“El Cuarto Trimestre”: Cuidando Tu Salud Mental Como una Mamá Nueva

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Publicado

24 de May de 2021


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Dar la bienvenida a un bebé al mundo es una de las experiencias más mágicas de la vida. Pero para las mamás nuevas que luchan con los cambios físicos y emocionales que vienen después del parto, el “cuarto trimestre” puede ser un período de gran adaptación. Los expertos dicen que, durante estos primeros meses, una mamá nueva necesita cuidar no solo a su recién nacido, sino también a su propio cuerpo y a sus emociones.

Chay Shavrick, R.N., un navegante de salud de la mujer y un navegante RN antes y después del parto en el Instituto de Salud y Bienestar de la Mujer Christine E. Lynn del Boca Raton Regional Hospital

“Las mujeres sueñan con este momento especial en sus vidas”, dice Chay Shavrick, R.N., un navegante de salud de la mujer y un navegante RN antes y después del parto por el Programa Pre y Posparto Barbara C. Gutin en el Instituto de Salud y Bienestar de la Mujer Christine E. Lynn del Boca Raton Regional Hospital. “Han pasado por un momento increíble – quedar embarazadas, permanecer embarazadas, el parto – y ahora finalmente están en casa con sus bebés”.

Al mismo tiempo la Sra. Shavrick dice, que las hormonas de una mamá nueva están retrocediendo debido al embarazo, se siente ansiosa y agotada, y puede estar experimentando la “depresión posparto”, o “melancolía posparto”.

“Para una mamá nueva, este puede ser un momento complicado, física y emocionalmente”, señala la Sra. Shavrick. “Pero su cuarto trimestre es una oportunidad para celebrarse a ella misma, para reconocer cuánto ha logrado para llegar a este momento, y para hacer la transición de su plan de parto a su plan de bienestar”.

La Sra. Shavrick dice que debes darte permiso para hacer la transición mental a tu nueva vida como madre. “Está perfectamente bien hacer de ti y de tu hijo tu prioridad”, dice. “Solo debes saber que a medida que atraviesas este período de transición, a medida que te adaptas a la maternidad, todo va a estar bien”, dice.

La Sra. Shavrick también ofrece los siguientes pensamientos para que las mamás nuevas reflexionen cuando se sientan abrumadas:

  • Sigues siendo la misma mujer, pareja, hija, y amiga increíble.
  • Todavía estás en control (pero quizá menos control del que estás acostumbrada).
  • Los platos no siempre están lavados.
  • La ropa sucia puede acumularse.
  • Salir de la casa o incluso, quitarse la ropa de dormir no será tan fácil como solía ser.
  • Puede que tus prioridades cambien, ¡pero está bien!
  • Puede que aún te guste salir a encontrarte con tus amistades, pero ahora, mientras estás entrando en tu nueva rutina, lo haces con menos frecuencia.
  • Sigue siendo una gran amiga, pero tal vez hables por teléfono o envíes un mensaje de texto, porque ahora mismo tienes las manos ocupadas.
  • Las personas que realmente se preocupan por ti comprenderán que este es tu momento de poner a tu familia en primer plano.
  • Descubres la importancia de la regulación y el autocuidado.
  • Es importante reconocer que, si intentas volver a hacer todo lo que hacías antes, y de la manera PERFECTA en que lo hacías, es probable que te expongas al estrés y a la frustración.
  • Encuéntrate a ti misma dónde ESTÁS y si las personas que te rodean no lo entienden, está bien.  
  • ¡TODAVÍA ERES TÚ!
  • Pon tus prioridades en orden sabiendo que, sabes en qué orden quieres que estén.
  • Tómate tiempo con tu pareja para nutrir la relación, ahora que estás en este nuevo rol.

Cada niño requiere un tipo de madre diferente, dice la Sra. Shavrick, y el cuarto trimestre es un momento para que una mamá nueva encuentre su “brújula de mamá”. Ella aconseja a las mamás nuevas que confíen en sus propios instintos maternos.

