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Fanáticos del tenis: Utilicen protector solar para proteger la piel

Mientras que varias regiones del país comienzan a descongelarse del invierno y le dan la bienvenida al clima de primavera, las temperaturas en el Sur de la Florida comienzan a calentarse durante esta época del año. Y mientras que miles de fanáticos del tenis disfrutan del resplandeciente sol durante el Miami Open [1] de esta semana, es muy probable que muchos de ellos estén tomando demasiado sol.

Su piel rosada o roja que ocurre como resultado de eso es una señal para pensar en los peligros de la exposición excesiva al sol. La exposición intensa y acumulativa a los rayos ultravioleta (UV) de la luz natural del sol o de las camas de bronceado puede causar daños a la piel además de cáncer de la piel. Varios profesionales del tenis en los años posteriores a sus carreras, han hecho públicas sus batallas contra el cáncer de la piel, incluyendo el gran tenista australiano John Newcombe y el español Felix Mantilla.

Ellos están entre los 2 a 3 millones de personas diagnosticadas con cáncer de la piel a nivel mundial cada año, muchas de ellas con lesiones de células basales en la cara debido a los años de exposición al sol. El carcinoma de células basales afecta las células que se encuentran en la capa exterior de la piel, conocida como la epidermis. Es el tipo de cáncer que ocurre con mayor frecuencia, con alrededor de 3 millones de casos nuevos diagnosticados en los Estados Unidos cada año, según reporta la Skin Cancer Foundation. Mientras que el cáncer de células basales casi nunca es fatal, puede ser desfigurante si no se trata.

El cáncer de la piel en los tenistas no siempre ocurre más adelante en la vida. Justo antes del torneo US Open del año pasado, la tenista profesional de 24 años Madison Brengle se percató de que una mancha en su pierna era una lesión cancerosa. Después del torneo se la extirparon y el proceso de sanación representó cinco semanas sin poder apoyar la pierna.

El cáncer de células escamosas está entre alrededor de un 20 por ciento de los cánceres de la piel, según la American Cancer Society. La enfermedad afecta a más de uno de cada cinco estadounidenses durante sus vidas. Para los que juegan tenis para ganarse la vida, la exposición al sol es considerada un peligro de salud ocupacional, clasificado como tal debido a que deben estar afuera y bajo el sol por hasta ocho horas al día.

A pesar de estos casos de alto perfil y del aumento en la concientización acerca de los peligros de la exposición a los rayos del sol, el tratamiento para los cánceres de la piel de tipo no-melanoma aumentó por alrededor de un 77 por ciento entre el 1992 y el 2006, según la Skin Cancer Foundation.

Estadísticas de cáncer de la piel

La Skin Cancer Foundation comparte estadísticas adicionales que incluyen:

• Cada año hay más casos nuevos de cáncer de la piel que la incidencia combinada de cánceres del seno, la próstata, el pulmón y el colon.
• El carcinoma de células basales es el tipo más común de cáncer de la piel; un estimado de 2.8 millones de personas son diagnosticadas anualmente en los EE.UU. Los cánceres de células basales casi nunca son fatales pero sí pueden ser desfigurantes si se les permite crecer.
• La incidencia de carcinoma de células escamosas ha estado creciendo con aumentos de hasta un 200 por ciento a través de las pasadas tres décadas en los Estados Unidos.
• Una persona muere de melanoma – el tipo más mortal de cáncer de la piel – cada hora en los EE.UU.
• El melanoma es el único de los siete tipos de cáncer más comunes que ha aumentado un 2 por ciento por año – entre el 2000 y el 2009.
• El riesgo de una persona para el melanoma se duplica si esta ha tenido más de cinco quemaduras solares.

A medida que se acerca el comienzo de la primavera este mes, seguida por el verano – que es la época del año donde el sol es más fuerte – los profesionales médicos aconsejan cautela a sus pacientes para que se protejan de los efectos dañinos del sol.

Directrices para los protectores solares

Los expertos de atención de salud están de acuerdo en que la mejor defensa es usar un protector solar de amplio espectro. El uso regular de un protector solar con factor de protección solar (SPF por sus siglas en inglés) de 15 o más, reduce el riesgo de desarrollar carcinoma de células escamosas por un 40 por ciento y el riesgo de desarrollar melanoma por un 50 por ciento, según los investigadores de Northwestern University. Una etiqueta de amplio espectro en un protector solar indica que el producto – cuando se utiliza adecuadamente – le protegerá de los efectos de los rayos ultravioleta A (UVA) y ultravioleta B (UVB), dice Alysa Herman, M.D. [2], dermatóloga y especialista en el método de cirugía de la piel Mohs, afiliada con South Miami Hospital, Baptist Hospital y Doctors Hospital de Baptist Health.

Los rayos UVA están vinculados con el envejecimiento prematuro de la piel y los rayos UVB están asociados con las quemaduras solares – y la exposición a ambos está vinculada con un riesgo más alto de desarrollar cáncer de la piel. Los autores del estudio de Northwestern University añaden que, “Existe una necesidad continua para que los médicos eduquen a sus pacientes acerca de la necesidad para la protección contra la radiación de ambos los rayos UV-A y los UV-B para prevenir el cáncer de la piel y las quemaduras solares”.

Consejos para comprar protectores solares

Para hacer más fácil la compra de la mejor protección solar, la American Academy of Dermatologists ofrece estos consejos rápidos:
• Busque etiquetas que anuncien protección de amplio espectro (“broad-spectrum protection”).
• Seleccione productos que ofrezcan un factor de protección solar (SPF) de por lo menos 30.
• Escoja protectores solares que sean “resistentes al agua” (water resistant) y que tengan cobertura entre 40 y 80 minutos – luego de lo cual usted debe volverse a aplicar el producto.