La cirugía de bypass cardiaca menos invasiva reduce el riesgo y el tiempo de recuperación

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Publicado

29 de June de 2020


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De solo pensar en la cirugía cardiaca tradicional de bypass, Isaac Del Val siente escalofríos. A él le abruma la idea de que un cirujano haga un corte en el pecho de un paciente, separe las costillas y detenga el corazón. Así que podrán imaginar su alivio cuando se enteró que Miami Cardiac & Vascular Institute recientemente comenzó a ofrecer un enfoque mucho menos traumático y mínimamente invasivo para este procedimiento tan común pero a la vez difícil.

Aún mejor, el nuevo jefe de cirugía cardiaca del Instituto,  Joseph McGinn, Jr., M.D. es reconocido internacionalmente por ser un pionero de la cirugía cardiaca de bypass mínimamente invasiva.

No hay una gran herida en el pecho ni hay que abrir el esternón. No hay que separar las costillas. No hay que detener el corazón ni hay un largo y doloroso período de recuperación.

“El Dr. McGinn hace un tipo de procedimiento distinto”, dice el Sr. Del Val. “Fue algo increíble”.

Una señal de alerta
El Sr. Del Val, de 43 años, llegó al Departamento de Emergencia de Baptist Hospital en abril luego de un largo día lavando la entrada de su casa a presión en el calor. Se sintió débil y estaba sudando profusamente, pero atribuyó su malestar a haber hecho demasiado esfuerzo y entró a su casa a descansar. “Me sentía extraño”, recuerda él. “Tenía una sensación de mareo, acidez y nausea – todo a la misma vez”. Su esposa, preocupada, insistió que fuera al hospital, aunque les preocupaba exponerse al coronavirus.

Esa decisión puede haberle salvado la vida. Los exámenes revelaron que estaba sufriendo un ataque cardiaco. Fue llevado de emergencia al laboratorio de cateterismo del Instituto, donde una angiografía coronaria demostró que dos de sus arterias estaban severamente bloqueadas. “Estaba en riesgo inminente de sufrir un secundo ataque cardiaco”, dice el Dr. McGinn. Al escuchar que tendría que someterse a una cirugía de baipás doble, el Sr. Del Val no sabía cómo reaccionar. “Estaba en shock, pero tuve que aceptar la realidad”, dice el Sr. Del Val, quien como Testigo de Jehová, no puede recibir transfusiones de sangre.

Alrededor de 250,000 cirugías de bypass de las arterias coronarias son realizadas cada año para tratar los bloqueos o estrechamientos de las arterias coronarias, las cuales llevan oxígeno al músculo cardiaco. Eso representa alrededor de 1,000 procedimientos de ese tipo diariamente en este país, señala el Dr. McGinn. Alrededor de un 90 por ciento de los procedimientos son realizados usando el enfoque tradicional con una incisión grande en forma de zipper en el pecho y una máquina cardiopulmonar que bombea la sangre del paciente para que el corazón pueda ser detenido. Los cirujanos entonces utilizan un injerto de un vaso sanguíneo saludable de otra parte del cuerpo – usualmente del pecho, la pierna o el brazo – para crear una nueva ruta o bypass, para que la sangre pueda desplazarse alrededor del bloqueo y así alcanzar al corazón.

La cirugía de corazón abierto puede ser extenuante para los pacientes, quienes a menudo tienen que soportar un dolor considerable y tomarse tres meses o más para recuperarse. Para encontrar una mejor manera, luego de ver cuán difícil es esta cirugía, especialmente para los pacientes envejecientes, el Dr. McGinn ayudó a diseñar un nuevo enfoque para evitarle a los pacientes algunas de las incomodidades, la pérdida de sangre y el riesgo. Conocida internacionalmente como la Técnica McGinn – que fue una vez mencionada en el programa de televisión Grey’s Anatomy – la cirugía es realizada de rutina en sólo unos cuantos hospitales en los Estados Unidos, dice él.

“El motivo por el cual llegué aquí fue para introducir la cirugía de bypass coronaria mínimamente invasiva”, dice el Dr. McGinn, quien anteriormente trabajó en el Sanger Heart & Vascular Institute en Carolina del Norte y antes de eso, sirvió como director médico del Heart Institute at Staten Island University Hospital por 16 años. Luego de unirse a Miami Cardiac & Vascular Institute a finales de febrero, aprovechó la disminución en cirugías durante la pandemia para entrenar al personal del Instituto en el procedimiento.

