Demasiados adultos mayores están tomando medicamentos para la ansiedad por demasiado tiempo

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Publicado

12 de September de 2018


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A pesar de las advertencias en contra del uso prolongado, uno de cuatro adultos mayores son recetados medicamentos para la ansiedad por demasiado tiempo para los problemas del sueño, la depresión y otros trastornos relacionados, según ha encontrado un nuevo estudio.

Cuando los adultos en sus años de retiro usan drogas como Valium o Xanax para calmar la ansiedad o para ayudarlos a dormir, existe un gran riesgo de que puedan crear una dependencia a esos medicamentos, indican las nuevas investigaciones.

Los investigadores de University of Michigan monitorearon aproximadamente 600 adultos de una edad promedio de 78 años. Alrededor de uno de cada cuatro pacientes quienes fueron recetados benzodiacepina, que se refiere al tipo de medicamento ampliamente recetado conocido como un tranquilizante. Las benzodiacepinas pueden aumentar el riesgo para los accidentes automovilísticos, las caídas, las caderas fracturadas y otros efectos secundarios peligrosos, advierten los expertos. Estos medicamentos son utilizados para tratar los ataques de pánico, el insomnio, las convulsiones, el síndrome de piernas inquietas y la abstinencia al alcohol.

El nuevo estudio, que fue publicado esta semana en la revista JAMA Internal Medicine, concluye que debe haber “un fin en mente cuando se receta una benzodiacepina, comenzando con una receta de corta duración y también hablando con los pacientes acerca de cuándo reevaluar sus síntomas y comenzar a reducir el consumo del paciente”, según afirmó la autora principal del estudio Lauren Gerlach, M.D., una psiquiatra geriátrica de University of Michigan en Ann Arbor.

Rachel Rohaidy, M.D., una psiquiatra con el Departamento de Servicios de Atención y Asesoría de Baptist Health South Florida, dice que los médicos y los psiquiatras deben recetar medicamentos contra la ansiedad para los trastornos de pánico y otras condiciones similares, pero sólo por un período de tiempo limitado – y primordialmente cuando las actividades diarias de un paciente sean interrumpidas por su condición.

“Un paciente debe tomar estos medicamentos cuando no pueden cumplir con su vida diaria”, afirma la Dra. Rohaidy. “Por ejemplo, no pueden ir a trabajar debido a sus ataques de pánico. Hay ciertos puntos cuando los medicamentos son necesarios. Hay que hacer algo acerca de la ansiedad que tiene una persona. Las dosis pequeñas de benzodiacepinas pueden ayudar. Hay un lugar para estas”.

Teresita Calero, una psicoterapeuta con el Departamento de Atención y Asesoría de Baptist Health South Florida, dice que ella trabaja con la Dra. Rohaidy y con otros profesionales para abordar las inquietudes acerca del uso prolongado de estos medicamentos. “Lo que yo les digo a los pacientes es que pueden necesitar los medicamentos por un motivo o por una temporada, pero no para toda la vida”, dice Calero. Ella añade que los pacientes que tienen trastornos de ansiedad o de pánico no deben sentirse avergonzados por sus condiciones y que deben entender que ellos pueden obtener ayuda con la atención adecuada y con la ayuda de sus cuidadores.

Durante el estudio, los investigadores siguieron el uso de benzodiacepinas entre los adultos mayores que fueron recetados por primera vez entre el 2008 y el 2016. Sólo unos cuantos habían tenido atención psiquiátrica, psicológica o psicosocial en los pasados dos años, según indicó el informe. El estudio examinó mayormente a los pacientes que obtuvieron su receta por parte de un médico de atención primaria u otro médico no-psiquiátrico, porque esa es la manera en la cual la gran mayoría de las personas mayores obtienen estos medicamentos contra la ansiedad, explicaron los autores.

Los efectos secundarios más comunes asociados con las benzodiacepinas son: sedación, mareos, debilidad e inestabilidad. Otros efectos secundarios más severos pueden incluir un sentimiento depresión, dolores de cabeza, disturbios del sueño, confusión, irritabilidad, agresión, excitación y problemas de la memoria. Siempre consulte con su médico acerca de los posibles efectos secundarios y la dosis de cualquier medicamento para la ansiedad o cualquier otro medicamento que usted haya sido recetado.

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