El dolor de cuello: Qué hacer y cuándo ver a un médico

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Publicado

22 de agosto de 2018


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Recientemente, el dolor de cuello ha figurado en muchos titulares relacionados con la salud – desde un informe en Canadá de que un 75 por ciento de los pilotos de helicópteros militares sufren de dolor en la columna cervical, hasta el problema continuo del “cuello de texto” con los teléfonos celulares en los Estados Unidos y en otros lugares.

No importa si usted es un piloto cargado con un pesado casco o si es el trabajador de oficina promedio que pasa encorvado frente a una computadora por muchas horas cada día, la pregunta que siempre se hace es: ¿Cuándo debo ver a un médico acerca del dolor o la rigidez que tengo en el cuello?

El cuello – o la columna cervical – es una red compleja de nervios, huesos, articulaciones y músculos. Está diseñado para proporcionar fortaleza, estabilidad y comunicación entre los nervios. Este consiste de siete huesos (las vértebras C1 a C7), las cuales están separadas las unas de las otras por discos. Estos discos permiten que la columna se mueva libremente y también actúan como amortiguadores durante los períodos de actividad. Sin embargo, el cuello también debe permanecer en su “posición normal o neutral”, dice Jobyna Whiting, M.D., neurocirujano con el Centro de Neurociencias de Baptist Health.

Cada vez que usted baja la cabeza para mirar hacia su celular, usted aplica una cantidad considerable de presión en su columna cervical. Las investigaciones han confirmado que una cabeza doblada 45 grados hacia delante – la posición típica cuando se está enviando mensajes de texto – puede ejercer una fuerza en la columna de casi 50 libras. En el caso de los pilotos militares, el peso proviene de los cascos que están cargados con pantallas electrónicas, sistemas de comunicaciones y gafas de visión nocturna. De cualquier manera, el resultado probablemente será el dolor de cuello, ya sea temporero o crónico.

Las causas del dolor de cuello

Además de la presión relacionada con el trabajo, que es algo normal en los trabajadores de construcción y con otros oficios que requieren levantar o permanecer en posiciones incómodas, hacer demasiado esfuerzo en el gimnasio también puede causar un dolor de cuello repentino o prolongado. Las actividades de fin de semana, ya sea un juego de football o un proyecto de mejoras al hogar también pueden ser una causa. Despertarse con el “cuello torcido” es una de las quejas más comunes, lo cual puede estar relacionado con una mala posición al dormir.

“Lo primero que hay que hacer es reconocer que el dolor de cuello probablemente no es nada peligroso”, dice la Dra. Whiting. “Lo segundo es tratar de evitar la actividad o la posición que le ha causado el dolor de cuello. Trate de corregir la posición al dormir, o lo que le ha causado el dolor. Siempre y cuando usted no esté experimentando otros síntomas tales como hormigueo o entumecimiento en las manos o en los dedos, y siempre y cuando los síntomas no perduren por un tiempo prolongado, entonces usted probablemente va a estar bien y el problema se resolverá por sí solo”.

Sin embargo, si el dolor continúa por más de tres o cuatro días, o si está progresando, aunque usted haya dejado de hacer la actividad, entonces probablemente sea el momento de llamar a su médico, añade ella.

Pueden tomarse medidas simples para aliviar el dolor de cuello en casa, las cuales se han comprobado ser eficaces después de haber dejado la actividad o la posición que le causó la incomodidad.

El hielo o el calor: ¿Cuál es mejor?

La Dra. Whiting dice que una de las preguntas más comunes que ella escucha es cuál es mejor para aliviar el dolor de cuello: ¿el hielo o el calor?

“Es una pregunta que escucho todos los días. La respuesta más fácil es: el que le haga sentir mejor”, dice ella. “Sin embargo, si estamos hablando de espasmos musculares, el calor típicamente funciona mejor porque lo que estamos tratando de hacer es relajar ese músculo, y si usted le aplica calor al músculo, este se relajará de una manera que el hielo no lo hará. El hielo por