Entendiendo los trastornos cognitivos en pacientes con cáncer (quimiocerebro)

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Publicado

30 de enero de 2018


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Los trastornos cognitivos entre pacientes con cáncer, también conocidos como “quimiocerebro”, han sido reportados en aproximadamente un 75 por ciento de las personas que reciben tratamiento contra el cáncer.

Los expertos en la atención del cáncer tales como M. Beatriz Currier, M.D., directora del centro de apoyo al paciente de Miami Cancer Institute, dicen que el término “quimiocerebro” no representa adecuadamente los múltiples procesos que contribuyen a los trastornos cognitivos en personas con cáncer. El conocimiento y el entendimiento de la condición ha empoderado a los médicos a tomar pasos para minimizar su impacto.

“Hay un creciente número de sobrevivientes de cáncer, y con esta buena noticia viene un enfoque más profundo en el mejoramiento de los problemas que enfrentan los sobrevivientes, los cuales incluyen la calidad de vida y la reintegración al trabajo o a la escuela después del tratamiento”, afirmó la Dra. Currier.

Existen múltiples factores que contribuyen a la condición

La inflamación es una causa central de los trastornos cognitivos entre los pacientes con cáncer, afirmó la Dra. Currier. Existen varios escenarios que pueden conducir a las respuestas inflamatorias. Estos incluyen:

  • Quimioterapia y otros medicamentos, los cuales pueden causar daños a las neuronas y a otras células del cerebro.
  • Radioterapia, la cual puede causar efectos funcionales y estructurales en el cerebro.
  • La misma enfermedad. “Los estudios han demostrado que algunos pacientes han experimentado un declive cognitivo antes de comenzar el tratamiento contra el cáncer”, dijo la Dra. Currier.
  • Cirugía

Los pacientes con los siguientes factores de riesgo también pueden estar vulnerables para los trastornos cognitivos relacionados con el cáncer:

  • Edad avanzada. “Las personas mayores y aquellas con deficiencias cognitivas básicas pueden tener menos reservas cognitivas para lidiar con los insultos del cáncer y sus tratamientos”, explicó la Dra. Currier.
  • Trastornos emocionales, tales como la ansiedad y la depresión.
  • Estrés y fatiga crónica.
  • Síntomas de la menopausia y el uso de las terapias hormonales, específicamente el tamoxifén.
  • Una predisposición genética. “Se ha encontrado que ciertos genes desempeñan un papel importante en el deterioro cognitivo de las personas que están recibiendo quimioterapia, y ciertas quimioterapias tienen un mayor impacto en la estructura del cerebro”, dijo el Dr. Currier. “Las pruebas genéticas antes de comenzar el tratamiento contra el cáncer pueden ayudar a identificar a esos pacientes que están en riesgo para el deterioro cognitivo y así ayudar a guiar a los oncólogos y a los mismos pacientes en cuanto a sus opciones de tratamiento”.

Los síntomas afectan el bienestar en general

Los síntomas de los trastornos cognitivos relacionados con el cáncer incluyen la pérdida de la memoria a corto plazo, dificultad para mantener la atención, falta de concentración, velocidad de procesamiento reducida y un deterioro en la capacidad para desempeñar multitareas. “Algunos adultos regresan al trabajo y encuentran que tienen problemas para mantenerse al día y para enfocarse, y algunos estudiantes experimentan un declive en su desempeño académico”, explicó la Dra. Currier. “Estas deficiencias cognitivas pueden tener un impacto profundo en el empleo o en las metas académicas y en la calidad general de vida”.

Para muchas personas, los síntomas son sutiles y no duran mucho tiempo. Sin embargo, otras personas pueden experimentar deficiencias continuas después de la fase activa del tratamiento. Afortunadamente, existen estrategias de entrenamiento cognitivo y otras terapias que pueden reducir la carga de los trastornos cognitivos.

La intervención mejora el deterioro

“En Miami Cancer Institute, diagnosticar y tratar los trastornos cognitivos son parte del plan de tratamiento completo de cada paciente”, dijo la Dra. Currier. “Aquí evaluamos a los pacientes en nuestro laboratorio llamado “Brain Fitness Lab”, obtenemos un diagnóstico definitivo y comenzamos la terapia de inmediato”,

Durante el programa de terapia de remediación cognitiva que dura 12 semanas, los pacientes se reúnen con un terapista ocupacional y con un terapista del habla entre dos y tres veces por semana. Para las personas que no pueden comprometerse con este tipo de horario, existe un programa de entrenamiento cerebral por computadora que se hace en la casa por 30 minutos al día entre cinco y seis días por semana que se ha comprobado ser eficaz. Ambos programas se enfocan en mejorar la atención, la concentración y las habilidades de memoria.

El Programa de Supervivencia del Instituto también incluye asesoramiento nutricional para ayudar a los pacientes a mantener una dieta saludable, evaluaciones de actividad física y entrenamiento de ejercicios. “Los ejercicios aeróbicos, de resistencia y de atención han demostrado mejorar las habilidades para tomar decisiones”, explicó la Dra. Currier. “El ejercicio entre leve y moderado puede reducir los marcadores de inflamación y mejorar el desempeño cognitivo”.

La Dr. Currier y otros expertos advierten que el miedo de tener algún trastorno cognitivo relacionado con el cáncer, no debe disuadir a las personas de recibir un tratamiento potencialmente beneficioso que pueda curar o controlar la enfermedad. Lo bueno es que se están tomando pasos positivos para ofrecer tratamientos personalizados que disminuyen los trastornos cognitivos y para proporcionas programas terapéuticos que puedan remediar los efectos.

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