“Es una operación bastante compleja. El corazón está latiendo en todo momento – es el único órgano del cuerpo que está en movimiento constante. Es un órgano vital, obviamente, así que se requiere el máximo cuidado y atención”, dice él. En vez de abrir el pecho con una enorme incisión a través del esternón, el Dr. McGinn obtiene acceso a las arterias bloqueadas a través de una pequeña incisión de dos pulgadas entre las costillas.

“El concepto detrás de esta cirugía es que no rompemos ningún hueso y no cortamos ningún músculo, así que la integridad estructural del pecho permanece intacta. La recuperación es considerablemente más rápida y el dolor es mucho menor”, explica él. “Es particularmente importante para los pacientes que son el sostén y los proveedores de sus familias, aquellos que tienen que regresar al trabajo. También es importante para personas que no pueden aguantar el trauma del enfoque tradicional, como las personas de tercera edad que tienen otros problemas de salud”.

Durante la mayoría de las cirugías tradicionales de bypass, se pone a los pacientes en una máquina cardiopulmonar para que el corazón pueda ser detenido durante el procedimiento. Sin embargo, la técnica del Dr. McGinn evita este paso. “Ya yo nunca detengo el corazón”, dice él, explicando que él usa instrumentos especialmente diseñados llamados estabilizadores de tejido para mantener los vasos sanguíneos en su lugar con copas de succión mientras él crea el bypass. “Cuando se detiene el corazón, siempre existe la inquietud de qué pasará cuando lo despertemos nuevamente. A veces no se despierta de inmediato”, dice él. Además, él añade que siempre existe la posibilidad de lesionar otros órganos, lesionar los vasos sanguíneos, lesionar los pulmones, los riñones e inclusive el cerebro”.

¿Quién es candidato para esta cirugía?
El Dr. McGinn, quien ha realizado alrededor de 1,800 de estos procedimientos, dice que con pocas excepciones, la mayoría de los pacientes son candidatos para el enfoque mínimamente invasivo. De hecho, los pacientes a menudo llegan de otros estados y otros países buscándolo a él.

“Los pacientes jóvenes conocen bien el internet y siempre están buscando alternativas a la cirugía tradicional”, dice él. “En algunos casos, los pacientes descubren que tienen una enfermedad cardiaca cuando están siendo evaluados y habilitados para alguna otra cirugía, y necesitan un bypass para poder proceder con un procedimiento que mejorará su calidad de vida”, dijo el Dr. McGinn.

El Dr. McGinn a menudo trata pacientes con caderas o rodillas malas que necesitan un trasplante de articulación.

“No pueden reemplazarse las articulaciones si su corazón no está funcionando adecuadamente”, explica él. “Pero realizar una cirugía tradicional de bypass en una persona que está discapacitada debido a una mala articulación es un gran reto. Para ellos, la recuperación es bastante difícil. Al realizar un procedimiento mínimamente invasivo, podemos ayudarlos a llegar a su cirugía de reemplazo de articulación semanas después de su cirugía cardiaca. La recuperación es mucho más fácil y menos agotadora”.

Además de los buenos resultados que obtiene el Dr. McGinn con el enfoque mínimamente invasivo, él se siente particularmente gratificado por el significado que tiene el procedimiento para los pacientes que son proveedores para ellos mismos y para sus familias. “La cirugía tradicional requiere tres meses de recuperación. A los pacientes se les dice que no pueden regresar al trabajo mientras se están recuperando, y para muchas personas esto no es aceptable”, dice él. “Yo les permito regresar al trabajo una semana después de ser dados de alta. Pueden levantar objetos, pueden manejar, pueden jugar golf – pueden hacer lo que quieran sin miedo de perjudicarse”.

El Sr. Del Val, empleado de colecciones de cobros, se siente feliz de estar en camino a una mejor salud. A medida que continúa su atención con el cardiólogo Socrates Kakoulides, M.D., él dice que está siguiendo las nuevas pautas de ejercicio, medicamentos, cambios de estilo de vida y nutrición.

“Me siento mucho mejor en comparación con cómo me sentía antes”, dice el Sr. Del Val. “Esto ha cambiado muchas cosas en mi vida. Mi situación pudo haber sido mucho peor”.

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