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Explicamos el vínculo entre la salud del sueño y la diabetes

La mayoría de las personas saben que los antecedentes familiares, la alimentación, el peso y el estar activo pueden prevenir la diabetes tipo 2 o disminuir sus riesgos para otras enfermedades crónicas en aquellas personas que ya han sido diagnosticadas.

¿Pero sabía usted que la diabetes puede tener un gran impacto en su salud del sueño? Inversamente, no dormir el requisito mínimo de 7 horas cada noche para la mayoría de los adultos, puede aumentar el riesgo para la diabetes. Eso es mayormente porque la depravación del sueño puede descontrolar los niveles de las hormonas, incluyendo la capacidad del cuerpo de producir suficiente insulina, la hormona que regula los niveles de azúcar en la sangre. Las personas con diabetes tipo 2 no usan suficiente insulina (resistencia de insulina) y no producen suficiente insulina (deficiencia de insulina).

“Hay trastornos del sueño que pueden aumentar el riesgo para la diabetes”, afirmó Dalia Lorenzo, M.D. [1], neuróloga con Miami Neuroscience Institute [2], parte de Baptist Health South Florida. “Y los diabéticos tienen una incidencia más alta de tener trastornos del sueño así que es un arma de doble filo”.

Alrededor de la mitad de todas las personas con diabetes tienen algún tipo de daño en los nervios, lo cual puede incluir la neuropatía. La neuropatía periférica puede causar hormigueo, dolor, entumecimiento o debilidad en los pies y las manos, y puede contribuir al “síndrome de las piernas inquietas” – una causa importante de la falta de sueño.

“Los pacientes que tienen diabetes tienen una incidencia más alta de cosas como apnea del sueño y movimientos de las extremidades (como el síndrome de las piernas inquietas)”, dijo la Dra. Lorenzo. “Puede haber muchos motivos para eso. Por ejemplo, los diabéticos sufren de neuropatía, que es la sensación de hormigueo, ardor y entumecimiento que tiende a afectar a los pies primero, y luego eventualmente a las manos. Y también puede causar dolor y dificultad  para quedarse dormido”.

La calidad del sueño

La salud del sueño no solo se trata de dormir lo suficiente. También se trata la calidad del sueño. En particular, una disminución del sueño de ondas lentas (o el sueño profundo), el cual se considera esencial para la salud general, parece tener un gran impacto en la mantención de la sensibilidad adecuada a la insulina y al control del azúcar. El sueño MOR (movimiento ocular rápido o REM por sus siglas en inglés) es la etapa de sueño más profundo donde es más probable soñar y cuando la tasa de respiración, el ritmo cardiaco y la presión sanguínea usualmente aumentan a niveles más cercanos a cuando se está despierto. El sueño MOR típicamente representa alrededor de 20 a 25 por ciento del tiempo total de sueño en los adultos saludables.

Para los adultos, la calidad del sueño típicamente significa que usted se dormirá en 30 minutos o menos y que dormirá profundamente durante la noche sin despertarse más de una vez. Y si se despierta a media noche, idealmente usted se vuelve a quedar dormido dentro de 20 minutos o menos, según los expertos de la salud del sueño.

“Usted pasa por etapas más y más profundas de sueño, y esas etapas están orquestadas en una arquitectura a través del período de siete horas en las cuales la mayoría de las personas duermen”, explica la Dra. Lorenzo. “Al principio de ese período de tiempo, usted pasa por un sueño de ondas lentas que es muy restaurador para el cerebro. Y luego cada 90 minutos, usted entra en un período de MOR, el cual está asociado con los sueños y tiene algunas funciones importantes. Este ciclo cambia a través del período de las siete horas”.

La apnea del sueño y la sensibilidad a la insulina

Los estudios clínicos han establecido un vínculo entre los trastornos de la respiración durante el sueño, primordialmente la apnea obstructiva del sueño (OSA por sus siglas en inglés), la resistencia a la insulina y la intolerancia a la glucosa.

“Existe alguna evidencia de que la baja de oxígeno que ocurre durante la apnea del sueño puede en realidad dañar algunas de las células pancreáticas responsables por la secreción de la insulina”, dijo la Dra. Lorenzo. “Existe evidencia de que la apnea obstructiva del sueño puede reducir la sensibilidad a la insulina”.

La terapia de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP por sus siglas en inglés) utiliza una máquina que ayuda a una persona que sufre de apnea obstructiva del sueño a respirar mejor durante el sueño. “Sabemos que el tratamiento de CPAP para la apnea obstructiva del sueño es extremadamente beneficioso de muchas otras maneras – para los riesgos cardiovasculares y los riesgos de infarto cerebral”, dice la Dra. Lorenzo. “La apnea del sueño es un factor de riesgo mayor para los infartos cerebrales, particularmente en los hombres”.

Los médicos aconsejan a sus pacientes con resistencia a la insulina, también conocida como pre-diabetes, a que se enfoquen en los cambios saludables a su estilo de vida, tales como comer alimentos más nutritivos en porciones adecuadas y hacer ejercicios regularmente. Añadan una mejor higiene del sueño – o dormir lo suficiente y mantener un horario de sueño consistente – a la lista de cambios de estilo de vida, según la Dra. Lorenzo.

“Tenemos estudios epidemiológicos confiables que demuestran que las personas que duermen menos, las que duermen más o los que duermen erráticamente, tiene una incidencia más alta de obesidad y de diabetes tipo 2”, dice la Dra. Lorenzo. “Cuando miramos cuánto eso nos predispone a la diabetes, nos predispone tanto como no hacer ejercicios regularmente o estar inactivos. Eso es un problema porque en los tiempos modernos pasamos mucho tiempo frente a las computadoras y hay mucha más fragmentación del sueño porque la expectativa es que la gente esté mucho más disponible, y eso es un problema”.