El cáncer de tiroides en primer plano, un cáncer sumamente común entre las mujeres

Move Down to Article

Compartir


Escrito por


Publicado

15 de September de 2021


Artículos Relacionados    


This post is available in: Inglés

Cuando la actriz Sofía Vergara recientemente habló en televisión acerca de su experiencia con el cáncer de tiroides, ella ayudó a poner en primer plano este cáncer que ahora es cada vez más común.

La actriz del programa Modern Family, ganadora del premio Emmy ha revelado a través de numerosas entrevistas que fue diagnosticada a los 28 años, en el año 2000. En ese entonces, la actriz que era madre joven, se removió la tiroides y se sometió a un tratamiento de radioterapia. Hoy, a los 49 años, dice que toma medicamentos para la tiroides diariamente, está saludable y se siente agradecida de que su condición fuera detectada temprano durante un examen de rutina.


Robert Udelsman, M.D., jefe de cirugía endocrina  y director de Neoplasia Endocrina en Miami Cancer Institute.

Aunque el cáncer de tiroides es detectado y diagnosticado de forma más común hoy en día, su tratamiento ha evolucionado en las últimas dos décadas, afirmó Robert Udelsman, M.D., jefe de cirugía endocrina  y director de Neoplasia Endocrina en Miami Cancer Institute. Para ciertos tipos de cáncer de tiroides, puede ser apropiado tomar un enfoque conservador. No todo el mundo tiene que extirparse la tiroides de inmediato.

“Se ha producido un cambio realmente dramático en el tratamiento del cáncer de tiroides en los últimos 10 o 15 años”, explica el Dr. Udelsman. “Aquí es donde la medicina de precisión y los equipos experimentados de médicos y otros proveedores de atención de salud son esenciales. No sólo se trata de cómo operar, o de cómo dar radioterapia u oncología médica, sino de cuándo no darla, cuándo la observación por sí sola es perfectamente adecuada y razonable.”

Entendiendo el cáncer de tiroides

La American Cancer Society estima que habrá unos 44,280 nuevos casos de cáncer de tiroides diagnosticados en el 2021, con alrededor de 2,200 muertes. La condición es especialmente común en las mujeres, que son tres veces más propensas a desarrollar cáncer de tiroides que los hombres. Aunque la enfermedad puede darse en cualquiera de los dos sexos y a cualquier edad, es más frecuente entre mujeres entre los 30 y los 65 años.

El cáncer de tiroides ocurre cuando surgen mutaciones genéticas en las células de esta glándula en forma de mariposa, que produce hormonas que ayudan a regular el metabolismo, el ritmo cardíaco, la presión arterial y la temperatura corporal. Las células anormales tienen el potencial de extenderse a otras partes del cuerpo.

Hay distintos tipos de cáncer de tiroides. Los tumores poco diferenciados e indiferenciados (cáncer de tiroides anaplásico) son más raros. Estos tumores crecen y se extienden rápidamente y presentan una menor probabilidad de recuperación.

Los tipos más comunes de cáncer de tiroides (cáncer de tiroides papilar y cáncer de tiroides folicular) son mucho menos agresivos y, en algunos casos, no representan un riesgo para la vida del paciente. En estos casos, el primer tratamiento puede consistir en vigilar de cerca su progresión. Cuando se tratan, normalmente se pueden curar.

“Podemos vigilar el cáncer con el tiempo, en lugar de someter inmediatamente a los pacientes a una cirugía invasiva que a menudo hace que tengan que tomar medicamentos durante el resto de sus vidas”, dice el Dr. Udelsman.

Geoffrey Young, M.D., jefe de cáncer de cabeza y cuello de Miami Cancer Institute está de acuerdo. “Muchas veces, en el pasado, la mayoría de los pacientes se habrían sometido a una gran operación en la que se les extirparía toda la tiroides, los ganglios linfáticos del cuello y luego se les daría seguimiento con yodo radiactivo”, dice el Dr. Young. “Pero ahora tenemos nuevas directrices y nuevas tecnologías y cosas que nos ayudan a individualizar y a simplificar el tratamiento, de modo que estamos haciendo menos en muchos de estos casos: menos biopsias, cirugías menos agresivas y menos tratamientos con yodo radiactivo.” 

Cuando se requiere tratamiento

Cuando se requiere la intervención, el yodo radioactivo es una de las modalidades de tratamiento principales para la mayoría de los cánceres de tiroides, particularmente los cánceres de tiroides diferenciados como el cáncer papilar y el cáncer folicular. El yodo radioactivo usualmente se administra en forma de píldora después de que la tiroides es extirpada quirúrgicamente, pero también puede administrarse en forma líquida si fuera necesario.

“El yodo radiactivo es uno de los tratamientos dirigidos originales porque las células tumorales absorben el yodo, de modo que el tratamiento trata selectivamente las células tumorales de forma muy eficaz”, explica el oncólogo radioterápico Noah Kalman, M.D. Sin embargo, el Dr. Kalman señala que el porcentaje de pacientes que requieren yodo radiactivo ha disminuido, así como la dosis utilizada para estos pacientes.

“Los estudios han demostrado que, para un gran número de pacientes, una dosis más baja de yodo radiactivo funciona con la misma eficacia que una dosis más alta, y que los efectos secundarios del tratamiento se reducen cuando podemos utilizar una dosis más baja”, dice el Dr. Kalman.

Los pacientes con cáncer de tiroides anaplásico más agresivo, que no responde tan bien a los tratamientos tradicionales, deberían someterse a pruebas moleculares

para identificar mutaciones o reordenamientos genéticos, dice el hematólogo-oncólogo Guilherme Rabinowits, M.D.

“Hoy en día, disponemos de muchas terapias enfocadas activas que pueden actuar contra esas mutaciones e impactar significativamente en las opciones de tratamiento para estos pacientes”, afirma el Dr. Rabinowits.

El valor de una atención experta

La complejidad y la evolución de la atención del cáncer de tiroides significa que es más importante que nunca buscar el tipo de atención experta que los pacientes pueden encontrar en el Miami Cancer Institute.

“El manejo del cáncer de tiroides es probablemente el ejemplo por excelencia de la medicina de precisión manejada por un equipo dedicado de médicos, profesionales de enfermería y otros proveedores de atención de salud “, dice el Dr. Udelsman. “Requiere oncólogos médicos dedicados y familiarizados con el tratamiento de estos tipos de cánceres que normalmente no son muy agresivos, pero que a veces pueden estar entre los más agresivos que vemos”.

Mantenerse a la vanguardia de la atención es clave porque las directrices de tratamiento se revisan y actualizan continuamente basado en la nueva evidencia científica, señala el Dr. Young.

“Realmente hemos pasado desde un solo tratamiento para todos a una atención individualizada”, dice el Dr. Young. “Esto requiere una evaluación multidisciplinaria, en la que no sólo hay un cirujano y un endocrinólogo, sino también un médico genetista, un oncólogo radioterápico, un radiólogo y patólogos. Todos tienen que formar parte de la conversación para que así podamos adaptar individualmente el tratamiento de un paciente con cáncer de tiroides.”

Tags: ,