La lechuga romana y el E. coli: Lo que usted debe saber

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Publicado

24 de abril de 2018


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Los Centros Para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) han tomado un paso poco común al urgir al público que eviten la lechuga romana por completo, a no ser que se sepa de dónde proviene, a medida que se propaga el brote de la infección de E.coli.

La Florida no está entre los 16 estados donde se han visto casos de “E. coli O157:H7” vinculados a la lechuga romana que proviene de la región de cosecha de Yuma, Arizona.

“A no ser que se conozca el origen del producto, los consumidores de todas partes de los Estados Unidos que tengan cualquier lechuga romana comprada en el supermercado, no deben comerla y deben descartarla, aunque ya la hallan comido y nadie se haya enfermado”, afirman los CDC.

Las etiquetas en la lechuga romana o en otros alimentos a menudo no identifican las regiones de cosecha, así que los consumidores deben descartar cualquier producto de lechuga romana, dice la agencia. Esto incluye las cabezas de lechuga enteras y los corazones de lechuga romana, la lechuga romana picada y las ensaladas y mezclas de ensalada que contengan lechuga romana. “Si usted no sabe si la lechuga es romana, lo la coma y bótela”, dicen los CDC.

Los siguientes estados han reportado casos de E. Coli vinculados con la alerta de la lechuga romana, según el último informe por los CDC: Alaska, Arizona, California, Connecticut, Idaho, Illinois, Luisiana, Michigan, Missouri, Montana, New Jersey, New York, Ohio, Pennsylvania, Virginia y Washington. Pennsylvania ha reportado el mayor número de casos hasta ahora – 12.

Los casos más serios

Por lo menos 64 personas en esos 16 estados han sido infectadas con la misma cepa de E.coli vinculada con la lechuga romana. Alrededor de la mitad – 31 de estos – han sido hospitalizados. Cinco personas afectadas por este brote han sufrido de alguna forma de insuficiencia renal llamada síndrome urémico hemolítico (HUS por sus siglas en inglés). Las señales de que una persona está desarrollando HUS incluyen una reducción en la frecuencia urinaria; sentirse muy cansado; y perder el color rosado en las mejillas y en la parte inferior de los párpados. HUS es más común en niños menores de 5 años, en adultos de 65 años y mayores y en adultos con sistemas inmunológicos debilitados.

La Escherichia coli (abreviada como E. coli) se refiere a un tipo de bacteria que se encuentra en el ambiente, en los alimentos y en los intestinos de las personas y los animales. Mientras que la mayoría de las cepas de E. coli son inofensivas, otras pueden enfermar gravemente a las personas. Algunos tipos de E. Coli pueden causar diarrea, mientras que otros causan infecciones del conducto urinario, infecciones respiratorias y neumonía y otras enfermedades.

Señales y síntomas de E. coli

Las personas usualmente se enferman por causa de la E. coli entre 2 y 8 días (el promedio es entre 3 y 4 días) después de haber consumido los alimentos infectados. La mayoría de las personas se recuperan dentro del transcurso de 1 semana. Las personas con mayores probabilidades de contraer enfermedades por alimentos tales como E. coli son las mujeres embarazadas, los recién nacidos, los niños y los adultos mayores y aquellas personas con sistemas inmunológicos débiles tal como las personas con cáncer, diabetes o VIH/SIDA.

Sin embargo, algunos de los casos vinculados con el brote de la lechuga romana representan una cepa potencialmente seria de E. coli – O157:H7 – la cual puede causar cólicos abdominales, vómitos y diarrea con sangre. También puede causar condiciones mortales como insuficiencia renal, fiebre, sangramiento, confusión y convulsiones.

La mayoría de las infecciones de E. coli ocurren como resultado de la mala higiene y de los malos hábitos de cocina. He aquí algunos consejos por parte de los CDC para ayudar a prevenir las enfermedades por causa de los alimentos:

  • Practique una higiene adecuada, lavarse las manos
  • Siga los cuatro pasos para la seguridad alimentaria cuando vaya a preparar los alimentos: limpiar, separar, cocinar y refrigerar
  • Lave bien las frutas y los vegetales con agua corriente, a no ser que el empaque indique que el contenido ya ha sido lavado.
  • Cocine bien las carnes:
    • Para matar los gérmenes peligrosos, cocine los bistecs y los asados de carne a una temperatura interna de por lo menos 145°F (62.6˚C) y permita que descansen por 3 minutos después de remover la carne de la barbacoa, el horno o la estufa.
    • Cocine la carne molida y el cerdo molido a una temperatura interna de 160°F (70˚C).
    • Siempre use un termómetro para alimentos para chequear que la carne haya alcanzado una temperatura interna segura ya que no se puede ver si la carne ha sido cocinada seguramente sólo con mirar su color.
  • Áreas de preparación de alimentos. Lave bien las manos, los mostradores, las tablas de cortar y los utensilios después de que toquen las carnes crudas.

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