La fibrilación auricular y los infartos cerebrales: Usted puede estar en riesgo sin saberlo

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Publicado

23 de mayo de 2018


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Un ritmo cardiaco acelerado y palpitante que comienza sin motivo aparente nunca debe ser ignorado. Y este puede ser especialmente serio cuando dicho ritmo cardiaco acelerado o irregular se presenta con falta de aire después de la actividad física ligera o con mareos o fatiga.

Los estudios han demostrado que demasiadas personas afectadas por esta condición, conocida como fibrilación auricular (AFib en inglés), no se dan cuenta que la tienen y pueden demorarse en buscar atención. AFib es un ritmo cardiaco irregular durante el cual los músculos del corazón no se contraen de una manera fuerte y rítmica. Cuando el corazón está en estado de fibrilación auricular, puede que no esté bombeando suficiente sangre, rica en oxígeno, hacia el cuerpo.

El riesgo más serio para aquellas personas con fibrilación auricular son los infartos cerebrales. La fibrilación auricular está asociada con un riesgo para infarto cerebral cinco veces mayor. Eso es porque el ritmo cardiaco anormal puede causar una acumulación de sangre en las aurículas del corazón y formar coágulos que bloquean las arterias y depravan al cerebro de oxígeno.

Existen dos aurículas en la cámara superior del corazón humano que reciben sangre. La aurícula izquierda recibe sangre de los pulmones, y la aurícula derecha recibe sangre de la circulación venosa alrededor del cuerpo. El músculo del corazón se contrae para bombear sangre a los ventrículos, los cuales forman las dos cámaras inferiores del corazón.

“Siempre que una persona es diagnosticada con fibrilación auricular, nuestra mayor preocupación es el riesgo para los infartos cerebrales”, dice Mario Pascual, M.D., electrofisiólogo con Miami Cardiac & Vascular Institute. Cuando el corazón está en estado de fibrilación auricular, la sangre puede volverse “estática y se puede acumular dentro del corazón”, dice el Dr. Pascual. Eso crea la situación ideal para el desarrollo de un coágulo.

“Cuando la sangre se acumula, se puede formar un coágulo”, dice él. “Y cuando un coágulo que es bombeado fuera del corazón, puede quedarse atascado en las arterias, lo cual puede conducir a un infarto cerebral. Las arterias bloqueadas previenen que el tejido en el otro lado reciba sangre rica en oxígeno, y sin oxígeno el tejido muere”.

Diagnosticando la fibrilación auricular

La fibrilación auricular puede aumentar su riesgo para la insuficiencia cardiaca y otras complicaciones relacionadas con el corazón. Pero cualquier persona que tenga AFib necesita evaluar el riesgo para los infartos cerebrales y discutir las maneras de reducir ese riesgo con un médico de atención primaria o con un cardiólogo. Las investigaciones demuestran que muchas personas con fibrilación auricular, que necesitan tratamientos para reducir sus riesgos para los infartos cerebrales, no los están recibiendo.

Además, la fibrilación auricular puede ser difícil de diagnosticar. Un estimado del 60 por ciento de los pacientes con fibrilación auricular tienen síntomas, dice el Dr. Pascual. La herramienta de diagnóstico más común es un electrocardiograma – también conocido como ECG o EKG – el cual se realiza más a menudo en la consulta de un médico, en una clínica o en la sala de un hospital. Sin embargo, la fibrilación auricular puede ir y venir, así que no siempre es tan fácil de diagnosticar, dice el Dr. Pascual.

Los síntomas de la fibrilación auricular pueden incluir:

  • Palpitaciones, que son sensaciones de tener el ritmo cardiaco acelerado o irregular o un aleteo en el pecho
  • Falta de aire
  • No poder hacer las actividades diarias que se hacen normalmente
  • No poder ejercitarse como lo hacía antes
  • Fatiga
  • Letargo
  • Mareos

Los infartos cerebrales relacionados con la fibrilación auricular

Si usted tiene síntomas de fibrilación auricular, comience con su médico de atención primaria y cuéntele acerca de algunos de los episodios que está experimentando. Lo más probable es que su médico primario le refiera a un cardiólogo o a un electrofisiólogo para descubrir lo que en realidad está causando sus síntomas. Los tratamientos para la fibrilación auricular pueden incluir medicamentos y otras intervenciones para tratar de normalizar el sistema eléctrico del corazón.

Es importante tener en mente que los infartos cerebrales vinculados con la fibrilación auricular pueden ser serios. A estos se les refiere como infartos cerebrales de “alto volumen”, dice el Dr. Pascual.

“Estos infartos cerebrales están asociados con coágulos grandes de sangre que pueden ocurrir en las cámaras superiores del corazón”, dice el Dr. Pascual. “Por supuesto mientras más grande el coágulo cuando llegue al cerebro, más severo será el infarto cerebral. A diferencia de los infartos cerebrales pequeños que pueden ser causados, por ejemplo, por una ruptura de la placa dentro de los vasos sanguíneos, estos infartos cerebrales por causa de la fibrilación auricular pueden producir coágulos grandes de sangre que pueden trasladarse hasta el cerebro”.