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El dolor en las piernas puede ser señal de enfermedad vascular

Arterioesclerosis, placa, endurecimiento de las arterias, cirugía de bypass –la gente reconoce esos términos porque suelen formar parte de la historia de alguien que ha tenido un ataque al corazón o un derrame cerebral.

Pero, ¿sabía usted que la placa que se forma en los vasos sanguíneos fuera del corazón puede ser extremadamente peligrosa también?

De acuerdo con los National Institutes of Health [1] (NIH) la enfermedad arterial periférica o PAD, por sus siglas en inglés, se produce cuando la placa –una sustancia formada por colesterol, grasa, calcio y otras partículas– bloquea parcial o totalmente el flujo de sangre que va a las piernas, a los brazos, al cerebro y a otras estructuras del cuerpo, fuera del corazón. Si esos tejidos no tienen sangre bien oxigenada para alimentarlos, dejan de funcionar debidamente, y mueren.

“PAD puede ser muy grave si no se trata”, dijo Barry Katzen, M.D. [2], un radiólogo intervencionista que trata pacientes con PAD y que es fundador y jefe médico ejecutivo del Miami Cardiac & Vascular Institute [3]. “Y aunque esto puede afectar las arterias que van a los brazos, el cerebro, el estómago y los riñones, lo vemos más comúnmente primero en las piernas, debido a todas las estructuras musculares grandes que se encuentran en las piernas”.

Síntomas

El Dr. Katzen dice que el primer síntoma de PAD en personas activas es el dolor en las piernas cuando caminan.

“Los músculos grandes de las piernas necesitan más sangre cuando se están usando”, dijo. “Si se les priva de oxígeno, van a doler, a tener calambres o a sentir quemazón”.

Dice también que en los pacientes que llevan una vida inactiva, la enfermedad puede avanzar más allá, hasta tener heridas incurables o gangrena (tejido muerto) antes de que se detecte el problema. Eso es porque el dolor, que avisa del problema, solamente se presenta cuando los músculos se usan.

Ese dolor, conocido como claudicación intermitente, usualmente disminuye con el reposo, por lo que muchas personas no le prestan atención ya que lo consideran un síntoma de envejecimiento o un desgarro muscular y no buscan ayuda, o van a un médico ortopédico que se va a enfocar en los músculos, las articulaciones y los huesos para localizar el origen del dolor.

“Cuando esas estructuras parecen normales, buscamos un problema vascular potencial, especialmente si hay factores de riesgo de PAD”, añade el Dr. Katzen.

Factores de riesgo

Esos factores son:

• La edad – Una de cada 20 personas de más de 60 años tienen PAD, de acuerdo con los NIH.
• Historia familiar de PAD
• Historia personal de arterioesclerosis en los vasos sanguíneos del corazón.
• Colesterol alto
• Exceso de peso
• Historia de fumar

Cómo diagnosticar PAD

Para determinar si alguien tiene PAD, el primer paso es examinar los pulsos en las piernas, dice el Dr. Katzen. Los pulsos débiles o ausentes en la pierna afectada pueden indicar un bloqueo, según la National Library of Medicine [4] (Biblioteca Nacional de Medicina).

El Dr. Katzen y otros especialistas vasculares ordenarán una prueba no invasiva para confirmar que lo que está causando el pulso débil es un bloqueo en la arteria.

Esas pruebas pueden incluir:

• Índice de presión arterial tobillo-brazo (ABI, por sus siglas en inglés) – Mide la presión sanguínea en las piernas y la compara con la de los brazos para determinar la eficiencia del flujo de sangre.
• Angiografía por CT o MR – Utiliza Rayos-X o resonancia magnética para mostrar las arterias y la forma como la sangre fluye por ellas, muy parecido a un mapa del tránsito.
• Imágenes por Doppler y ultrasonido – Utiliza ondas sonoras para ver los bloqueos en las arterias de las piernas y mide la cantidad de sangre que fluye por ellas.

Tratamientos

Una vez que PAD ha sido confirmado mediante estas pruebas, los médicos pueden determinar cuál es el mejor tratamiento para restaurar el flujo de sangre y la función de la pierna, y eliminar el dolor.

El Dr. Katzen suele sugerir a sus pacientes, como primera opción de tratamiento, que cambien su estilo de vida. Esto incluye establecer un programa regular de ejercicios, dejar de fumar y perder peso, si tiene exceso de peso.

También se pueden prescribir medicamentos que evitan que las plaquetas se adhieran unas a otras.

“El objetivo de estos tratamientos es eliminar los síntomas de PAD”, dijo el Dr. Katzen.

El Dr. Katzen dice que, dependiendo de la severidad de PAD, y si los tratamientos iniciales dieron resultado, los médicos pueden realizar procedimientos mínimamente invasivos que usan un catéter para llegar hasta el bloqueo. Al igual que en la angioplastia dentro de los vasos sanguíneos del corazón, se puede desplegar un balón a través del catéter para empujar la placa contra la pared de la arteria, permitiendo que la sangre fluya de nuevo. Además, se puede colocar un stent –o pequeño tubo de metal, con o sin medicamento– en el vaso sanguíneo para mantenerlo abierto. Otra opción es utilizar un instrumento para romper y retirar la placa del vaso sanguíneo–un proceso conocido como aterectomía.

El Dr. Katzen dice que si la enfermedad está bastante avanzada, o si los tratamientos mínimamente invasivos no dieron resultado, puede ser necesaria una cirugía de bypass para restaurar el flujo de sangre alrededor del bloqueo. Esto lo puede realizar un cirujano vascular.

“Es importante buscar un médico que tenga un interés especial en tratar la enfermedad vascular”, recomendó el Doctor.

Si no se trata, PAD puede conducir a una isquemia severa de las extremidades, donde el dolor va a estar presente incluso en el descanso, y las úlceras o la gangrena se van a desarrollar. En esos casos, dice el Dr. Katzen, los médicos tienen que procurar salvar la extremidad mediante cirugía para evitar tener que realizar una amputación. En unpequeño porcentaje de pacientes, la amputación podría ser necesaria.

“La mayoría de las personas conocen los peligros del bloqueo de las arterias del corazón”, dijo el Dr. Katzen. “Ahora tenemos que alertar a las personas de los peligros de las enfermedades vasculares como PAD, que pueden afectar la calidad de la vida”.