La baja presión sanguínea también puede ser peligrosa

Move Down to Article

Compartir


Escrito por


Publicado

8 de mayo de 2018


Artículos Relacionados    


Este artículo está disponible en: Inglés

Al parecer, la alta presión sanguínea, también conocida como hipertensión, siempre acapara toda la atención cuando se trata de mantener un corazón y un cuerpo saludable. Sin embargo, la baja presión sanguínea, aunque menos común que la presión alta, puede requerir atención médica y tratamiento. También puede indicar problemas que no tienen que ver directamente con su corazón o con su sistema cardiovascular.

La presión normal

La American Heart Association categoriza la presión sanguínea normal como una presión sistólica de menos de 12 mm Hg y una presión diastólica de menos de 80 mm Hg, o 120/80 mm Hg. Sin embargo, los atletas y los aficionados del ejercicio pueden tener una presión “normal” tan baja como 95/60 mm Hg.

“A menudo vemos presión baja en personas jóvenes y saludables, especialmente aquellas que hacen ejercicio regularmente”, afirmó Rozan Razzouk, M.D., doctora de medicina familiar con Baptist Health Primary Care en Baptist Hospital. “Esas personas a menudo viven con la presión baja sin experimentar síntoma alguno”.

Si no hay síntomas presentes, la Dra. Razzouk dice que ella no se preocupa. Pero, dice ella, que cuando la presión baja demuestra síntomas, es hora de buscar atención médica.

Síntomas de la presión baja

Los síntomas más comunes de la presión baja que ve la Dra. Razzouk incluyen:

  • Mareos
  • Desmayos
  • Fatiga
  • Debilidad
  • Nausea
  • Confusión
  • Visión borrosa
  • Palpitaciones o la sensación de que el corazón late muy rápidamente

“Cuando vemos cualquiera de estos síntomas, junto con la presión baja, queremos investigar lo que podría estar causando la baja presión”, dijo ella. “Cuando no llega suficiente sangre a los órganos internos, entonces los problemas pueden desarrollarse rápidamente”.

Las causas de la presión baja

La Dra. Razzouk típicamente recomienda realizar análisis de sangre que mida los glóbulos rojos, los niveles de la hormona de la tiroides y los niveles de cortisol. Estos demostrarán anemia, una deficiencia de la tiroides o un mal funcionamiento de las glándulas adrenales – contribuyentes comunes a la baja presión. Ella también puede recomendar un electrocardiograma o un ecocardiograma para medir la función cardiaca, la cual también puede conducir a la presión baja.

Otra causa de la presión baja, la hipotensión ortostática ocurre cuando una persona cambia de posición, tal como pararse después de estar sentada, y su presión sanguínea le baja rápida y significativamente causando síntomas. Mientras que es distinta a la baja presión prolongada, la Dra. Razzouk dice que los síntomas de esta condición también deben ser evaluados.

Las personas que toman medicamentos para la presión alta, pueden encontrarse eventualmente sufriendo de baja presión a medida que bajan de peso y que adoptan estilos de vida más saludables. La Dra. Razzouk aconseja reportar a su médico lo antes posible, cualquier síntoma fuera de lo común mientras se está tomando medicamentos para la presión.

Cómo tratar la presión baja

Una vez haya sido determinada la causa de la baja presión, la Dra. Razzouk inicia el tratamiento del problema subyacente. Para la anemia, ella a menudo receta suplementos de hierro. Si hay alguna causa hormonal, ella receta medicamentos para regular la tiroides o la función de las glándulas adrenales. Los motivos cardiovasculares para la baja presión deben ser evaluados por un cardiólogo o un neurólogo. Y para las mujeres embarazadas, el aumento de hidratación probablemente resolverá el problema, pero cualquier síntoma fuera de lo común debe ser reportado al médico.

Para sus pacientes que toman medicamentos para controlar la presión alta, la Dra. Razzouk ajusta sus dosificaciones para devolver su presión al nivel normal.

Cuando ocurre la baja presión y no pueden ser determinados otros factores subyacentes, la Dra. Razzouk dice que aumentar el consumo de sal a menudo ayuda a regular la presión sanguínea a un nivel que elimine los síntomas. Esto sin embargo se debe hacer bajo la supervisión de un médico.

Reporte cualquier problema fuera de lo común

En general, la Dra. Razzouk dice que la baja presión sanguínea es relativamente fácil de tratar, si usted pone atención a las señales que le envía su cuerpo en la forma de síntomas. “Al igual que con cualquier condición, si usted experimenta síntomas poco comunes, especialmente durante un período de tiempo prolongado, definitivamente debe acudir a un médico”, dijo ella. “La baja presión puede ser un síntoma de una condición subyacente que debe ser evaluada y tratada para evitar otros problemas a largo plazo”.

Etiquetas: , ,