa entre un 20 y un 40 por ciento de todos los problemas de la rodilla y la lesión de correr más común que se presenta en las clínicas de medicina deportiva Usualmente, un aumento en la frecuencia o en la intensidad de la actividad puede conducir a este problema. Los antecedentes anteriores de problemas de la rodilla, tales como una dislocación o un trauma previo, puede predisponer a una persona a este tipo de lesión. Esta es la queja número 1 en las clínicas de correr y también la causa número 1 de tiempo perdido y entrenamiento básico para los reclutas militares”.

Hay muchos factores que contribuyen al desarrollo de PFPS. Los problemas con el alineamiento de la rótula y el sobreuso debido a los deportes o el entrenamiento vigoroso son a menudo las razones principales. Los síntomas se alivian más comúnmente con tratamientos conservadores como cambios en los niveles de actividad o un programa terapéutico de ejercicios.

He aquí más información sobre la “rodilla de corredor” por parte del Dr. Swartzon:

Pregunta: Precisamente, ¿dónde suele doler?

Dr. Swartzon: “El dolor suele producirse alrededor o detrás de la rótula, ya sea al sentarse de forma prolongada, al ponerse en cuclillas, al subir escaleras, al correr, al arrodillarse o al saltar”.

Pregunta: ¿Cómo se puede tratar?

Dr. Swartzon: “La fisioterapia, incluyendo el entrenamiento de fortaleza de cadena cerrada, puede ayudar a corregir cualquier déficit muscular o problemas de alineación de la rótula.  La reducción de las actividades con reposo relativo y alternar las actividades también pueden ser útiles.  También es importante evaluar el uso de los pies y asegurarse de que los zapatos queden bien ajustados y que tengan menos de seis meses. Las órtesis, los soportes ortopédicos y los vendajes son otras opciones de tratamiento disponibles.”

Pregunta: ¿Cómo se puede prevenir?

Dr. Swartzon: “Ya que se trata de una lesión por sobreuso, la mejor prevención es una progresión lenta al comenzar una nueva actividad.”

Pregunta: ¿El dolor al correr puede ser consecuencia de un problema que no sea de la rodilla?

Dr. Swartzon: “Un pequeño porcentaje de las lesiones al correr provienen de la cadera trasera o de la ingle.  Aproximadamente el 40 por ciento provienen de la parte inferior de la pierna, el pie y el tobillo.  La rodilla es la zona más que resulta lesionada más frecuentemente, con más del 40 por ciento. Una lesión previa al correr, y un corredor experimentado con un cambio repentino de entrenamiento, son los factores de riesgo principales para cualquiera de estas lesiones.”

Pregunta: ¿Cuándo indica el dolor de rodilla que hay que dejar de correr?

Dr. Swartzon: “Yo creo firmemente que escuchar a nuestros cuerpos es el mejor punto de partida.  Si usted tiene un dolor de rodilla ‘2 de 10’ que no se pone peor cuando corre y que desaparece después de correr, entonces creo que puede continuar.  Sin embargo, cualquier dolor persistente o que empeore debe darle una pausa e instarlo a hacerse una evaluación por un especialista en medicina deportiva.  Es mucho más fácil tratar los problemas cuando están empezando que cuando se convierten en crónicos”.