“Convertirse en una madre completa es un proceso de aprendizaje”, dice ella. “Hay muchos tipos diferentes de estilos de maternidad, no hay un enfoque correcto o incorrecto, así que no intentes imitar a otras mamás ni hagas lo que dicen que deberías estar haciendo. Nadie mejor que tú sabe qué es lo mejor para ti y para tu bebé”. 

Dice la Sra. Shavrick, que lo que un bebé necesita más que nada en el mundo es que su mamá sea consciente y esté presente, con los pies en el suelo. A veces, sin embargo, una mamá nueva experimenta depresión o ansiedad posparto, lo que limita su capacidad de estar presente para su bebé. “Una de cada cinco madres experimenta la “depresión posparto”, como se le llama, o una condición más seria conocida como trastorno del estado de ánimo y ansiedad posparto (PMAD, por sus siglas en inglés)”.

El PMAD se presenta en muchas formas y se presenta en mujeres de todas las culturas, razas, edades, y niveles de ingreso, según la Sra. Shavrick, sin embargo, la enfermedad no se reconoce ni se trata con frecuencia. Los síntomas pueden aparecer en cualquier momento durante el embarazo y pueden ocurrir hasta 12 meses después del parto, dice ella. “Cualquier cosa puede desencadenar el PMAD, incluyendo el regreso al trabajo después de la licencia por maternidad, el perder a un miembro de la familia, e incluso, hasta una pandemia”, dice.

Al señalar que mayo es el mes de la concientización sobre la salud mental materna, la Sra. Shavrick dice que es importante crear conciencia sobre el PMAD porque toda mamá nueva está en riesgo y podría tener consecuencias a largo plazo tanto para la madre, como para el bebé. “No puedo decirles con cuántas mujeres he hablado a las que un familiar o amigo de confianza les dijo que el PMAD realmente no existe”, dice. “Bueno, déjame decirte que el estrés de adaptarse a la maternidad es real”.

Sin tratamiento ni diagnóstico, el PMAD puede tener efectos mentales y físicos tanto en la madre como en el niño, dice la Sra. Shavrick. Los riesgos obstétricos incluyen un mayor número de casos de trabajo de parto prematuro, tasas más altas de aborto espontáneo, y complicaciones posteriores al parto. “Si una mujer embarazada está deprimida, es más probable que se automedique con drogas y alcohol, y es menos probable que cuide bien a su bebé en desarrollo”.

La Sra. Shavrick sugiere que las amistades, los parientes y los vecinos le pregunten a la mamá nueva, “¿Cómo te sientes realmente ahora?”, y que estén atentos a estas señales de advertencia comunes de PMAD:

  • Tristeza constante
  • Llorar con facilidad
  • Cambios en los patrones de alimentación, no sentir hambre o no comer, a pesar de saber que alimentarse es bueno para el bebé en desarrollo
  • Incapacidad para concentrarse y estar presente en la vida

La Sra. Shavrick alienta a las mujeres a buscar ayuda y a entablar conversaciones con parejas, amistades y familiares sobre los sentimientos que están experimentando. Lo más importante, agrega, es que nadie debería ser reacio a pedir ayuda a su proveedor médico o a considerar la posibilidad de ver a un terapeuta”. “Como madre primeriza, tu salud mental es muy importante”, dice. “Si te sientes deprimida o ansiosa, ciertamente no estás sola. Pero la ayuda está aquí cuando la necesitas, todo lo que tienes que hacer es pedir”.

A pesar de los desafíos que pueden surgir en el cuarto trimestre, la Sra. Shavrick dice que les recuerda a las madres nuevas que abracen esta nueva etapa de sus vidas y que estén orgullosas del viaje que han tomado. Ella insta a las madres a que se tomen cinco minutos todos los días para estar tranquilas con sus bebés. “Lean, acurrúquense, tómense un momento para saborear esa conexión especial entre ustedes y sus bebés”, aconseja. “Y terminen cada conversación con un, ‘Te amo’”.

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